no ahorrar

Estas son las excusas más comunes (y absurdas) para no ahorrar

En España existe poca cultura del ahorro. Como consecuencia, los españoles ahorramos poco y mal. De media, apenas conseguimos retener en la cuenta corriente 6 de cada 100 euros que llegan a nuestro bolsillo, cuando lo recomendable sería ahorrar al menos un 20% de nuestro salario. ¿Por qué ocurre esto? Los sueldos en España no son para tirar cohetes, lo que irremediablemente repercute en la capacidad de las familias para no ahorrar. Sin embargo, esto no es el motivo principal por el que ahorramos tan poco, sino tan solo una de las tres grandes excusas por las que no ahorramos como deberíamos.

Tres excusas que usas para no ahorrar

  1. Soy mileurista y mi sueldo no da para ahorrar.

Es la excusa más común. La realidad es que en mayor o menor medida, todos los sueldos dan para ahorrar. Hay personas con nóminas por encima de 3.000 euros que no son capaces de ahorrar ni un solo euro a final de mes; y otras que con un salario de apenas 900 euros consiguen ahorrar un 10% todos los meses.

La clave está en adaptar el nivel de vida a los ingresos que tienes. Se puede ser feliz teniendo una vida minimalista, que no austera, y no viviendo por encima de nuestras posibilidades. Además, no podemos quedarnos estancados en el “gano muy poco”. Hay muchas fórmulas para conseguir ingresos extras mes a mes. Por ejemplo, creando un blog.

  1. Mis gastos son demasiado altos y no puedo ahorrar.

Muchas personas viven (o mal viven) con unos gastos demasiado altos para el nivel de ingresos que tienen. En la mayoría de los casos estas personas ni siquiera son capaces de concretar exactamente cuáles son esos gastos. Viven al día gastando cada euro que llega a su bolsillo y se justifican con la excusa de que todo vale muy caro.

La solución a este problema es doble: de un lado, deben elaborar un presupuesto en el que diferencien claramente entre gastos fijos y gastos variables, para así tomar conciencia de en qué gastan el dinero. Por otra parte, han de aprender a vivir gastando menos. A veces la gente entra en una espiral consumista de la que es muy difícil salir. Hay que ponerle freno a esto.

  1. Aún es pronto, ya ahorraré más adelante.

Podríamos llamarlo la excusa del fumador: “hoy no, mañana”. Estas personas se justifican en que son jóvenes y que aún tienen mucho tiempo por delante para ahorrar. El problema es que se meten fácilmente en los 40 con muy poco dinero ahorrado, y ahí empiezan las prisas.

Las personas que usan esta excusa para no ahorrar ignoran (o quieren ignorar) que el tiempo juega a favor del ahorrador y en contra del derrochón. Dando por hecho que el destino lógico del ahorro es la inversión, cuánto antes empecemos a ahorrar, más rápidamente crecerán nuestros ahorros porque nos beneficiaremos durante más tiempo del interés compuesto.

¿Te sientes identificado con alguna de estas excusas? Si la respuesta es afirmativa, no te preocupes. Simplemente, toma conciencia de lo importante que es ahorrar, deja atrás los pretextos y pon en marcha un plan para conseguirlo. ¡Empieza hoy mismo!