dos pagadores

¿Qué pasa con mi declaración de la renta si tengo dos pagadores?

Cuenta la leyenda urbana que si en un mismo año tienes dos pagadores, es decir, dos fuentes de ingresos diferentes, el señor Montoro aparece en tus sueños y te obliga a pagar un montón de impuestos. Pero no, esto no es así y te vamos a explicar por qué.

Dos pagadores no es siempre sinómimo de pagar más a Hacienda

Lo primero que debes entender es qué significa tener dos pagadores. Si trabajamos por cuenta ajena, es decir, para una empresa que no es de nuestra propiedad, esta empresa sería nuestra pagadora. Pero puede ocurrir que bien puntualmente o bien de forma habitual realicemos trabajos para una segunda empresa, que se convertiría en nuestra segunda pagadora. Tendríamos entonces dos pagadores.

A mucha gente le aterroriza esta situación y llega a renunciar a esa segunda fuente de ingresos por temor a ser penalizado fiscalmente en la declaración de la renta. Sin embargo, la realidad es que a la hora de pagar IRPF no importa el número de pagadores que tengas, sino a cuánto ascienden tus ingresos.

En otras palabras, la declaración de la renta se realiza en función de cuáles son los ingresos totales que has generado desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre, sin importar si estos proceden de un único pagador, de dos pagadores o de diez.

Es decir, si en un año has ganado 12.000 euros, no importa si este dinero procede de un solo pagador que te ha pagado 1.000 euros mensuales o de dos pagadores que te pagaban cada uno 500 euros al mes. Lo que le importa a Hacienda es la cantidad final, es decir, los 12.000 euros, y es sobre esta cifra sobre la que se calcula el porcentaje de IRPF que debes pagar.

Lo importante no es el número de pagadores, sino la cantidad que hayas ganado

Sí es importante tener en cuenta que el límite fijado para estar obligado a hacer la declaración de la renta son 22.000 euros brutos anuales. Si no sobrepasas esta cantidad, no tienes que hacer la declaración. Esto es una ventaja, ya que si la declaración sale a pagar, no tienes por qué presentarla.  Sin embargo, cuando tienes más de un pagador el límite se reduce a 12.000 euros brutos anuales.

Quizás el aspecto más controvertido de tener más de un pagador es que es más complicado para estos acertar con la retención que deben aplicarnos. Por ejemplo, si en nuestro trabajo habitual ganamos 25.000 euros anuales, nuestra empresa nos calcula la retención que corresponde a esta cifra. Si además ganamos otros 20.000 euros trabajando para una segunda empresa, esta nos retendrá el porcentaje correspondiente a esa cantidad.

El problema es que ninguna de las empresas está teniendo en cuenta los ingresos que percibimos de la otra. La realidad es que el ingreso anual es de 45.000 euros, y es sobre esa cifra y no sobre las anteriores sobre la que habría que calcular la retención.

Como consecuencia de esto, al hacer la declaración de la renta lo más probable es que salga “a pagar”. Y esto es así porque la retención mensual ha sido inferior a la que verdaderamente correspondía. La solución es comunicar a ambas empresas los ingresos que percibes de la otra para que así estas puedan calcular la retención correcta. Otra posibilidad es que tú mismo utilices un simulador de IRPF para calcular el tipo impositivo que te corresponde y posteriormente solicites a tus pagadores que te lo apliquen.

Sea cual sea tu caso, lo que has de tener claro es que no te penaliza fiscalmente tener varios pagadores, sino que al aumentar tus ingresos brutos aumenta también la cantidad de impuestos que has de pagar. Por tanto, si te surge la posibilidad de obtener un ingreso extra, no tengas miedo. Cuánto mayores sean tus ingresos, mucho mejor para ti (y para Hacienda).