no sirven para nada

Cosas que tienes en casa y que no sirven para nada

Vives rodeado de cosas que no sirven para nada, pero ahí están: acumuladas en casa ocupando espacio en cajones, estanterías y armarios. Hemos realizado una lista con algunos artículos que todo el mundo tiene en casa y nadie sabe para qué. Seguro que te sientes identificado/a 😉

[¿Necesitas una ayuda este mes? Solicita tu préstamo aquí

Reconócelo, tienes todas estas cosas y no sirven para nada

  • Libros. Todo el mundo tiene en su casa un montón de libros que ya ha leído, o que no ha leído aún ni va a hacerlo nunca. Pero ahí están en su estantería, ocupando espacio y cogiendo polvo. ¡Pásate al ebook!
  • Cds y DVDs. Coleccionarlos tenía todo el sentido del mundo hace algunos años. Podrías escuchar tu música favorita o ver tus películas preferidas cuando quisieras. ¿Pero por qué los conservas aún? Lo más probable es que ni siquiera tengas el aparato necesario para usarlos. Reconócelo, no sirven para nada.
  • Tickets. Del supermercado, de la tienda de deportes, del los últimos zapatos que te compraste… Seguro que tienes una cartera o un bolso lleno de tickets inservibles. Y te lo decimos en serio: no sirven para nada 😉
  • Caja con cables. A lo largo de tu vida has tenido tantos gadgets que seguro que los cables sueltos (para cargar las baterías, para conectar al ordenador, los hdmi…) han inundado tu casa. ¿Te has parado a pensar en que no volverás a usarlos jamás en tu vida?
  • Medicinas que no sirven. Revisa tu despensa de medicamentos y tira todos los que estén caducados o no sepas para lo qué sirven (también los jarabes que estén abiertos). Más vale evitar la tentación de automedicarse sin conocimiento.
  • Botes de cremas. Para la cara, para el pelo, para las manos, para las durezas, para las grietas… Seguro que llevan abiertas varios años y ni te acordabas de que estaban ahí.
  • Periódicos y revistas antiguos. ¿El Marca de cuando España ganó el Mundial de Fútbol? ¿El Hola de cuándo se casó el rey? Lo más probable es que esos recuerdos en formato papel no tengan ya ningún valor para ti. En serio, no sirven para nada.
  • Regalos de comuniones y bodas. La tarjeta de cuando tu primo hizo la comunión, la bolsita de arroz con el nombre de los novios, el puro que te dieron en la boda de tu vecino, la invitación al cumpleaños de tu sobrino…
  • Vajillas. Las vajillas son otro clásico que no falta en ningún hogar: copas, vasos y platos de todo tipo, forma, tamaño y color que solo utilizas en la cena de Navidad. ¿Alguien dijo Wallapop
  • Botes de cristal usados. También de todos los tamaños y formas. El de Nocilla, el de la mermelada, el de los garbanzos… Del lavavajillas a la despensa por si algún día los necesitabas. Y ya llevan allí varios años.
  • Ropa vieja. Lo más probable es que solo uses una cuarta parte de la ropa que tienes en tu armario. Al resto le tienes cariño y con esa excusa no la tiras. ¿Y si la regalas en donación?
  • Pijamas que no usas. Esta prenda de ropa merece un apartado para ella sola. El pijama de la abuela, el del día del padre, el que te regalaron en navidad, el del amigo invisible, el de cuando tenías 15 años… ¿Cuántos pijamas viejos acumulas en tu armario? Cuéntalos, seguro que te sorprendes.

¿Echas algo de menos? ¿O quizás lo echas de más? Pilas usadas, bolsas de plástico, productos de cosmética… La lista podría ser mucho más amplia. No te lo pienses y deshazte de estas cosas sin utilidad. Sólo sirven para ocupar sitio en tu casa.

 

Si necesitas una ayudita extra, en Vivus podemos ofrecerte un préstamo online de hasta 1.000 euros (300 si es la primera vez que lo solicitas) para poder hacer frente a cualquier imprevisto que te pueda surgir. Es muy sencillo y solo te tomará diez minutos. ¡Apenas hay papeleo!