financiar tus vacaciones

Los peligros de financiar tus vacaciones con la tarjeta de crédito

El verano está aquí y con él las ganas de diversión, sol y playa. Tras un largo y frío invierno, todos le teníamos muchas ganas al buen tiempo, a las terrazas de las cafeterías, a los cócteles y a comer helados, pero sobre todo a disfrutar de las merecidas vacaciones. ¡Parecía que no iban a llegar nunca! Uno de los errores más repetidos es, precisamente, el de financiar tus vacaciones con la tarjeta de crédito.

Y es que claro, hay quién se pasa todo el año trabajando duro y cuándo se acerca el verano se da cuenta de que no ha ahorrado lo suficiente y de que no puede costearse unos días de descanso. ¿Solución? Tirar de tarjeta.

Además, se da la circunstancia de que los bancos no son tontos y saben que muchas personas buscarán dinero “fácil” en esta época del año, por lo que ponen especial ahínco en sus campañas publicitarias. Parten de la base de que todo el mundo tiene ya una tarjeta de crédito en el bolsillo; sólo tienen que convencerte de que la uses para financiar tus vacaciones.

¿Por qué no deberías financiar tus vacaciones con tarjeta de crédito?

Hay muchas razones que desaconsejan financiar tus vacaciones con tarjeta de crédito. Te vamos a dar las tres más importantes:

1º. Financiar tus vacaciones es más caro y terminarás pagando más.

Cuando utilizas un dinero que no te pertenece, te comprometes a devolverlo en el futuro. Este préstamo no es gratis, y en el caso de las tarjetas de crédito es bastante caro, ya que el tipo de interés suele ser muy elevado, por lo que al final terminarás pagando por tus vacaciones mucho más dinero del que realmente cuestan.

Por ejemplo, si financias con tu tarjeta unas vacaciones por importe de 3.500 euros para viajar con tu pareja a Japón, suponiendo un TIN del 20%, pagarás 3.890,65 euros si lo devuelves en 12 meses y 4.275,25 si lo haces en 24. En ambos casos, demasiado dinero.

2º. Te gastarás más dinero del que puedes permitirte.

“En lugar de 3.500 euros, me gasto 4.000 y así me quedo unos días más, que para eso me lo merezco. Total, la cuota mensual solo me va a subir X euros”.

La flexibilidad en los pagos podría confundirte y hacerte creer que puedes permitirte devolver una deuda más grande, cuando en realidad no deberías ni siquiera endeudarte.

Si financias con tarjeta de crédito tus vacaciones, tu mente se nublará y perderás la objetividad respecto al dinero que en realidad estás gastando. Como tienes ese capital ahí disponible, te auto convences de que solo tienes que cogerlo y darte el capricho.

3º. Tendrás remordimientos en el futuro por financiar tus vacaciones.

A corto plazo, la decisión de financiar tus vacaciones quizás parezca una buena idea. Haces tus números, te cuadran y te lanzas a usar la tarjeta. El problema llegará cuando regreses de vacaciones, pasen varias semanas, empieces a devolver el dinero utilizado y te des cuenta de que tienes un nuevo gasto mensual. Cada día 1, toca pagar. Y la deuda baja muy lenta… ¡Hola soy tu conciencia!, los remordimientos han llegado para quedarse.

Como puedes ver, financiar tus vacaciones con tarjeta de crédito no es una buena idea. Es mucho mejor, aunque también exige más sacrificios, ahorrar durante todo el año para poder pagar al contado y sin deudas, ¿no te parece?

 

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