Peligros del crowdlending

Los 8 peligros del crowdlending que nadie te cuenta

El crowdlending es una forma de financiación colectiva bastante novedosa. Su gran particularidad es que los prestamistas no son bancos, sino ahorradores particulares que buscan rentabilizar sus ahorros. También se le conoce como peer to peer lending (p2p). Y sí, como toda forma de inversión, hay peligros del crowdlending que nadie te cuenta. Hablemos de ellos.

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Desde hace unos años, este tipo de inversión está de moda. Cada vez más medios y blogs explican sus bondades: alta rentabilidad (por encima de la bolsa), muchas plataformas entre las que elegir, posibilidad de invertir desde una app móvil… Sin embargo, ¿es todo tan bonito como parece?

Aún a riesgo de parecer unos aguafiestas, en este artículo hemos recopilado los 8 inconvenientes más importantes de invertir en crowdlending. Creemos que es interesante que los conozcas antes de invertir por primera vez.

Los 8 grandes peligros del crowdlending

1º. Riesgo de impago, el primero de los peligros del crowdlending.

Es un riesgo intrínseco a cualquier préstamo, sea del tipo que sea, y el más importante de todos. Se refiere al riesgo de que el prestatario deje de pagar el dinero al prestamista, es decir, que los pagos comiencen a retrasarse hasta que la situación acabe en un impago.

Algunas plataformas de crowdlending, como October o Mintos, utilizan lo que se conoce como «garantía de recompra», que no es más que un compromiso de recomprar el préstamo en el caso de que haya un retraso en los pagos. De esta forma, la seguridad ante un impago será mucho mayor para el pequeño inversor: si el prestamista no paga, su plataforma de crowdlending asumirá la deuda.

No obstante, el riesgo no desaparece al cien por cien ya que varios impagos podrían suponer la quiebra de la propia plataforma. En ese caso, ¿quién pagaría al inversor?

2º. Pocos datos históricos.

Cuando invertimos en un fondo de inversión, solemos analizar su evolución en los últimos años (a veces décadas) para valorar si su rentabilidad es o no significativa. Lo mismo ocurre si pretendemos invertir en un ETF que replique a un índice como S&P 500 o MSCI Word. El comportamiento pasado de estas inversiones nos ayuda a decidir si nos interesan o no.

Sin embargo, el crowdlending, al ser un tipo de inversión bastante reciente, no ofrece demasiados datos históricos que analizar para valorar si es o no una buena inversión. En ausencia de estadísticas, solo queda la fe.

3º. Impredecible ante una crisis, otro de los peligros del crowdlending.

Si de repente hubiese una nueva crisis económica, previsiblemente la renta fija se revalorizaría, la renta variable perdería valor, el oro se convertiría en un valor refugio, la deuda bancaria se contraería… pero ¿qué ocurriría con las inversiones en crowdlending?

¿Se reducirá la rentabilidad? ¿Quebrarán las plataformas? Por la misma razón que te explicamos en el punto anterior, es imposible predecir cómo se comportará el mercado de los préstamos entre particulares ante una crisis económica 

4º. El FOGAIN y el FGD no te cubren las espaldas.

El Fondo General de Garantía de Inversiones (FOGAIN) es el encargado de indemnizar a los inversores en el caso de que las agencias o gestoras que gestionan sus inversiones entren en concurso de acreedores. El importe máximo de la indemnización es de 100.000 euros por inversor y entidad.

El Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), mientras tanto, protege los ahorros de los clientes de las entidades financieras. También su límite es de 100.000 euros por titular y entidad.

Lamentablemente, en la actualidad, ninguna plataforma de crowdlending está adherida a estos organismos. Esto significa que si tienen problemas de solvencia o quiebra, no hay red de seguridad en forma de organismo público que proteja a los inversores. Éstos podrían llegar a perder todo su dinero, lo que lo convierte en un de los peligros del crowdlending más evidente.

5º. No es posible el diferimiento fiscal, otro de los peligros del crowdlending.

El diferimiento fiscal consiste en el retraso del pago de impuestos y es muy interesante para aumentar la rentabilidad a largo plazo de las inversiones.

Si compras acciones de bolsa, por ejemplo, cada vez que vendas una deberás pagar a Hacienda entre un 19 y un 23% de IRPF por el beneficio que obtengas.

Sin embargo, si inviertes en un fondo de inversión, podrás transferir tu dinero de un fondo a otro sin peaje fiscal. Solo rendirás cuentas ante la Agencia Tributaria cuando recuperes efectivamente tu dinero. Mientras tanto, evitas el pago de impuestos.

Se dice, por tanto, que las acciones no tienen diferimiento fiscal, mientras que los fondos de inversión sí. Desafortunadamente, la inversión en crowdlending tampoco ofrece esta ventaja fiscal, por lo que no podrás aplazar el pago de los impuestos derivados del beneficio que obtengas.

6º. Liquidez cero.

La ausencia de liquidez es otro de los grandes peligros de la mayoría de plataformas de crowdlending. Cuando inviertas, debes saber que tu dinero deja de estar disponible hasta que el préstamo se devuelva.

Por tanto, solo deberías invertir el dinero si estás completamente seguro de que no lo vas a necesitar hasta que llegue la fecha de vencimiento del préstamo. Son muy pocas las plataformas que te permiten recuperarlo anticipadamente, así que no te la juegues.

7º. Inviertes de forma manual.

En crowdlending, es el inversor el que decide dónde y cómo invertir. Aquí el proceso no se automatiza en ningún momento, en el sentido de que deberás seleccionar una plataforma primero, los tipos de préstamos en los que invertir después, cómo diversificar tu inversión, el nivel de riesgo a asumir, etc.

En definitiva, si no quiere ir a ciegas o solamente guiado por `recomendaciones´, debe saber que hay una curva de aprendizaje significativa.

8º. La mayoría de las plataformas son extranjeras, el último de los peligros del crowdlending.

Esto no es un inconveniente en sí mismo, pero creemos que es un factor más a considerar. Las principales plataformas, o al menos las más populares, son extranjeras porque en España la regulación es más restrictiva que en otros países. Esto limita la competitividad de nuestras empresas de crowdlending frente a las extranjeras.

Conclusión: crowdlending sí, pero con PRECAUCIÓN

Como ves, el crowdlending no es tan bonito como lo pintan. Ahora que conoces sus riesgos, ¿sigue pareciéndote tan interesante como creías antes?

Ojo, que conste que con este artículo no pretendemos desaconsejar la inversión en crowdlending. De hecho, nos parece una inversión interesante y con altas rentabilidades a corto plazo.

Sin embargo, es nuestra obligación abrir los ojos del pequeño inversor para que sea consciente de que es un modelo de inversión bastante novedoso y con algunos riesgos que deberá valorar.

 

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