Cómo ahorrar en invierno

La lista de tareas que tienes que hacer para ahorrar en invierno

Tras los calurosos meses de verano y un comienzo de otoño bastante cálido, el duro invierno comienza a llegar a nuestras hogares. Antes de que nos demos cuenta estaremos sacando de lo más profundo del armario los chaquetones, las bufandas y los guantes, si es que algunos no lo han hecho ya, y tendremos los sistemas de calefacción de casa a pleno rendimiento.

El invierno es sinónimo de frío y va acompañado de una serie de gastos típicos de la estación. Si quieres mantener estos gastos a raya y evitar el despilfarro, más vale que te pongas en modo ahorrador y no permitas que el dinero salga de forma descontrolada de tus bolsillos.

Para conseguirlo puedes utilizar esta lista con deberes que te hemos preparado. En ella encontrarás ocho tareas que debes hacer para ahorrar en invierno.

[¿Necesitas una ayuda este mes? Solicita tu préstamo aquí

 

La lista de cosas que debes hacer para ahorrar en invierno

1º. Revisar la potencia contratada con tu compañía eléctrica.

A grandes rasgos, la factura eléctrica tiene dos secciones principales: el consumo eléctrico (lo que gastas en electricidad) y la potencia contratada (la cantidad máxima de energía que puedes consumir). Esta última es un gasto fijo en tu factura mensual, por lo que si tienes contratada más potencia de la necesaria, podrás bajarla y ahorrar.

Para saber si tienes contratada potencia en exceso puedes echar un ojo a tu contador digital. Si no lo entiendes, responde a esta pregunta: ¿Han saltado alguna vez los plomos de tu contador? Si la respuesta es no, lo más probable es que tengas una potencia contratada demasiado elevada.

 

2º. Asegúrate de que estás adherido a la discriminación horaria.

Otra forma de reducir tu factura eléctrica es contratando la discriminación horaria (lo que antes se conocía como tarifa nocturna). Esta te permitirá pagar la electricidad a menor coste durante la noche y la mañana (horario valle), y más cara durante el día (horario punta).

En horario valle la electricidad es, aproximadamente, un 50% más barata, mientras que en horario punta es un 20% más cara. Por tanto, sólo tendrás que concentrar la mayor parte de tu consumo eléctrico en horario valle (lavadoras, lavavajillas, aspiradora…) para notar la rebaja en la factura.

 

3º. Revisa el aislamiento de tu vivienda para ahorrar en invierno.

¿Intentarías inflar un globo que tiene un agujero? Por mucho que esfuerzo que hagas soplando, el globo nunca se inflará del todo. O bien se inflará y al poco tiempo aparecerá desinflado. Pues algo parecido ocurre cuando intentas calentar tu vivienda y esta tiene fugas de calor.

El problema añadido es que el esfuerzo extra en calentar la casa tiene repercusiones en tu factura energética, que fácilmente puede dispararse. Para evitarlo deberías revisar que las ventanas, las puertas y las persianas cierran correctamente y que el calor no se escapa por ningún recoveco.

 

4º. Comprueba el estado de tu caldera.

Si utilizas una caldera para calentar el agua caliente, asegúrate de que se encuentra en estado óptimo. De lo contrario, podrías estar consumiendo energía de forma innecesaria. Si no estás seguro de cómo hacer esto, solicita la ayuda de un técnico.

 

5º. Asegúrate de que estás calentando tu casa de forma eficiente.

La temperatura ideal de una vivienda es 21 grados. Por mucho frío que haga en el exterior, no necesitas convertir tu casa en un horno a 27 grados centígrados. Es mejor mantener la vivienda a temperatura constante durante todo el día que permitir que se enfríe y luego tratar de calentarla subiendo la temperatura de la calefacción.

Si además aprovechas al máximo posible las horas de luz solar, por ejemplo, abriendo ventanas para ventilar a las horas adecuadas, te resultará mucho más fácil y económico mantener tu vivienda a buena temperatura.

 

6º. Comprueba la salud de tu vehículo.

Las bajas temperaturas del invierno pueden provocar daños en tu vehículo si este no se encuentra en buen estado. Para evitarlo, debes hacerle un buen mantenimiento y comprobar que su estado de salud es el óptimo. Así no solo evitarás posibles averías, sino también accidentes en la carretera.

Acude con él a un taller de confianza, donde seguro comprobarán el estado de los neumáticos, de la batería, los niveles de los líquidos, el sistema de alumbrado o los frenos. Un mal mantenimiento de tu coche podría salirte muuuy caro.

 

7º. Anticípate y ten previstas tus compras.

Uno de los gastos estrella del invierno son las compras navideñas. Si sabes que va a llegar la Navidad y que, como viene siendo habitual cada año, tendrás que afrontar determinados gastos, como la compra de la comida de Nochebuena o los regalos, ¿por qué no adelantarlos?

No te esperes hasta el día 20 de diciembre para comprar el marisco o la carne porque no solo te llevarás la de peor calidad, sino también la más cara del año. Con respecto a los regalos, intenta comprarlos poco a poco y de forma escalonada a lo largo del año (quizás a estas alturas esto ya es imposible).

Del mismo modo, trata de concentrar las compras importantes en los períodos de rebaja (comienzan a principios de año) y en días claves como el Black Friday o el Cyber Monday, donde quizás encuentres los mayores descuentos de todo el año.

 

8º. Ten una buena despensa.

Pedir comida a domicilio suele ser un acto recurrente en invierno, sobre todo los fines de semana. Hace frío fuera, no te apetece salir y tienes ganas de comer algo diferente. ¿Solución? Pedir comida a domicilio con apps como Just Eat, Deliveroo o Glovo. Es lo más fácil, pero no es lo más barato ni lo más sano.

Si quieres evitar este gasto, o por lo menos reducirlo, te recomendamos que tengas una despensa repleta de alimentos. Si tienes un montón de comida entre la que elegir, no necesitarás para nada pedir que te la traigan a casa. Ahorrarás dinero y comerás más saludable, ¿qué más se puede pedir?

Esta es nuestra checklist con solo 8 tareas que te permitirá ahorrar bastante dinero en invierno. ¿A qué esperas para hacerlas TODAS? ¡No hay excusa que valga cuando se trata de ahorrar!

 

Si necesitas una ayudita extra, en Vivus podemos ofrecerte un préstamo rápido de hasta 1.000 euros (300 si es la primera vez que lo solicitas) para poder hacer frente a cualquier imprevisto que te pueda surgir. Es muy sencillo y solo te tomará diez minutos. ¡Apenas hay papeleo!