copas con tus compañeros

Cómo salir de copas con tus compañeros de oficina y no meter la pata

Una situación muy habitual en cualquier empresa es que al terminar la jornada de trabajo quedes tomarte unas copas con tus compañeros en un bar cercano a la oficina. Tanto es así que en algunas empresas este comportamiento termina convertido en una rutina a la que se le asigna un día y una hora determinados.

Hacer vida social con los compañeros de trabajo es bastante sano: puede ayudar a reducir el nivel de estrés y a mejorar las relaciones personales entre los empleados. Precisamente por esta razón, muchas empresas propician este tipo de relaciones.

Si el ambiente de trabajo es óptimo, la productividad laboral es mayor y se rinde más. La empresa consigue mejores resultados y los empleados trabajan más motivados y felices. Todas las partes ganan.

Sin embargo, las copas con tus compañeros de trabajo también pueden acabar en problemas: malos rollos en la oficina, peleas entre gallos de corral o incluso… ¡divorcios!

Cinco consejos si sales de copas con tus compañeros

Si no quieres meter la pata mientras sales de copas con tus compañeros de trabajo te recomendamos que sigas los siguientes consejos:

  1. No bebas en exceso.

El alcohol en dosis excesivas nunca trae nada bueno. Ya sabes, se pierde la vergüenza, todo el mundo parece simpático, te desinhibes y terminas hablando más de la cuenta, criticando a quién no debías o haciendo alguna gracia de la que te arrepientes, y mucho, el día siguiente.

Para evitar que esto ocurra, más vale que en todo momento tengas el control total y absoluto sobre tu cerebro. Para conseguirlo, consume alcohol solo de forma moderada.

  1. No seas chismoso.

El tema estrella de este tipo de reuniones suele ser el propio trabajo: el jefe, la bajada de sueldo, el último despido… Los problemas de la oficina se trasladan al bar de copas, donde todo se comenta, se discute y, por supuesto, se critica.

En la medida de lo posible deberías evitar todo tipo de chismes y rumores. No alimentes ese tipo de conversaciones que, con toda probabilidad, te acarrearán malos rollos y quebraderos de cabeza en el futuro.

  1. Se simpático.

Parece una tontería decirlo pero a veces estamos tan atareados con las responsabilidades profesionales que se nos olvida sonreír y ser simpáticos con los compañeros de trabajo.

Aprovecha este tipo de eventos para mostrarte como una persona agradable, agradecida y empática. No te aísles del resto y muéstrate como realmente eres.

  1. Cuidado con el jefe.

Si el jefe también se va de copas, no te olvides de que al día siguiente seguirá siendo tu jefe. Cuando las cervezas relajan el ambiente, las diferencias en la estructura jerárquica se suavizan y aparecen las confusiones.

El consejo que te damos es que no te pases de gracioso con la persona que te paga la nómina. Tampoco bajes la guardia cuando sea él quién se muestre más simpático que de costumbre. Se prudente y recuerda cuál es tu posición en la empresa y cuál la suya.

  1. Y más cuidado aún con los ligues.

Los ligues son un clásico en toda oficina, y es normal. Al pasar tanto tiempo juntos rodeados por las mismas paredes, las emociones y los sentimientos afloran con más facilidad.

Si te atrae alguien de la oficina y coincides con esa persona en el bar, piénsate bien lo que haces y no metas la pata.

Toma nota de estos consejos y se muy cuidadoso en la relación con tus compañeros de trabajo cuando salgas a tomar algo con ellos. Mantén siempre la cabeza fría y no dejes que la noche (ni las copas) te confunda.

 

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