cobras menos de lo que mereces

Estas son las señales de que cobras menos de lo que mereces

El salario es, para la mayoría de las personas, su principal fuente de motivación laboral. Aunque un empleado con un salario alto no tiene por qué ser feliz en su trabajo (hay más factores condicionantes), si el salario es bajo, la insatisfacción laboral es inevitable. En muchos casos es fácil saber si tu trabajo está bien pagado o no, pero en otros es bastante complejo averiguar si nuestros compañeros cobran más que nosotros o si en otras empresas la remuneración es más alta. Estas son algunas de las señales de que cobras menos de lo que mereces.

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Cobras menos de lo que mereces y aquí tienes los motivos

  1. Tu empresa vende más que hace unos años pero tú cobras lo mismo.

Por culpa de la crisis muchas empresas congelaron o redujeron los sueldos de sus empleados. Por suerte, poco a poco la economía se recupera y muchas de estas empresas han logrado aumentar su facturación considerablemente. Si a pesar de que te suena esta historia tu sueldo sigue siendo el mismo que durante la crisis, seguramente cobras menos de lo que mereces.

  1. El salario medio de tu sector es superior al tuyo.

Basta con que consultes cuál es el salario medio de tu sector en tu puesto de trabajo y que lo compares con el tuyo. El problema es que averiguar este dato puede llegar a resultar bastante complicado. Para ciertos sectores, tal vez puedas encontrar información en la web del INE. Otra opción es consultar la ofertas de empleo que publican portales como Infojobs y comparar.

  1. Las ofertas de trabajo que publica tu empresa para tu mismo puesto tienen salarios más altos.

Es otra prueba irrefutable de que cobras menos de lo que mereces. Si alguien que entra a formar parte de la empresa sin ningún tipo de experiencia comienza con un salario más elevado que el tuyo, pésima noticia para ti. Te están ninguneando como profesional y tienes el pretexto perfecto para sentarte con tu jefe a negociar una mayor remuneración.

  1. Tienes más responsabilidades, pero igual salario.

Quizás con el paso de los años las responsabilidades de tu cargo hayan ido en aumento. En ese caso, tu nómina debería haber aumentado también. Tal vez incluso tu categoría profesional haya mejorado y, a pesar de ello, tu nómina sigue siendo la misma.

  1. Tienes compañeros menos productivos que tú pero que cobran más.

Muchas veces es complicado saber cuál es el sueldo exacto de tus compañeros de trabajo. Cuando la empresa es justa con los salarios, la información sobre estos suele ser más o menos accesible para toda la plantilla. Sin embargo, cuando empleados del mismo puesto tienen salarios diferentes, la propia empresa se encarga de que exista cierto hermetismo en torno a los mismos.

  1. Hay pocos trabajadores con contrato indefinido.

Otra señal de que los salarios son bajos en una empresa es que hay una elevada tasa de rotación de personal, de forma que poca gente llega a tener un contrato indefinido porque se marchan al poco tiempo de entrar. En otras palabras, tus compañeros se bajan del barco en busca de otras empresas que ofrezcan salarios más altos.

  1. Suena el despertador y no quieres ir a trabajar.

Si cuando suena el despertador tienes pensamientos negativos sobre tu trabajo, posiblemente se deba a que tienes un sueldo demasiado bajo. Aunque el sueldo no es el único factor que influye en tu motivación, normalmente un trabajador bien pagado y feliz se despierta con energías y con ganas de rendir al máximo en su empleo. Si no es tu caso, míratelo.

¿Te sientes identificado con alguna de estas siete premisas? En caso afirmativo, malas noticas para ti: quizás merezcas un salario mayor del que estás cobrando ahora mismo. ¡No tengas miedo de negociar una mayor remuneración! ¡Te la mereces!

 

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