Seguro protección de pago para préstamos

Seguros de protección de pago para préstamos: qué son y para qué sirven

¿Sabes qué son los seguros de protección de pago para préstamos? En el mercado de seguros existe una rama dedicada a cubrir las cuotas de un préstamo que una determinada persona pueda deber: nos referimos a los seguros de protección de pago para préstamos.

Gracias a estos productos, el prestamista se garantiza el pago en el caso de que se produzcan una serie de circunstancias. Por otra parte, el deudor adquiere la tranquilidad de que su préstamo quedará atendido y no tendrá los problemas característicos de un impago.

Sin embargo, en algunas ocasiones, este tipo de seguros son desconocidos y el cliente (el titular del préstamo) cree que está cubierto ante cualquier situación. Para que esto no te suceda y puedas contratar un seguro de protección de pago para préstamos adaptado a tus necesidades, te mostramos todo lo que necesitas saber sobre estos productos.

 

¿Qué son los seguros de protección de pago para préstamos?

Es común, a la hora de solicitar un préstamo, que el banco nos haga un estudio de nuestra capacidad de devolución. En caso de que el préstamo se apruebe, significa que, de cara a la entidad, existe una cierta seguridad de que podemos hacer frente a las cuotas.

En todo caso, a lo largo de toda la vida del préstamo, la situación personal y laboral del solicitante puede cambiar. La incertidumbre aumenta cuanto más tiempo transcurra desde la firma hasta el vencimiento del préstamo.

Para cubrir el riesgo de que el deudor entre en alguna situación personal en la que no pueda hacer frente a las cuotas de un préstamo, se ofrecen los seguros de protección de pago para préstamos. Son productos complejos, de aquellos que tenemos que analizar bien las coberturas y condiciones.

Un seguro de protección de pago para préstamos es un contrato entre una entidad aseguradora y un cliente (titular de un préstamo) por el cual la entidad se hace cargo de las cuotas de dicho préstamo si el titular queda en alguna situación que le impida pagarlas o se vea reducida su capacidad de pago. Estas situaciones que cubre el seguro vienen descritas en el propio contrato.

 

¿Qué cobertura ofrecen los seguros de protección de pago para préstamos?

Las coberturas, es decir, los riesgos que cubre el seguro o las situaciones anteriormente mencionadas, en realidad pueden ser cualquiera que el titular negocie con la aseguradora y se incorpore en el contrato (la llamada póliza del seguro), si la entidad aseguradora lo acepta.

No obstante, las principales aseguradoras del sector ofrecen las siguientes coberturas para los seguros de protección de pagos:

1º. Desempleo.

En esta cobertura debemos prestar atención, puesto que es probable que el seguro no tenga como cobertura para la protección de pagos del préstamo los casos de baja voluntaria, despido procedente o situación en la que el titular no tenga derecho a percibir el paro. Tampoco cubre la jubilación.

Esta cobertura tiene validez para los trabajadores por cuenta ajena y suele exigirse cierta estabilidad laboral (por ejemplo, un contrato indefinido con más de 6 meses de antigüedad).

2º. Incapacidad temporal.

Se entiende por incapacidad temporal la situación en la que al titular le sobreviene una enfermedad o un accidente y queda inhabilitado para desarrollar su trabajo habitual. Así pues, su capacidad de ingresos – y por ende de devolución del préstamo – se ve comprometida.

En este caso, el seguro de protección de pagos no cubre los supuestos de embarazo, parto o maternidad, como norma general. Tampoco las enfermedades psicológicas, como la depresión o el estrés.

Por supuesto, las enfermedades que existían con anterioridad a la contratación del seguro no están cubiertas de ningún modo. También podemos encontrar una exclusión cuando se produzca un accidente en la práctica de algún deporte.

3º. Fallecimiento.

Siempre y cuando no se trate de un suicidio ni sea por causa de una enfermedad ya conocida.

¿Cómo cubre el seguro estas circunstancias?

Como veníamos comentando, este tipo de seguros se hace cargo de las cuotas mensuales del préstamo, aunque también pudiera ser que se contrate para cubrir un porcentaje de las mismas. Generalmente, el asegurado tiene derecho al pago de una cuota por cada 30 días que permanezca en una de las situaciones que acabamos de mencionar.

Puede también existir un límite máximo, a partir del cual la aseguradora deja de pagar las cuotas. Por ejemplo, un año de pago de cuotas consecutivas y/o tres años cuando son alternas (suelen ser las limitaciones establecidas por el sector).

 

¿Cuánto puede costar?

Suele decirse que, dentro de los productos de seguros, el de protección de pagos para préstamos es de los más costosos. Sin embargo, también depende de las coberturas, exclusiones, límites de pago por la aseguradora, etc.

La prima de un seguro con todas las coberturas, que cubra el 100% de la cuota del préstamo y sin limitación será mucho más alta que cuando se contrata de un modo más reducido.

Hay una serie de factores que tienen una fuerte influencia en el cálculo de la prima de estos seguros:

  • La cantidad de cuota que queremos cubrir.
  • El límite máximo de cuotas.
  • El plazo del préstamo y de vigencia del seguro (normalmente, el seguro no se contrata para toda la vida del préstamo, sino para unos años vista).

El pago puede hacerse a prima única o mensualmente, esto también supone un aspecto a tener presente en el cálculo de la prima.

¿Cuándo son útiles estas pólizas?

A pesar de que pueden contratarse para cualquier tipo de crédito, los seguros de protección de pago para préstamos son especialmente importantes en el caso de las hipotecas. ¿Por qué esto es así? Sencillamente porque se trata de un tipo de préstamo a largo plazo y existe una garantía real en juego (la propia vivienda del deudor).

En situaciones análogas, en las que un préstamo sea a un plazo dilatado, exista una garantía en juego o un riesgo verdadero de que podemos entrar en una situación que perjudique nuestra capacidad de pago (por ejemplo, una crisis económica), adquieren protagonismo.

Es fundamental que el titular del préstamo sea consciente de que las coberturas se adaptan verdaderamente a su situación, con el objeto de que realmente el seguro de protección de pagos para préstamos sea útil.

Por ejemplo, a un trabajador por cuenta propia (un autónomo) no le servirá de nada una cobertura de desempleo, pero puede serle de ayuda en los casos de incapacidad temporal. Adaptar la póliza, negociando con la aseguradora, es la clave.

Consejos para contratar un seguro de protección de pago para préstamos

Como norma general, los seguros de protección de pago para préstamos los ofrecen las propias entidades a la hora de conceder un préstamo, sin embargo, puede que no sea el producto adecuado para nuestras necesidades. El cliente tiene otras opciones.

Algunos consejos que debes tener presentes a la hora de contratar uno de estos seguros son:

  • Comprobar si verdaderamente el seguro es útil según tu situación personal, cuantía y plazo de devolución del préstamo.
  • Si la entidad de crédito que te concede el préstamo lo impone como requisito, se trata de un producto vinculado. Es posible negociar unas mejores condiciones para el préstamo debido a que el riesgo de impago se reduce.
  • Comparar entre las ofertas existentes con otras compañías.
  • Al contratar este tipo de seguros, el titular del préstamo debe tener conocimiento de cuáles son las coberturas, límites, exclusiones y demás pormenores descritos en este artículo. Lee bien la póliza.
  • Intenta negociar las condiciones para adaptar la póliza y, a su vez, reducir la prima.
  • Cuidado con los períodos de carencia y vigencia del seguro.

Los seguros de protección de pago para préstamos suelen ser productos que encierran una cierta complejidad, algunas personas recurren a profesionales expertos que puedan asesorarles en esta materia.