tipos de préstamo

¿Qué tipos de préstamos existen en el mercado?

No todos los préstamos son iguales. En el mercado existen un montón de tipos de préstamos diferentes, cada uno dirigido a un perfil de consumidor. ¿Te apetece darle una vuelta al tema para conocer qué opciones de financiación tienes?

Podríamos clasificar los préstamos en función de su destino, de la garantía, del plazo de vencimiento, del tipo de interés o de la forma de instrumentación, entre una decena de rankings… Pero en realidad todos pueden englobarse en dos grandes categorías: los préstamos personales y los préstamos hipotecarios.

Tipos de préstamos: los préstamos personales

Los préstamos personales son aquellos que se solicitan para financiar una necesidad específica en un momento determinado. Por ejemplo, la compra de un vehículo, una reforma del hogar, una boda, una avería o cualquier otra situación inesperada. El común denominador es financiar una necesidad concreta en un momento en el que no se dispone de la liquidez suficiente como para afrontar ese gasto con ahorros.

Dentro de los préstamos personales hay dos tipos principales: los préstamos al consumo y los préstamos de estudios. En el primer caso se financian bienes de consumo que suelen tener un carácter duradero. El más frecuente es el coche, aunque también se conceden préstamos al consumo para comprar mobiliario para el hogar, electrodomésticos o similares.

En cuanto a los préstamos de estudios, suelen ser préstamos especiales dirigidos al colectivo de estudiantes con el objetivo de que puedan comenzar sus estudios universitarios, pagar un máster o terminar el grado en un país extranjero. Son préstamos muy personalizados a los que recurren algunos jóvenes cuando no cuentan con becas o subvenciones para estudiar.

Por norma general, la cantidad económica que se solicita en un préstamo personal no es elevada. El plazo de devolución también suele ser pequeño, de ocho años como máximo. La garantía de devolución es personal (a veces se pide aval, aunque no es lo habitual) y los trámites para conseguirlo no son excesivos.

Tipos de préstamos: los préstamos hipotecarios

La segunda gran categoría de préstamos la forman los préstamos hipotecarios, que son préstamos destinados a financiar la compra de una vivienda, aunque en ocasiones también se destinan a poner en marcha un negocio.

La principal diferencia con los préstamos personales es que la garantía no solo es personal, sino también real. Esto significa que el inmueble actúa como garantía del pago, por lo que en el caso de que no puedas pagar la deuda, la casa pasará a ser del banco.

El importe de los préstamos hipotecaros es bastante mayor que el de los préstamos personales. Como es lógico, también es mayor el plazo de devolución. Muchos bancos conceden hipotecas a devolver hasta en 40 años. ¡40 años! ¿Quién sabe cómo estará dentro de 40 años? Es de locos.

Mientras que en el caso de los préstamos personales el tipo de interés siempre es fijo, con los préstamos hipotecarios hay más alternativas: tipo fijo (siempre el mismo tipo de interés), tipo variable (el interés está en función de algún índice, como el Euribor) o tipo mixto (los primeros años el tipo es fijo y los siguientes variable).

¿Sigues teniendo dudas?