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Consejos para ahorrar al comprar electrodomésticos

Los electrodomésticos son los grandes culpables de que la factura eléctrica sea más alta de lo que quisieras. Este dato es tan significativo que mucha gente opta por renovar los electrodomésticos de su hogar buscando unos de alta eficiencia energética y muy bajo consumo.

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No siendo tan radicales, seguro que en alguna ocasión algún electrodoméstico de casa se ha estropeado y te has visto en la obligación de renovarlo porque la reparación era demasiado cara. La obsolescencia programada está haciendo estragos con estos aparatos, así que si no quieres gastar dinero de más al comprar electrodomésticos deberías seguir estos sencillos consejos.

Ahorrar comprando electrodomésticos es posible

1º. Compara precios.

Para saber si el precio de los electrodomésticos es justo o si te están dando gato por liebre, compara precios en cuantos más establecimientos mejor. Hoy en día gracias a internet esto es facilísimo y no vas a tardar más de quince minutos en hacer tu estudio de mercado.

Por ejemplo, puedes consultar el precio de Amazon o eBay, las listas de la OCU y webs especialistas como Mediamarkt o Fnac. Los precios que obtengas contrástalos con los que te ofrezcan algunas tiendas físicas de tu barrio o de tu ciudad.

2º. Elige bien la marca.

Cuando alguien compra un electrodoméstico lo hace pensando en que este le dure muchos años. Y para no asumir riesgos suele optar por las marcas más reputadas del sector.  No tener en cuenta marcas de distribuidores o segundas marcas es un error que puede hacer que el electrodoméstico se encarezca sin necesidad.

Por ejemplo, la marca blanca de Carrefour, Bluesky, es de las más baratas del mercado y es bastante buena. ¿Y sabías que Edesa es la segunda marca de Fagor pero mucho más barata? No te pases de exquisito comprando y usa la cabeza.

3º. Ni el más barato ni el más caro: cuidado con los precios.

Sigue leyendo porque este consejo es un poco trampa si te quedas solo en el titular. Cuando llegas a una gran superficie a comprar un electrodoméstico, lo más probable es que el vendedor canalice tu decisión de compra hacia el electrodoméstico que a él más le interesa vender, que posiblemente no es ni el más barato ni el más caro de la tienda.

Al comprar a ese precio intermedio tu cerebro cree que la compra ha sido buena, pero a lo mejor se equivoca. Mucho cuidado con frases del tipo “un poco más grande”, “más potente”, “por solo 50 euros más” o “tal vez merezca la pena”. Nuestro consejo es que no tomes la decisión de compra ese mismo día, sino que compruebes en internet que ese electrodoméstico que te ofrecen es el que verdaderamente necesitas.

4º. Evita la financiación que ofrecen las tiendas.

Si financias tu electrodoméstico en “12 cómodas cuotas al 0% de interés” pero te cobran una comisión de apertura de 20 euros, ya estás pagando de más. Y si además te lo financian con una tarjeta de la propia tienda con más saldo del que necesitas, ya te están invitando a que sigas comprando cosas. Un cerebro débil termina cayendo en la trampa, por lo que si es tu caso, paga al contado y olvídate de estas financiaciones engañosas.

5º. Vende el electrodoméstico que renuevas.

Si piensas que tu electrodoméstico es muy viejo y que nadie lo va a querer, te equivocas. Hay un mercado para todos los productos, incluido los obsoletos y los estropeados. Haz unas buenas fotos, explica el estado real del electrodoméstico y véndelo en Wallapop o en Segunda Mano. Por poco que te den por él, menos te dan abandonándolo en un punto limpio.

 

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