Reunificar deudas

Reunificar deudas es más peligroso de lo que crees

La falta de cultura financiera lleva a muchas personas a asumir deudas sin control: un préstamo para el coche, la hipoteca para comprar la casa, la financiación a plazos del nuevo televisor, varias tarjetas de crédito, etc. Cuando se dan cuenta han entrado en una espiral de deuda de la que no son capaces de salir. Casi todo lo que ingresan lo destinan a pagar préstamos. Y entonces aparece la opción de reunificar deudas.

Ante el ahogo financiero al que se ven sometidas, muchas de estas personas ven su única salida en la reunificación de deudas, es decir, en juntar todas las deudas que tienen en un préstamo único. Por ejemplo, una persona con una deuda de 5.000 euros, otra de 22.000, otra de 1.800 y una hipoteca de 100.000 euros, se quedaría con un préstamo único de 128.800 euros si reunificase las cuatro deudas.

¿CÓMO FUNCIONA LA REUNIFICACIÓN DE DEUDAS?

Para empezar, hay que dejar claro que la reunificación de deudas no está al alcance de todo el mundo. Cualquier entidad financiera hace previamente un estudio de viabilidad para asegurarse de que se cumplen ciertas condiciones y de que el deudor podrá devolver la deuda sin demasiados problemas. Por tanto, en función del volumen de ingresos y de a cuánto asciendan las deudas, el banco aceptará (o no) una reunificación de las mismas.

La mayoría de las veces la reunificación se concentra en un préstamo más barato y más flexible que suele ser de tipo hipotecario, con la vivienda como garantía ante un impago. En otros casos se exige que sea otra persona quién avale el nuevo préstamo y se responsabilice del pago en el caso de que el deudor no pueda hacerlo.

¿POR QUÉ ES PELIGROSO REUNIFICAR DEUDAS?

Dejar de tener muchas deudas para pasar a tener solo una tiene sus ventajas (principalmente, que reduces lo que pagas mes a mes por ellas) pero también numerosos inconvenientes. Reunificar deudas es bastante más peligroso de lo que la gente cree.

Para empezar, la reunificación no es gratis. Por una parte habrá que asumir los gastos de cancelación anticipada de los préstamos actuales, que en muchos casos son elevados. Además, al solicitar un préstamo hipotecario hay que pagar también los gastos de formalización. Y si todo esto se hace a través de una agencia intermediadora habrá que sumar la porción de la tarta que esta se lleva en forma de comisión (en torno al 4% del importe total). Como ves, la operación tiene unos costes adicionales altísimos que el deudor tendrá que asumir.

Pero el principal peligro de reunificar deudas es que al alargar el periodo de devolución de la misma, el pago de intereses también aumenta y se terminará pagando muchísimo más dinero, hasta el extremo de que quizás se pague por esa deuda el doble de lo que se habría pagado si no se hubiese hecho la reunificación.

Por tanto, ¿es interesante reunificar deudas? En la mayoría de los casos solo es una solución a corto plazo para dar oxígeno a la economía familiar. A largo plazo solo es recomendable si el pago de intereses termina reduciéndose, y esto solo se conseguirá si el plazo de devolución de la nueva deuda es reducido.