cooperativa de viviendas

¿Qué es una cooperativa de viviendas?

En los últimos años, tras el estallido de la burbuja inmobiliaria y la posterior reestructuración del sector, han proliferado en nuestro país las cooperativas de viviendas. En este artículo te explicaremos qué son y cuáles son las ventajas e inconvenientes de comprar una casa con esta fórmula. Hablemos del concepto cooperativa de viviendas.

Por definición, una cooperativa de viviendas no es más que una asociación en la que participan un grupo de personas que tienen como objetivo adquirir una vivienda con un coste menor al de mercado. Se trata, por tanto, de una alternativa a la compra directa vía promotor.

Esta asociación tiene personalidad jurídica propia (ya que como cualquier otra cooperativa, es una sociedad) y no tiene ánimo de lucro (el objetivo no es obtener un beneficio, ni mucho menos especular con el precio de la vivienda).

Su regulación corre a cargo de la Comunidad Autónoma en la que se ubique, aunque a nivel nacional están representadas por la Confederación de Cooperativas de Viviendas (CONCOVI).

Adquirir una casa a través de una cooperativa de viviendas tiene algunas ventajas, por ejemplo, la posibilidad de comprar más barato; pero también presenta inconvenientes, principalmente en términos de inseguridad. A continuación analizamos los pros y contras con todo lujo de detalle.

Ventajas de una cooperativa de viviendas

  1. El precio final de la vivienda suele ser un 20-30% inferior al de mercado. Esto es así porque al no existir promotor, tampoco existe su margen. Los socios de la cooperativa son, a la vez, propietarios y promotores.
  2. Los gastos relacionados con la compra (por ejemplo, los de notaría, registro o gestión) también son menores que en el caso de una compra convencional.
  3. Fiscalidad ventajosa. Las cooperativas están exentas del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (1% del valor) y del IVA en la adquisición del suelo.
  4. La construcción es “casi” a medida. Entrecomillamos el casi porque no llega a ser una vivienda al gusto, pero sí con un nivel de personalización notable, tanto en diseño como en materiales de construcción. El resultado son viviendas de más calidad y más personalizadas.
  5. Posibilidad de dar marcha atrás. Si las cosas van mal y el cooperativista decide dar marcha atrás y no comprar la casa, puede darse de baja de la cooperativa y recuperar el dinero aportado. No obstante, si la baja no tiene justificación, podría llegar a perder un 5% de su aportación.
  6. El proceso de construcción de la vivienda y la posterior compraventa son cien por cien transparentes en todo momento.

Inconvenientes de las cooperativas de viviendas

  1. El precio final de la casa no está cerrado. Aunque no suelen producirse excesivas desviaciones respecto al precio inicial, siempre hay que considerar un pequeño margen (en torno al 2%) de encarecimiento.
  2. Para formar parte de la cooperativa hay que hacer un desembolso inicial importante. Esta cuantía suele oscilar entre el 20 y el 30% del precio de la casa.
  3. Las estafas están a la orden del día. Más vale ser precavido para no caer en las garras de una falsa cooperativa de viviendas, ya que puedes acabar sin dinero y sin casa en un abrir y cerrar de ojos. Es fundamental comprobar que la cooperativa está inscrita en el Registro de Cooperativas de la Comunidad Autónoma.
  4. Aunque el cooperativista puede dar marcha atrás y abandonar la cooperativa recuperando su dinero, no podrá recuperar las aportaciones realizadas para sufragar los gastos de la cooperativa.

Como ves, las cooperativas de vivienda son una opción bastante interesante para comprar una casa. Si necesitas más información, solo tienes que plantear tus dudas en los comentarios.

 

Si necesitas una ayudita extra, en Vivus podemos ofrecerte un préstamo online de hasta 1.000 euros (300 si es la primera vez que lo solicitas) para poder hacer frente a cualquier imprevisto que te pueda surgir. Es muy sencillo y solo te tomará diez minutos. ¡Apenas hay papeleo!