cerrar una cuenta

¿Qué hay que hacer para cerrar una cuenta corriente?

Aunque cerrar una cuenta corriente es un proceso bastante sencillo, no debes tomártelo a la ligera. Cuando se trata de temas relacionados con el dinero, más vale que te asegures de que haces las cosas de la forma correcta. En este artículo te explicamos los seis pasos que debes dar para cerrar tu cuenta bancaria.

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Cómo cerrar una cuenta bancaria en 6 pasos

  1. Asegúrate de que no tienes ningún compromiso de permanencia antes de cerrar una cuenta.

No es habitual tener compromisos de permanencia en una cuenta corriente, pero a veces pasa. Por ejemplo, si recibiste un regalo que te obligaba a mantener la cuenta operativa durante un plazo de tiempo determinado. En este caso, lo más probable es que tengas que abonar una penalización para poder cerrarla de forma anticipada.

Contacta con el servicio de atención del cliente de tu banco para averiguar esto antes de dar ningún paso más para cerrar una cuenta. Otra opción es que consultes el contrato de tu cuenta corriente, que probablemente puedas descargar desde la zona privada de la página web de tu banco.

  1. Descarga un archivo de tus movimientos.

Cuando cierres tu cuenta corriente tus movimientos bancarios podrían quedarse en un limbo de difícil acceso. Si quieres evitar problemas en el futuro (por ejemplo, no poder justificar un pago) lo recomendable es que te los descargues en un Excel o en cualquier otro fichero que te permite tener un histórico de operaciones.

  1. Comprueba que no tienes deudas pendientes ni recibos domiciliados.

La deuda no tiene por qué ser con el propio banco (puedes dar por hecho que este te obligará a liquidarla antes de cancelar la cuenta). Podría tratarse, por ejemplo, de una tarjeta de crédito que has obtenido en otra entidad y cuyos pagos se hacen con cargo a esta cuenta.

Asegúrate también de que no tienes facturas ni recibos domiciliados pendientes antes de cerrar una cuenta. Un despiste de este tipo podría acabar con tu nombre en un fichero de morosos, y ya sabes que eso solo te puede acarrear dolores de cabeza.

  1. Abre una nueva cuenta.

Puedes vivir sin coche, si comer grasas saturadas y sin ver series en Netflix, pero difícilmente vivirás sin una cuenta corriente. Por tanto, antes de cerrar la actual, abre una nueva en el banco que decidas.

A continuación, comunícale a tu empresa y a tus pagadores el número de tu nueva cuenta bancaria para que puedan domiciliar en ella tu nómina o cualquier tipo de ingreso. Tendrás que hablar también con tus proveedores de servicios para cambiar la domiciliación de los recibos (internet, teléfono, electricidad…).

  1. Saca el dinero.

Ahora sí. Ya puedes sacar todo tu dinero. ¿O acaso pensabas cancelar tu cuenta dejando tus ahorros allí? Puedes ir al propio banco a por él o retirarlo de un cajero, pero lo más sencillo es que hagas una transferencia bancaria a tu nueva cuenta antes de cerrar la cuenta.

Pero mucho ojo, porque el proceso de cancelación no acaba dejando tu cuenta a cero…

  1. Formaliza la cancelación de la cuenta.

Pocos bancos permiten cerrar una cuenta corriente de forma online. La mayoría exigen que acudas físicamente a una oficina a firmar la documentación. Cuando estés allí, no descartes ofertas de última hora por parte del banquero de turno con el objetivo de retenerte.

En este último paso es interesante que solicites un certificado de cierre de cuenta. Es un documento importante con el que evitar problemas en el futuro, ya que te permite certificar el día exacto que la cuenta se canceló.

¿Sigues teniendo dudas para cerrar una cuenta? ¡Resuélvelas en los comentarios!

 

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