Cómo reducir gastos a la mitad

Cómo reducir gastos a la mitad (o casi) con muy poco esfuerzo

¿No sabes cómo reducir gastos cada mes? Cada persona es un mundo, pero hay algo que casi todos tenemos en común: la preocupación por el dinero. Hoy en día, todo cuesta dinero, y esto hace que, por mucho que nos lo propongamos, a veces sea realmente complicado tener unas finanzas personales saneadas y, a la vez, poder ahorrar y tener una vida social digna. Sin embargo, si hay personas que lo consiguen, es porque no es imposible, ¿no crees?

Si bien es cierto que hay una parte de nuestra economía que no podemos controlar al cien por cien, como son los ingresos, sí está en nuestra mano decidir cómo gestionar esos ingresos para aprovecharlos al máximo.

Aunque hay mucha gente que considera que optimiza sus compras, en realidad, siempre se puede hacer algo más para mejorar. ¿Es tu caso? ¿Crees que compras de manera consciente y responsable y, aún así, no llegas a fin de mes? ¿Ves cómo baja el dinero de tu cuenta y no sabes en qué lo has gastado? ¡Este es tu artículo!

GUÍA DEFINITIVA PARA REDUCIR GASTOS DE MANERA EFECTIVA Y SENCILLA

1º. Elabora presupuestos mensuales.

El primer paso para no gastar por encima de tus posibilidades es, como es lógico, saber dónde está tu límite. Para ello, te aconsejamos que revises tus últimas facturas para ver cuánto gastas en comida, transporte, vivienda…, cuánto dinero te sobra para ocio y compras personales y a partir de qué cantidad estás gastando más de lo que deberías.

2º. Establece metas de ahorro.

Reducir los gastos y ahorrar son dos cosas que van de la mano. Por eso, para reducir tus gastos, una solución muy útil es seguir un plan de ahorro efectivo y realista. Por ejemplo, puedes proponerte ahorrar el 5 % de tu sueldo, dos meses después aumentar la cifra al 10 % y así sucesivamente, hasta que alcances la cantidad máxima que puedes ahorrar cada mes.

Eso sí, es importante que cumplas el plan de ahorro a rajatabla para que puedas observar los resultados. De lo contrario, acabarás desmotivándote y volviendo a tu situación anterior.

3º. Utiliza apps móviles.

Y si los ahorros y los presupuestos se te hacen un poco cuesta arriba, ¡no te preocupes! Hoy en día, en internet puedes encontrar un montón de aplicaciones para controlar tus gastos por categorías, como Fintonic o para gestionar tu plan de ahorro, como Goin. De esta forma, podrás llevar las cuentas de manera segura, rápida y sencilla. ¿A qué esperas para descargarlas?

4º. Haz gráficas de cada mes.

Otro método muy eficaz para controlar tus gastos e ingresos es elaborar gráficas cada mes. Aunque, en un primer momento, esos datos no te digan nada, con el tiempo podrás observar qué meses tienes más gastos y en qué servicios o actividades se te va más dinero.

Teniendo esa información, te será mucho más fácil gestionar tus ingresos para poder no solo llegar a fin de mes, sino también ahorrar todos los meses sin problema.

5º. Súmate al estilo de vida minimalista.

Seguro que has escuchado cientos de veces la famosa frase de «no es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita», ¿verdad? En esto consiste el minimalismo.

Antes de comprar algo, pregúntate si lo necesitas. Prioriza y valora lo realmente importante para conformarte con menos y no sentir la frustración cuando no puedas permitirte algo. Así, vivirás mucho más tranquilo (¡y tu bolsillo también!).

6º. No juzgues las cosas.

Una de las claves del minimalismo es no ser muy exigente. Si compras poco, pero compras lo más caro o las marcas más famosas, no notarás tu progreso. Para evitar esto es fundamental que no juzgues las cosas por el precio, si no por sus características y su calidad. Aunque al principio te resulte difícil, con el tiempo comprobarás que lo mejor no siempre es lo más caro. Estarás viviendo mejor… ¡y gastando menos!

7º. No despilfarres comida.

Hay cosas en las que no se puede escatimar, eso es cierto, y la comida es una de ellas. Pero ¡ojo!, eso no quiere decir que no se pueda ahorrar en este tipo de gastos. La clave está en ser prudente y responsable, es decir, en comprar solo lo que vayas a comer y aprovechar los alimentos al máximo. Por difícil que parezca, hay cientos de trucos para ahorrar en el supermercado y comer barato. ¡Pruébalos!

8º. No tires nada.

Son muchas las personas que compran algo nuevo y tiran lo anterior, ya sea ropa, juguetes o móviles, entre otras cosas. En lugar de eso, te recomendamos que lo guardes, ya que puede que lo quieras más adelante, lo intercambies o lo vendas en una app de segunda mano. ¡Y recuperarás una parte de lo que has gastado en comprar lo nuevo!

9º. Comparte gastos.

Si vives o has vivido en un piso compartido, sabrás que pagar a medias (alquiler, luz, etc.) permite ir un poco más desahogados y llegar mejor a fin de mes. Pero ¿y si vives solo? ¡No hay problema!

Actualmente, muchos programas informáticos, plataformas y servicios funcionan por licencias o suscripciones que, en muchos casos, incluyen un plan familiar. Así, en cada suscripción te estarás ahorrando un pellizco y, con el paso del tiempo, ¡tu cartera lo notará!

10º. Sé paciente.

Ahorrar no significa que no puedas comprar nada. Sin embargo, deberás mirar más los precios. Como ya sabrás, todo es más caro en el momento de su lanzamiento. Si quieres comprar algo por capricho o algo que no es realmente necesario, te recomendamos que esperes un tiempo. Es muy probable que, meses después, se rebaje o se incluya en ofertas por campañas o días especiales.

De esta manera, podrás comprar casi cualquier cosa por menos dinero. Y si, llegado el momento, ya no te interesa, tal vez el motivo es que no era tan imprescindible como pensabas ¡y eso que te habrás ahorrado!

¡Eso es todo! Ya sabemos que aprender a reducir gastos es un proceso largo y lento, pero con estos 10 consejos lograrás dar la vuelta a tu situación económica sin cambiar tu nivel de vida y sin apenas esfuerzo. ¡Ánimo!