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Guía básica para ahorrar en el cambio de moneda

Cuando viajamos, damos mucha importancia a la elección de un vuelo barato, de un hotel con buena ubicación, qué excursiones podemos hacer, etc. Sin embargo, mucha gente no presta atención a aspectos puramente económicos como el cambio de moneda.

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Si viajas a un país de la Eurozona, no vas a tener problemas con los pagos. La moneda oficial de estos países también es el euro. Pero si tienes pensado viajar a un país que usa otra moneda, la cosa se complica. En estos casos tendrás que cambiar tu moneda a la moneda de ese país y ese intercambio no será gratuito.

Lo primero que debes tener en cuenta es que existe un tipo de cambio oficial y que este fluctúa con el tiempo. Por tanto, cuando cambias una moneda por otra tendrás que pagar el tipo de cambio vigente justo en ese momento. Y cuando decimos justo en ese momento, nos referimos a justo ese instante.

El tipo de cambio varía de una hora a otra y de un minuto a otro. Tratar de prever cuál será para hacer el intercambio justo en el momento en que se encuentra más bajo es imposible. Lo que sí puedes hacer es seguir ciertas pautas para no pagar de más al efectuar dicho cambio. Estos son nuestros consejos.

Siete consejos para ahorrar en el cambio de moneda

1º. Cuando tengas que hacer un cambio de moneda no lo dejes para el último momento

Este primer consejo no te ayudará a ahorrar de forma directa, ya que por hacer el cambio de moneda varias semanas o meses antes del viaje no te van a dar más cantidad de la nueva moneda. Sin embargo, impedirá que, por las prisas, caigas en los errores que te explicaremos a continuación.

Por eso, nuestra recomendación es que no dejes el cambio de moneda para última hora. Las prisas nunca son buenas consejeras para tomar decisiones, y menos en asuntos de dinero, así que cuando planifiques tu viaje, haz también un presupuesto calculando la cantidad de dinero que te hará falta en la moneda extranjera.

2º. Evita realizar el cambio de moneda en los aeropuertos.

Casi todos los aeropuertos cuentan con casas de cambio donde puedes llevar tu moneda y cambiarla por otra. Estos locales son cien por cien legales y seguros, por lo que usarlos no entraña ningún peligro. Además, al estar ubicados en los propios aeropuertos, son el lugar preferido por muchas personas para hacer el intercambio mientras esperan la hora del vuelo.

El problema que tienen es que son caros en comparación con otras alternativas. De hecho, es posible que sean el sitio más caro de todos para cambiar divisas, ya que tienen que pagar las tasas y las comisiones del aeropuerto.

3º. Cuidado con las casas de cambio ubicadas en sitios muy turísticos.

Fuera de los aeropuertos puedes encontrar casas de cambio de todo tipo. Unas serán más seguras y otras menos, y unas tendrán un tipo de cambio más económico y otras más caro.

Al igual que ocurre con una heladería o con un restaurante, cuanto mayor sea el bullicio turístico de la zona, mayores serán los precios. Por eso, si quieres ahorrar con el cambio de moneda debes evitar las oficinas de cambio ubicadas en las zonas más turísticas de la ciudad. Con toda probabilidad, las comisiones que te aplicarán estarán por encima de la media del sector.

4º. Evita sacar dinero en los cajeros automáticos del país de destino.

Muchos viajeros acostumbran a no hacer el cambio de moneda cuando viajan al extranjero. En lugar de ello, les resulta más cómodo sacar dinero a débito o a crédito directamente desde los cajeros automáticos del país al que viajan, ya que la mayoría de ellos aceptan las tarjetas VISA y Mastercard.

El problema es que este tipo de operaciones no suelen ser gratuitas. Por el contrario, además del tipo de cambio, tu banco puede aplicarte importantes comisiones por sacar dinero en el extranjero. Además, el banco desde el que sacas dinero también podría cobrarte una tasa de servicio.

Una alternativa para sacar dinero gratis en cajeros cuando viajas al extranjero es la que ofrecen algunas empresas de base tecnológica como N26, Revolut, EVO o Bnext. Las tarjetas de estas entidades son gratuitas, pueden usarse para conseguir dinero en cualquier país del mundo y no tienen coste de mantenimiento. Si no las conoces, ya tienes deberes.

5º. Compara las tarifas de los distintos bancos.

Todas las entidades bancarias ofrecen un servicio de intercambio de divisas para que puedas cambiar tus euros por cualquier moneda extranjera. Tan solo tienes que acudir a una sucursal y solicitar el cambio. Son una alternativa bastante sencilla y muy extendida, ya que la mayoría de la gente se fía más de su banco de toda la vida que de una casa de cambio.

El consejo que te damos es que no hagas el intercambio en el primer banco que encuentres. Tómate tu tiempo en comparar varios hasta encontrar el que cobre menos comisiones. Por otra parte, ten en cuenta que no te harán el cambio de moneda en el acto, sino que deberás avisar con algún tiempo de antelación para que la entidad pueda preparar el importe el la divisa que necesitas.

6º. No recurras al mercado negro.

Es la peor opción de todas: no solo la más arriesgada, sino también la más cara. En algunos países (en casi todos en realidad) existen puntos no oficiales de intercambio de divisas. Recurrir a ellos no debería ser una opción a no ser que tengas una emergencia y te pille sin nada de efectivo en moneda local. En ese caso no te va a quedar más remedio que aceptar las condiciones que el intermediario no oficial te ofrezca y hacer el cambio de moneda.

7º. A la vuelta de tu viaje, no te olvides de cambiar el dinero a euros.

Los mismos consejos que aplicas para cambiar euros a divisa extranjera deberás aplicarlos también a la vuelta de tu viaje, es decir, cuando quieras cambiar la moneda extranjera que te ha sobrado a euros.

También en este caso debes tener en cuenta que los aeropuertos son el punto más caro, que las casas de cambio de las zonas turísticas tampoco son una buena opción, etc. Usa la cabeza y busca un intercambio que económicamente te favorezca.

 

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