huerto urbano

Todo lo que necesitas para crear tu huerto urbano, aunque nunca hayas pisado el campo

¿Te has planteado alguna vez crear tu propio huerto urbano? Algo nos dice que la moda de los huertos urbanos no será pasajera. Cada día, más personas se suman a esta iniciativa tan ecológica, sostenible, saludable y, en cierta medida, económica.

[¿Necesitas una ayuda este mes? Solicita tu préstamo aquí

Y es que cultivar tus hortalizas, verduras o plantas aromáticas en el patio o en el balcón de tu casa tiene su ventajas. Sin lugar a dudas, la principal es que conectarás con la naturaleza, algo tan necesario en estos tiempos de teléfonos móviles y vida acelerada, pero hay más ventajas.

Por una parte, este tipo de plantaciones son totalmente naturales y cien por cien sostenibles, por lo que no dejarás tu huella ni dañarás el planeta, algo que sí ocurre con las plantaciones dedicadas al consumo masivo, dónde se utilizan pesticidas y técnicas de cultivo más invasivas.

Cultivando tu propia comida también podrás ahorrar mucho en determinados alimentos que ya no tendrás que ir a comprar al supermercado. Además, estos serán mucho más saludables y te los podrás comer con total tranquilidad, ya que sabrás al cien por cien de dónde proceden.

Por si no fuese suficiente, tendrás una excusa perfecta para pasar más tiempo con tu familia, principalmente con tus hijos, a los que podrás inculcarles valores relacionados con la naturaleza y demostrarles que los tomates o las patatas no se fabrican en el Mercadona.

¿Te convence lo que lees pero no tienes ni la más remota idea de por dónde tendrías que empezar? No hay problema, para eso estamos hoy aquí. En este artículo te explicaremos los cinco pasos que debes dar para poner en marcha tu primer huerto doméstico.

Ponte cómodo y toma apuntes 😉

¿Qué necesito para crear un huerto urbano?

huerto urbano

1. Un buen sitio para tu huerto urbano.

Lo primero que debes tener en cuenta es que no vas a necesitar ningún gran terreno para crear tu huerto doméstico. Puedes hacerlo en cualquier lugar, por pequeño que te parezca. Hay quién lo crea en su jardín, otros en un patio y otros en una ventana o en el balcón.

El lugar es lo de menos, siempre y cuando se cumpla una premisa indispensable: que ese lugar reciba buena iluminación. Sin sol no hay fotosíntesis y sin fotosíntesis no hay huerto. El sol es el elemento principal y el que condicionará dónde, cuándo y qué cultivar.

Nuestro consejo es que busques la orientación sur o sureste, que son las que más cantidad de hora directa de luz brindan, aunque entendemos que en la mayoría de los casos esta elección será complicada y tendrás que adaptarte al espacio que tienes.

2. ¿Qué recipientes utilizar?

Una vez seleccionado el lugar, el siguiente paso es elegir dónde plantar. Lo ideal es hacerlo directamente sobre el suelo, pero si no disponemos de él podemos utilizar algún tipo de recipiente de cultivo.

La elección entre un recipiente u otro dependerá, como no, del espacio que tengamos y del dinero que estemos dispuestos a gastarnos, ya que los hay de todos los tamaños y materiales. Lo más prácticos son las mesas de cultivo, aunque también podemos usar jardineras verticales o macetas.

3. La importancia de los sustratos.

El sustrato es el equivalente al suelo en el campo, es decir, la tierra. Hay muchas opciones pero te recomendamos que elijas alguno que sea orgánico para tu huerto urbano: son muy ligeros, ya que almacenan nutrientes con gran facilidad, tienen ph neutro y airean muy bien. La composición de este tipo de sustratos está estudiada para asegurar que los resultados son los mejores.

4. El sistema de riego de tu huerto urbano.

La elección del sistema de riego del huerto urbano es fundamental. El agua será la encargada de llevar los nutrientes del suelo hasta las raíces de las plantas, lo cual posibilitará su crecimiento. Hay varias opciones:

  • Sistema manual. Es la mejor solución (y la más económica) para huertos pequeños. Puedes usar una manguera, una regadera o incluso una botella de agua para regar tu huerto. Hazlo despacio, sin mucha presión de agua.
  • Sistema de autoriego. También puedes usar algún sistema de autoriego sencillo y económico. Te resultará muy útil si vas a estar algunos días fuera de casa y no quieres dejar tu huerto “abandonado”. Un ejemplo serían las macetas que tienen un depósito acumulador de agua que se va filtrando poco a poco.
  • Sistema de riego por goteo. Es la opción más eficiente de todas, aunque también la más cara. Si tienes un huerto de cierto tamaño, deberías planteártelo seriamente ya que sus ventajas respecto a los métodos anteriores son incuestionables.

5. ¿Qué sembrar en tu huerto urbano?

Y llegamos a uno de los puntos más importante de todos: elegir qué hortalizas o verduras queremos sembrar en nuestro huerto. Antes de eso debemos escoger entre sembrar semillas o plantones (plantas jóvenes que se deben trasplantar).

Si tienes cierta experiencia, son más económicas y mejor opción las semillas; pero si es tu primera vez y no quieres complicarte demasiado la vida, sin lugar a dudas, con plantones te resultará más sencillo, aunque también un poco más caro.

Una vez lo tengas claro, ahora sí, hay que escoger lo que quieres plantar. Las opciones son infinitas: tomates, fresas, espinacas, rúcula, perejil, remolacha, lechugas…

Tres consejos te damos: no te sientas abrumado por la variedad, no pretendas sembrarlo todo y ten en cuenta la estación del año en la que te encuentras.

El tercer consejo es el más importante de todos: no podrás sembrar lo mismo en enero que en julio. Las estaciones del año determinan el tipo de cultivo. Estos son algunos ejemplos de hortalizas o verduras que podrás sembrar en función de la época del año:

  • Primavera: lechugas, judías y pimientos.
  • Verano: perejil, espinacas y rúcula.
  • Otoño: rabanito, acelgas y remolachas.
  • Invierno: acelgas y guisantes.

Y hasta aquí nuestro artículo de iniciación a los huertos urbanos. Esperamos que te resulte de utilidad y que te hayas animado a crear tu propio huerto en casa. Créenos si te decimos que tu salud y tu bolsillo te lo agradecerán.

 

¿Buscas una ayuda extra? En Vivus te ofrecemos un minipréstamos de hasta de hasta 1.000 euros (300 si es la primera vez que lo solicitas). Con nuestros préstamos podrás hacer frente a cualquier imprevisto que te pueda surgir. La solicitud es muy sencilla y rápida: ¡Diez minutos y sin apenas papeleo!