Economía y coronavirus: las lecciones económicas del Covid19

Economía y coronavirus: 5 lecciones económicas que hemos aprendido del Covid19

Economía y coronavirus, coronavirus y economía. La crisis sanitaria provocada por el coronavirus y la consiguiente declaración del estado de alarma han puesto patas arriba la economía española. El confinamiento de la población y el cierre masivo de los negocios ha provocado una paralización de la actividad económica como jamás se había visto en España.

El Producto Interior Bruto (PIB) se ha hundido, el déficit pronto estará fuera de control y el paro ha registrado un incremento histórico hasta superar los 3,8 millones de parados. Si incluimos a los afectados por ERTE que se están beneficiando de prestaciones por desempleo, la cifra sube a los 5,2 millones.

La situación es verdaderamente preocupante y todo hace pensar que la recuperación no será inmediata. Con toda seguridad, la economía española tardará algunos años en coger fuerza y volver a los niveles de crecimiento y empleo anteriores a la irrupción del COVID-19.

El coronavirus ha sido un evento que nadie se esperaba y ha puesto de manifiesto la fragilidad económica de millones de hogares españoles. De haber sabido la que se les venía encima, quizás muchas personas habrían ahorrado más o habrían reducido su exposición a las deudas.

 

Economía y coronavirus: las lecciones de la crisis

Nos guste reconocerlo o no, el coronavirus nos ha dado algunas lecciones económicas que nunca deberíamos olvidar. Vamos a repasarlas:

 

  1. Tener un fondo de emergencia es fundamental.

El fondo de emergencia es un colchón de ahorros para hacer frente a cualquier tipo de gasto imprevisto que pueda surgir, como una derrama de la comunidad o una avería importante del coche. Su principal función es evitar que nos quedemos sin dinero y que eso nos obligue a endeudarnos o a rescatar el que tenemos invertido en bolsa.

Como mínimo, el importe de este fondo debe ser suficiente para cubrir entre tres y seis meses de nuestros gastos mensuales. Esto significa que si gastas cada mes 1.500 euros, la cuantía de tu fondo de emergencia debe oscilar entre 4.500 y 9.000 euros. Cuánto mayor sea su importe, mayor será tu seguridad económica.

En momentos difíciles como el actual, la diferencia entre disponer de un fondo de emergencia o no puede marcar la diferencia. Ver caer en picado tus ingresos o llegar a perder el empleo son problemas que se sobrellevan mejor si cuentas con un buen fondo de emergencia que te cubre las espaldas.

 

  1. Es posible vivir gastando menos dinero.

Reconócelo, confinado en casa y sin posibilidad de salir, tus gastos mensuales se han reducido notablemente durante las últimas semanas. No has gastado ni un solo céntimo en comprar ropa, en llenar el tanque del coche de combustible, en comer fuera de casa o en salir a ver tiendas.

El coronavirus nos ha enseñado que es posible vivir gastando mucho menos dinero del que gastábamos habitualmente. Creíamos que teníamos una serie de gastos fijos a los que no podíamos renunciar, pero en realidad estos gastos se podían reducir a cero sin apenas impacto en nuestra calidad de vida.

Toma nota de esta lección y cuando vuelvas a la normalidad, continúa viviendo por debajo de tus posibilidades. Esto te ayudará a ahorrar mucho más dinero cada mes y te aportará mayor estabilidad económica.

 

  1. Las deudas son malas compañeras de viaje.

Corrígenos si nos equivocamos: a pesar de haber estado encerrado en casa, ha habido un gasto fijo al que no has podido renunciar: el pago de tus deudas. Independientemente de que tus ingresos se hayan visto reducidos o no durante las últimas semanas, ni el importe de tus deudas ni su fecha de cobro han cambiado.

En general, las deudas no son buenas compañeras de viaje. Pero en estos momentos de incertidumbre económica y de miedo, menos aún. Por eso, el consejo que te damos es que, en la medida de lo posible, reduzcas tu exposición a las deudas. Cuántas menos deudas tengas y más pequeñas sean, más tranquilo estarás.

Si no sabes cómo cancelar tus deudas y necesitas un poco de ayuda, te recomendamos que leas este artículo en el que te explicábamos cómo funcionaba el método de la bola de nieve. Un método que te permitirá acabar con ellas una a una.

 

  1. No debes depender de una única fuente de ingresos.

Debido a la paralización de la actividad y al cierre de comercios y oficinas, alrededor de 3,3 millones de trabajadores se han visto afectados por un ERTE. Según estimaciones de la Autoridad Fiscal Independiente (Airef) remitidas recientemente a Bruselas, 1,2 millones de estos trabajadores perderán definitivamente su empleo.

Si lo piensas fríamente, la línea divisoria que separa el empleo del paro es muy fina. Muchos trabajadores que creían tener un empleo estable e incluso bien remunerado se han visto, de la noche a la mañana, solicitando una prestación por desempleo. Lo mismo ha ocurrido con miles de trabajadores autónomos que durante semanas no han facturado ni un solo euro.

Por tanto, otra de las grandes lecciones económicas que nos ha enseñado el COVID-19 es que es muy arriesgado depender única y exclusivamente de una fuente de ingresos, por muy sólida que esta parezca. Lo ideal es crear varias fuentes independientes de ingresos, aunque somos conscientes de que no es una tarea sencilla.

 

  1. La bolsa es un lugar seguro para tu dinero.

El COVID-19 ha tenido un impacto enorme en los mercados financieros de todo el planeta. Durante el mes de marzo las principales bolsas mundiales sufrieron, y mucho: S&P 500, Nasdaq, Eurostoxx, Nikkei, MSCI, IBEX 35… Todos los índices bursátiles experimentaron caídas históricas durante las semanas más difíciles de la pandemia.

Como resultado del miedo, el patrimonio de los fondos de inversión domésticos se ha reducido en España un 10% durante el primer trimestre del año, según datos de Inverco. Lo que esto significa es que los españoles han preferido recurrir a la liquidez para sentirse más seguros con su dinero.

Sin embargo, la bolsa también nos ha dado una lección económica importante: si fuerte fueron sus caídas, casi igual de fuerte está resultando su recuperación. ¿Sabías que el S&P 500 subió más de un 9% el 13 de marzo? ¿Y que once días después, el 24 de marzo, volvió a subir más de un 9%? ¡18 puntos porcentuales en solo dos días!

Aunque las bolsas aún no se han recuperado del todo, la historia se ha vuelto a repetir y los días de mejores rentabilidades se han producido en contextos de elevada volatilidad, lo que viene a decirnos que a pesar de la pandemia, la bolsa sigue siendo un lugar muy seguro para nuestro dinero si estamos invirtiendo a largo plazo.