cambiar de banco

Es fácil cambiar de banco si sabes cómo

Hoy en día, la oferta bancaria es mayor que nunca. A los bancos tradicionales, como BBVA, Santander o ING, se le suman otros bancos digitales que han llegado al mercado con la intención de cambiar las reglas del juego. Si tu entidad financiera actual te cobra más comisiones de las que te gustaría o si te presta un servicio con el que no terminas de sentirte satisfecho, quizás deberías plantearte cambiar de banco.

En este artículo te explicamos las ventajas de cambiar de banco, los factores que deberías tener en cuenta a la hora de elegir uno nuevo, algunos consejos para hacer bien la mudanza o las mejores opciones para cambiar tu dinero de una cuenta a otra. En definitiva, todo lo que necesitas saber para decirle adiós a tu banco de toda la vida.

¿Empezamos?

[¿Necesitas una ayuda este mes? Solicita tu préstamo aquí

Ventajas de cambiar de banco

Estas son algunas de las ventajas de meter tu dinero en la maleta y buscar un banco mejor:

  • Puedes mejorar tus condiciones en tu banco actual (y así no tener que cambiar de banco). Sí, esto es un poco de “juego sucio”, por qué negarlo. Es muy probable que tu banco no quiera que te marches y mejore tus condiciones con el objetivo de retenerte como cliente.
  • Te beneficias de las promociones de captación de cada banco. Puedes ir “de banco en banco” aprovechándote de las mejores promociones de cada uno (cuentas remuneradas, planes amigos, regalos…).
  • Puedes sacar el máximo partido a tu dinero en todo momento: Dejar de pagar comisiones, acceder a una red de cajeros mayor, mejores productos financieros… El sector bancario cambia mucho y hay que mantenerse en la ola.

Como ves, no tener ataduras y ser libre para cambiar de entidad financiera puede generarte muchos beneficios.

Cómo elegir tu nuevo banco

Si no quieres salirte de Guatemala para meterte en Guatepeor, antes de cambiar de banco deberías hacer un estudio de mercado que te permita encontrar la mejor alternativa para tu nómina y para tus ahorros.

Nuestro consejo es que visites las webs de las distintas entidades, utilices comparadores de cuentas corrientes y de ahorro, busques en foros opiniones de clientes… Tu nuevo banco debería cumplir, como mínimo, los siguientes requisitos:

  1. Tener un servicio espectacular de banca online. No deberías necesitar pisar una oficina bancaria para nada. Por el contrario, desde el móvil tendrías que poder hacerlo todo.
  2. No cobrar comisiones. Lo de pagar comisiones por hacer transferencias o por mantenimiento de tarjetas ha quedado muy de banco de los 90. No lo permitas.
  3. Ofertar buenos productos de ahorro e inversión. Aunque hoy en día puedes tener tu nómina y tus ahorros en un banco y tus inversiones en otro lugar, es de agradecer que tu entidad cuente con una buena oferta de productos financieros entre los que elegir.
  4. Tener una amplia red de cajeros. Este siempre es un punto importante. El banco que elijas debe ofrecerte una red de cajeros amplia desde los que retirar dinero de forma gratuita.

Además de estos cuatro requisitos, no estaría de más que el banco elegido tenga un buen servicio de atención al cliente, tanto a través de la app como de forma telefónica. De lo contrario, el día que se presente un problema podrías tener demasiados quebraderos de cabeza para solucionarlo.

Consejos para cambiar de banco

Una vez que has elegido tu nuevo banco, llega el momento más farragoso de todos: el papeleo. Para evitar que el cambio de banco se convierta en un suplicio aquí tienes algunos consejos:

  1. Revisa la permanencia antes de cambiar de banco

Asegúrate de que no tienes permanencia en ninguno de los servicios que cancelarás en tu viejo banco, por ejemplo, la cuenta nómina o la tarjeta de crédito. De lo contrario, podrías tener que pagar algún tipo de penalización. Llama al servicio de atención al cliente e infórmate, pero además, revisa la documentación que firmaste en su momento.

  1. Cambia todas tus domiciliaciones e ingresos.

Aunque las propias entidades deberían ser capaces de gestionar el cambio de titular, recibos o transferencias periódicas de un banco a otro (algo así como una portabilidad bancaria), no está de más que te involucres en el proceso y te asegures de que ninguna de tus domiciliaciones e ingresos se pierden en la mudanza.

  1. Comprueba que no hay problema con el pago de tus deudas.

Si tienes contratado algún préstamo con el banco del que quieres marcharte, financiaste a plazos alguna compra con cargo a su cuenta corriente o tienes saldo deudor en alguna tarjeta de crédito, asegúrate de que no tendrás problemas con los pagos al cerrar la cuenta.

  1. Comprueba que tampoco habrá problemas con tus servicios online.

Si en el día a día de tu vida online sueles usar tiendas online o plataformas como Amazon, eBay, Privalia, Netflix, Paypal, HBO, Spotify o cualquier del estilo, cambia el número de tarjeta o de cuenta corriente que ingresaste al hacer tu primera compra o dar de alta tu suscripción. De lo contrario, podrías tener problemas con los pagos.

  1. No tengas prisa en cancelar con tu banco de origen.

Aunque hayas hecho todos los trámites con tu nuevo banco, no tengas prisa en cancelar con el anterior. Deja pasar un período de transición de uno o dos meses para que puedas comprobar que todos tus ingresos llegan sin problemas a tu nueva cuenta y que todos tus recibos se pagan en tiempo y forma. Así también evitas quedarte sin medios de pago en el caso de que las tarjetas tarden en llegar a tu domicilio.

¿Cómo cambiar el dinero a mi nueva cuenta?

Una de las dudas más habituales a la hora de cambiar de banco es esta: cómo cambiar el dinero de un banco a otro. En realidad, es un trámite muy sencillo. Tienes tres opciones:

  1. En efectivo. Retiras el dinero desde el cajero de tu ya ex banco y te lo llevas al nuevo. Esta es la fórmula más aburrida y peligrosa de todas. Por tanto, no te la recomendamos.
  2. Por transferencia bancaria. Vas a tu banco antiguo y le pides que haga una transferencia bancaria a tu nueva cuenta. Es la opción más sencilla e incluso puedes hacerla tú mismo por internet.
  3. Mediante un adeudo en cuenta. Es lo contrario a una transferencia. En este caso, ordenaríamos una transferencia a la inversa desde el nuevo banco. El problema es que el dinero podría tardar en llegar hasta 10 días.

Fácil y sencillo, ¿no te parece?

Otros cambios de banco menos comunes

El proceso que te hemos explicado en este artículo es útil para cambiar de un banco que no nos gusta a otro que nos ofrece mejores condiciones, pero en realidad hay muchos tipos de trámites que podríamos hacer y que no exigen un cambio total de entidad.

Por ejemplo, podemos cambiar nuestro plan de pensiones a una nueva entidad, la hipoteca, las tarjetas de crédito, los ahorros o incluso transferir un fondo de inversión de un bróker a otro, pero no por ello tendríamos que cambiar de banco.

O tal vez sí.

Como consumidores libres tenemos derecho a elegir el mejor banco posible para nuestros ahorros e inversiones. Esperamos haberte ayudado con este artículo a resolver tus dudas.

 

Si necesitas una ayudita extra, en Vivus podemos ofrecerte un préstamo rápido de hasta 1.000 euros (300 si es la primera vez que lo solicitas) para poder hacer frente a cualquier imprevisto que te pueda surgir. Es muy sencillo y solo te tomará diez minutos. ¡Apenas hay papeleo!