vivir con menos

¿Se puede vivir con menos de 100 cosas?

La media de juguetes que tiene un niño en los países occidentales es 238; el mismo estudio estimó que de todos ellos solo juega con 12. Esa cantidad ingente de juguetes solo es el principio de una vida de acumulación… ¿Has contado el número cosas que has juntado a lo largo de tu vida? En tu casa, en la de tus padres, en el coche… Cosas y cosas por todos lados. Por suerte, esa tendencia parece haber tocado techo y empiezan a surgir otras alternativas. Vivir con solo 100 cosas es una de ellas. Y tú, ¿podrías vivir con menos?

Razones para vivir con menos

Comprar cosas a un ritmo que sobrepasa nuestra capacidad de almacenamiento es ridículo. Alquilar un segundo trastero para guardarlas cuando ya hemos llenado la casa y el garaje podría llegar a considerarse una patología. Muy frecuente, poco diagnosticada y segura fuente de infelicidad.

La esencia del mensaje minimalista estriba en que a mayor número de pertenencias, mayor número de preocupaciones. Piensa un momento de dónde sale el dinero para comprarlas; es tu tiempo lo que entregas a cambio. Si conviertes el precio de algo en horas de tu vida en la oficina, seguro que te lo piensas dos veces antes de comprar.

Cuenta una historia sobre Sócrates que le encantaba ir a pasear por el mercado; sin embargo, siempre volvía con las manos vacías. A los que le preguntaban por qué seguía yendo a pesar de no comprar respondía: “disfruto viendo la cantidad de cosas que no me hacen falta para ser feliz”.

Deshacerse de cosas, el verdadero reto es tirar

Una vez comprendidos los beneficios de vivir con menos empieza lo de verdad complicado. Vivir con 100 cosas es fácil, lo difícil es llegar a esa cifra, o parecida. Si vives en España lo normal es que en tu casa haya unos 300.000 objetos; si te parecen demasiados echa un vistazo a tu alrededor. ¿Nos hemos quedado cortos?

A grandes males, grandes remedios, al principio vas a tener que deshacerte de cosas sin contemplaciones. Empieza por espacios concretos: el armario, la cocina, el baño… Las miles de cosas innecesarias pueden seguir varios caminos:

  • Basura. Recicla todo lo posible pero no dudes, si no lo has usado en 5 años, ¿qué te hace pensar que lo volverás a hacer?
  • Venta. El mercado de la segunda mano ofrece una oportunidad maravillosa de sacar algo de provecho de esos viejos amigos.
  • Regalar. Ropa, juguetes, artículos de algún hobby que tuviste pero ya no tienes.

Con la mayoría de objetos sentirás la llamada tentación del “por si acaso”. – ¿Estos esquís que llevan 7 años sin ver la nieve? Los guardo, por si acaso.– No deshacerse de ellos es un error y si algún día fueras a esquiar podrías alquilarlos o pedirlos prestados. Mientras, vivirás con más espacio y más energía.

Conclusión

Vivimos con muchísimas más cosas de las que necesitamos. La publicidad y la sociedad en general nos crean falsas necesidades que nos empujan a consumir y guardar todo tipo de artilugios.

Si te planteas tu vida con 100 cosas, empieza ya. Aprovecha el empujón inicial pero no ceses a los pocos días. Tira todo lo que no hayas usado el último año, sin remordimiento, y acompáñalo con una reducción drástica de tus compras. Ya has estado demasiado tiempo acumulando, ¡a soltar lastre! Vivir con menos es más fácil de lo que crees.