Los beneficios de practicar yoga en casa

¿Quieres hacer yoga en casa y no sabes por dónde empezar? ¡Sigue estos 13 consejos!

Mucha gente, ya sea por estudios, trabajo u otras responsabilidades, tiene una vida muy ajetreada y estresante. Ante esto algunos expertos aseguran que lo mejor es desconectar practicando deporte o cualquier otra actividad física. Y cuando se trata de relajación, la actividad ideal es el yoga y, concretamente, el yoga en casa. ¿Por qué? Muy fácil. Ayuda a controlar la respiración y la capacidad de meditación para que puedas relajarte cuando más lo necesites.

Sin embargo, muchos no lo practican por falta de tiempo. Al fin y al cabo, prepararse, ir al gimnasio, hacer ejercicio y volver supone perder una parte importante de nuestro tiempo libre. Pero ¡ojo!, lo bueno del yoga es que solo necesitas ganas y un poquito de espacio, así que… ¿por qué no practicarlo en casa? ¿Crees que no sabrás cómo iniciarte en el mundo yogui por ti mismo? ¡No te preocupes! Te traemos 13 consejos para hacerlo. ¡Toma nota!

 

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Cómo iniciarse en el yoga en casa fácilmente

1º. Elige el tipo que más te convenga.

No todo el yoga se practica igual, hay tipos más suaves, más dinámicos, más espirituales, etc. También hay entrenamientos específicos para parejas o para practicar en altas temperaturas. Por eso, el primer paso es elegir el tipo que quieras practicar.

Si es tu primer contacto con esta disciplina, te recomendamos «hatha yoga». Y si lo que quieres es meditar, será mejor que optes por la modalidad «kundalini», la típica de los gimnasios, con la que aprenderás a eliminar el estrés y controlar tu cuerpo y tu postura.

2º. Compra todos los materiales.

Para practicar yoga solo necesitarás una colchoneta o esterilla y, sobre todo, ropa cómoda. Por otro lado, aunque normalmente se practica descalzo, muchos prefieren usar calcetines. Si es tu caso, te aconsejamos hacerte con unos calcetines antideslizantes que no dificulten la práctica.

Pero ¡ojo!, el yoga es mucho más que hacer posturas en una colchoneta… si más adelante quieres probar ejercicios más avanzados puedes trabajar con la rueda o los bloques de yoga y hacer sesiones mucho más dinámicas.

3º. Crea tu propia sesión.

Cuando tengas todo lo necesario, llega lo importante: los ejercicios. Documéntate sobre los ejercicios que se ajusten al estilo de yoga que desees y los objetivos que quieras conseguir y crea tu propia tabla de entrenamiento.

4º. Sigue clases por niveles.

Y si esa opción no te convence, te proponemos una mucho más sencilla. Hoy en día hay de todo en internet, ¿verdad? Y eso, por supuesto, incluye clases de yoga. Busca, por ejemplo, en YouTube un entrenamiento de tu nivel, dale al play y… ¡a entrenar se ha dicho!

5º. Establece una rutina.

Si no practicas con regularidad, lo que ganes un día lo perderás para la siguiente sesión. Por eso, es importante que intentes acostumbrar al cuerpo y practiques todas las semanas. Pero ¡cuidado! No te lo tomes como una obligación o acabarás perdiendo la motivación y la ilusión por el yoga. Practica un par de días a la semana, ¡con eso bastará para acostumbrarte a tu nueva rutina!

6º. Encuentra el lugar adecuado.

El yoga es una práctica un tanto espiritual y, por eso, para relajar tu mente y sumergirte en los ejercicios es importante que encuentres un lugar tranquilo. Solo con ese ambiente podrás hacer que tu mente conecte con el yoga y que las sesiones sean productivas.

7º. Plantéate buscar un compañero de yoga.

Como ya sabrás, cuesta hacerse a una nueva rutina. Por eso, hacer yoga en compañía podría venirte bien para tomarte las sesiones más en serio y no abandonarlo a la primera de cambio. Además, con ayuda de otra persona ambos avanzaréis de manera más rápida y efectiva. Pero si no, no te preocupes, también puedes practicar yoga solo, tendrás que ser algo más constante, pero ¡con ganas y esfuerzo lo lograrás!

8º. Empieza con sesiones cortas.

Normalmente las sesiones de yoga duran una hora o dos. Sin embargo, es conveniente empezar con sesiones cortas, de aproximadamente media hora, ya que, de lo contrario, te costará más sacar tiempo para practicar y te resultará más difícil crear la rutina.

9º. Aprende posturas sencillas.

Además de la clase de yoga, mucha gente dedica unos minutos a meditar en momentos o situaciones específicas. En ese caso, será mejor que aprendas posturas sencillas y rápidas que puedas hacer cuando quieras. Para eso te recomendamos, por ejemplo, la postura del gato o la postura del loto, aunque depende de cada persona, ¡encuentra las que más te gusten y te relajen!

10º. Comienza con ejercicios sencillos.

Hay ejercicios que se hacen de pie, de rodillas, con objetos, sentado, tumbado etc. y, aunque todos parecen fáciles a simple vista, tienen que estar muy bien ejecutados para que se consiga el objetivo deseado. Por eso te recomendamos empezar con los ejercicios mas sencillos, sin objetos y, preferiblemente, de suelo, ya que no requieren tanto control de la fuerza y el equilibrio.

11º. Sigue avanzando.

Como te hemos aconsejado, es mejor empezar por lo más sencillo, pero eso no significa que tengas que estancarte ahí. Si haces siempre el mismo entrenamiento, las sesiones serán monótonas. Por eso, debes ir haciendo ejercicios cada vez más complejos y retándote a ti mismo para no perder la motivación.

12º. Empieza la sesión con un poco de relajación.

Antes de empezar a hacer ejercicios es conveniente que dediques unos minutos a relajarte y dejar la mente en blanco. ¿Cómo? Muy sencillo. Solo tienes que tumbarte en la esterilla durante unos minutos en postura «savasana», cerrar los ojos y concentrarte en tu respiración. ¡Así adoptarás la actitud necesaria para empezar con los ejercicios!

13º. Termina con otro poco de relajación.

También es importante que repitas lo anterior al final de cada sesión. Con esto conseguirás adquirir toda la energía que has ido creando y desprendiendo con los ejercicios y tendrás la mentalidad ideal para afrontar el resto de actividades diarias.

¡Y eso es todo! La práctica del yoga en casa es todo un mundo, pero no te preocupes, siguiendo estos consejos conseguirás ser un yogui de diez. ¡Ánimo!

 

 

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