Meditación

Meditación para dummies: la respuesta a tus problemas está dentro de ti

¿Cuántas veces has leído y escuchado la frase “conócete a ti mismo”? A pesar de que coaches y gurús la repiten como un mantra, la mayoría de gente no termina de entender en qué consiste, – si yo ya me conozco a mí mismo -, solemos pensar. La vaguedad de la frase, unida a una identificación total con el personaje que vamos representando por la vida, hace que todo eso del autoconocimiento nos suene a chino. Pero… ¿cómo puede ayudarnos la meditación?

Este no es un problema nuevo. Tenemos constancia de que hace más de 25 siglos esta frase lucía en el Templo de Apolo, en Delfos. Sin duda “conócete a ti mismo” es trending topic histórico. Sin embargo, a lo largo de tantos años ha dado tiempo para discurrir una solución. No se sabe quién fue el primero en sentarse, cerrar los ojos y tratar de observar la mente pero Sócrates, Buda y otros muchos sabios han considerado la meditación como el camino hacia el buscado autoconocimiento y la felicidad.

¿Y qué es la meditación?

Toda nuestra vida hoy en día está orientada a mirar hacia fuera. Todo lo que sucede, o al menos en lo que reparamos, se sitúa fuera de nosotros, podemos verlo, tocarlo, olerlo… pero nadie nos enseña que la mirada es una vía de doble sentido: también se puede mirar adentro. En el interior de tu cuerpo pasan cosas increíbles, el problema es que está oscuro.

Meditar es cerrar los ojos y, con plena lucidez, observar lo que sucede en tu interior sin juzgar. Es meter un espacio entre lo que sientes y lo que piensas, convertirte en observador ecuánime del torbellino de pensamientos y emociones que te sacuden con el fin último de ser capaz de ponerte por encima. La meditación te da una especie de superpoder: puedes tomar las riendas de todo lo que pasa en tu vida.

Cómo empezar a meditar

Aleja de tu cabeza todas las ideas preconcebidas sobre la meditación: ni es de frikis ni huele a incienso. Es una herramienta super poderosa que lleva funcionando desde la antigüedad y muchas más personas de las que piensas se aprovechan de ella: Steve Jobs, Scorsese, Madonna… ¿Sabías que en los colegios Montessori, donde han estudiado, por ejemplo, los fundadores de Google, Amazon o los príncipes de Inglaterra, los alumnos meditan desde pequeños?

No solo va a ayudarte en cada aspecto de tu vida, es que además es gratis.

Meditar es observar, así que este es el primer ejercicio que puedes practicar:

  • Siéntate con la espalda recta. Puede ser en el suelo, con un cojín o una silla, pero asegúrate de no estar apoyando tu espalda.
  • Empieza observando tu respiración. En el cuerpo hay mecanismos que funcionan solos, como la digestión, y otros que nosotros ejecutamos, como el movimiento. La respiración es de los pocos que funcionan de forma automática pero también a nuestro antojo, por eso es una gran puerta de acceso al interior.
  • Observa las sensaciones de tu cuerpo. Te surgirán picores, sentirás frío, calor, hormigueo, dolores… meditar es observarlos sin juzgar.
  • No te juzgues ni te culpes. Al principio no serás capaz de mantener la atención en la respiración o las sensaciones ni cinco segundos. Muy poco a poco, insistimos, muy poco a poco, tu capacidad de atención mejorará, pero siempre tendrás que convivir con la mente enviándote pensamientos que distraen tu atención. Trae tu mente de vuelta sin culparte, es lo normal y el día a día de todo meditador.

Dale una oportunidad a la meditación. Unos pocos minutos al día son suficientes. Enseguida empezarás a ver los beneficios y terminarás enganchándote. No nos hacemos responsables de las increíbles consecuencias positivas.