Qué son los impuestos directos

¿Cuáles son los principales impuestos directos que se pagan en España?

¿Aún no distingues cuáles son los impuestos directos? Seguro que más de una vez te has quejado de los muchos impuestos que te toca pagar como ciudadano. ¡Quién no lo ha hecho! Pero, ¿sabes por qué conceptos estás pagando?, ¿qué tipos de impuestos son?, ¿en qué repercuten?

Habitualmente hablamos de impuestos de forma genérica aunque, entre ellos, haya dos grandes categorías: los impuestos directos y los impuestos indirectos. Pueden parecer lo mismo aunque no lo son. Como tampoco lo es, por ejemplo, hablar de fútbol refiriéndote a la Liga española o la andorrana. Lo mismo pasa con los impuestos. Te toca rascarte el bolsillo pero entre ellos hay diferencias.

En este artículo nos vamos a centrar en los principales impuestos directos que se pagan en España, es decir, los que tienes que abonar en función de tu nivel de «riqueza».

 

Qué son los impuestos directos

Antes de hacer una clasificación de los principales impuestos directos que tenemos en España es importante conocerlos. Estos tributos están basados en tu capacidad económica. Es decir, en lo que tú tienes. De aquí parte la famosa frase «más paga quién más tiene», ya que estos impuestos están basados en criterios de equidad y justicia distributiva.

El estado calcula estos impuestos directos por tu capacidad económica, a través de los ingresos que obtienes de tu trabajo o sociedades, mediante el patrimonio que posees, a través de donaciones y herencias… Repasemos cuáles son los más importantes.

 

IRPF, el más conocido y temido

El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) hace temblar a más de un español cuando llega el mes de abril. Aunque se paga mes a mes mediante un sistema de retenciones, en esta fecha se inicia el periodo para presentar la declaración de la renta.

Mientras para muchos es un simple trámite que se gestiona de una forma sencilla a través del borrador electrónico que ofrece Hacienda, para otros el reunir documentación, contrastar datos e intentar incluir desgravaciones constituye un dolor de cabeza.

Y aunque estés muy tranquilo a la hora de regularizar tu IRPF con el fisco, siempre hay momentos de duda cuando compruebas si el resultado es a tu favor o te toca pagar.

Hablamos de regularizar una vez al año pero ¿imaginas tener que hacerlo cada tres meses? Este es el caso de los autónomos. Si es tu modo de vida o conoces alguno, ya sabrás por qué una vez cada tres meses les encuentras refunfuñando por los rincones.

 

Lee también: Cuándos días trabajas para pagar impuestos a Hacienda

 

Impuesto sobre la Renta de los No Residentes (IRNR)

Este es un impuesto que tienen que pagar personas que no viven en España pero que sí han obtenido una renta en el país.

Si este es tu caso, antes de pagar comprueba si existe un convenio internacional con el país en el que resides en la actualidad. Son unos acuerdos que se hacen para evitar abonar impuestos dos veces, pero también la evasión fiscal.

 

Impuesto sobre Sociedades (IS)

Este es el impuesto que pagan las empresas españolas sobre el beneficio neto que obtienen. En caso de que la empresa esté radicada en Navarra y País Vasco la situación varía porque estás comunidades tienen impuestos según un concierto especial y propio.

 

Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones

Si tienes que pagar este impuesto es porque has recibido dinero u otros bienes de otros. Puede ser a través de un regalo, de una herencia, de una donación de otra persona en vida, si eres el beneficiario de un seguro de vida…

De estar en alguno de estos casos, tendrás que pagar el impuesto de sucesiones en el plazo de seis meses desde el fallecimiento de la persona de la que heredas o en los siguientes 30 días hábiles desde el momento en que se ha hecho la donación. Para pagar el impuesto de sucesiones puedes pedir una prórroga de seis meses.

Algo importante que tienes conocer sobre este impuesto es que está transferido a las comunidades autónomas. Esto no solo significa que son las regiones las que recaudan. También que cada autonomía regula cuánto se cobra por este impuesto, por lo que no es igual en todo el territorio nacional.

Para que te hagas una idea, si resides en la Comunidad de Madrid el impuesto se bonifica al 99%, con lo que solo tendrás que pagar un 1%. Además de Madrid, hay otras comunidades dónde te sale muy barato pagarlo. Entre ellas están Andalucía, Canarias, Extremadura, Murcia, Cataluña y La Rioja. En el extremo contrario se encuentran Aragón, Asturias, Castilla y León, la Comunidad Valenciana y Castilla La Mancha.

 

Lee también: Qué es el IBI y cómo se calcula

 

Impuesto sobre el Patrimonio

Quizá este es el más desconocido de todos los impuestos directos. Aunque la Ley 4/2008 lo suprimió, en 2011 se volvió a restablecer con carácter temporal debido a la crisis económica. Desde ahí, año tras año el gobierno lo ha ido prorrogando. A pesar de todo esto es posible que nunca lo hayas tenido que presentar por estar exento. No tienen que pagar Impuesto Sobre el Patrimonio:

  • Las viviendas habituales de hasta 300.000 €.
  • Los que tengan un patrimonio neto, excluida la vivienda, que no supere los 700.000 €

En todo caso, hay que tener en cuenta que en determinadas regiones la administración establece un mínimo por debajo de estas cifras.

La recaudación de este impuesto, igual que el de sucesiones y donaciones, está en mano de las administraciones autonómicas. Aquí, como en el caso anterior, también hay muchas diferencias. Retomamos el ejemplo de Madrid, donde el impuesto se bonifica en un 100%. Por contra pagarás más si resides en Aragón.

Las diferencias son importantes por lo que antes de mudarte de región, ¡saca la calculadora!