Los consejos para tener el mejor de plan de pensiones tras la jubilación

Cómo elegir un plan de pensiones rentable paso a paso

Probablemente ya te habrás dado cuenta de que las pensiones de jubilación del futuro están en serio peligro. Cada vez hay más más pensionistas y menos trabajadores asalariados, por lo que el sistema de pensiones públicas tal y como lo conocemos hoy en día es insostenible a largo plazo.

Si estás pensando en contratar un plan de pensiones pero no tienes muy claro por dónde empezar, estás en el sitio adecuado. Hemos resumido en solo cinco puntos los pasos más importantes que debes dar antes de elegir uno.

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¿Cómo elegir un plan de pensiones para disfrutar después de la jubilación?

Infografía | Cómo elegir un plan de pensiones paso a paso

Infografía | Cómo elegir un plan de pensiones paso a paso

1º. Valora antes si es el mejor vehículo de inversión para ti.

Mucha gente contrata un plan de pensiones pensando en las desgravaciones fiscales e ignoran que este vehículo de inversión también tiene algunas limitaciones importantes que se deben tener en cuenta. Las más importantes son las siguientes:

  • Tienen muy poca liquidez. No podrás rescatar el dinero cuando quieras. Solo podrás hacerlo cuando te jubiles o cuando cumplas algunas de las condiciones de rescate, como ser desempleado de larga duración o sufrir una enfermedad grave, entre otras.
  • Su rentabilidad no es demasiado alta. La rentabilidad media de los planes de pensiones en España es muy discreta (por debajo del 1,5%) y no llega a batir a la inflación. Para muchos expertos, más que un producto de inversión son un producto de ahorro.
  • Tributa como rendimiento del trabajo. Si decidieses rescatar todo tu plan de pensiones de golpe subirías varios escalones en los tramos del IRPF y el hachazo fiscal de la Agencia Tributaria sería memorable. Para evitarlo, debes rescatarlo poco a poco.

Por tanto, antes de invertir en un plan de pensiones asegúrate de que los pros de la inversión son mayores que sus contras. Solo entonces, ve al paso 2 de nuestra lista.

 

2º. Decide si quieres un plan de pensiones de gestión activa o uno de gestión pasiva.

En función de la estrategia de inversión que siguen, en general, podemos encontrar dos tipos de planes de pensiones:

– Planes de pensiones de gestión activa. Son los planes de pensiones más populares. Los comercializan los bancos, las compañías de seguros, las gestoras, etc y se caracterizan porque invierten en tres tipos activos: renta fija, renta variable y renta mixta.

La selección de estos activos la hacen los propios gestores del plan, persiguiendo determinados objetivos de rentabilidad en función de la aversión al riesgo del inversor.

– Planes de pensiones de gestión pasiva. Aunque en Estados Unidos son muy populares, en España aún tienen poco recorrido. También invierten en valores de renta fija, variable y mixta pero, a diferencia de los anteriores, la selección de activos no sigue ningún criterio concreto. Es decir, no hay ningún gestor que determine qué valores son mejores y cuáles no.

A este tipo de planes también se les conoce como planes de pensiones indexados porque aspiran a obtener la misma rentabilidad que el mercado al que replican y, para conseguirlo, imitan la composición de los índices bursátiles.

A modo de resumen, en un plan de pensiones activo hay unos gestores detrás tomando decisiones de inversión, mientras que en un plan de pensiones pasivo el gestor solo tiene que replicar al índice bursátil al que desea imitar. ¿Cuál de ellos es mejor? Lo analizamos en los siguientes pasos.

 

3º. Consulta la rentabilidad histórica del plan.

Ándate con ojo. Cuando acudas a una entidad financiera o a una gestora a informarte sobre la rentabilidad de un plan de pensiones, lo más seguro es que te ofrezcan el dato de rentabilidad que más les interese resaltar, que no tiene que ser el más adecuado para ti.

Cuánto mayor sea el periodo de referencia para calcular la rentabilidad, más fiable será el dato. No es lo mismo el dato de rentabilidad de 2019 (un solo año) que el del período comprendido entre el año 2000 y el 2019 (casi 20 años). Este último será más fiable.

Una buena idea para saber si la rentabilidad de un plan concreto es la adecuada es compararla con la media de su categoría o con la de su mercado de referencia. En la web de Morningstar puedes hacer esta comparación, e incluso consultar los rankings de mejores planes de pensiones de cada categoría.

 

4º. Mira con lupa las comisiones que te van a cobrar.

 La mayoría de la gente no presta atención a este aspecto cuando analiza un plan de pensiones. Sin embargo, las comisiones tienen un impacto enorme sobre el resultado final que obtiene el plan. Observa:

  • Si un plan de pensiones A logra una rentabilidad anual del 2,5% y tiene unas comisiones totales del 2%, su rentabilidad real es del 0,5%.
  • Si un plan de pensiones B logra una rentabilidad anual del 2,5% y tiene unas comisiones totales del 0,8%, su rentabilidad real es del 1,7%.

Aunque la diferencia parece pequeña (1,2 puntos), a largo plazo es enorme y tiene un fuerte impacto sobre la rentabilidad total del plan. Por tanto, evita los planes de pensiones caros y quédate con los baratos.

En la actualidad, los planes de pensiones de gestión pasiva consiguen, en un gran porcentaje de casos, una rentabilidad mayor que los planes de gestión activa. Además, cobran menores comisiones.

 

5º. Ten en cuenta tu edad y tus objetivos financieros.

Un joven de 23 años no debería elegir el mismo plan de pensiones que una persona con 48 años. Mientras que al primero aún le faltan más de 40 años para la jubilación, el segundo ya la tiene casi detrás de la esquina.

En cada etapa de tu vida debes asumir un riesgo diferente. Así, si tienes menos de 30 años puedes elegir un plan de pensiones que invierta el 100% en renta variable (más volátil pero con mejor rentabilidad media a largo plazo), pero según se acerca tu edad de jubilación debes optar por planes de pensiones en los que predomine la renta fija (ofrece menos rentabilidad pero es más segura).

El consejo que suele darse es que modifiques tu plan de pensiones según pasan los años. Cuando cumplas 60 años no puedes seguir con el mismo plan de pensiones que contrataste a los 30. Debes ir adaptándolo a tu edad: cada vez más renta fija y menos renta variable.

 

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