Vuelve
1/12/2020

¿En qué se diferencian un plan de pensiones y un plan de jubilación?

Autor
Aurelio Jimenez

A la hora de ahorrar para la jubilación, podemos elegir entre varios vehículos de inversión. Sin embargo, hay dos que se llevan la palma: el plan de pensiones y el plan de jubilación. Ahora bien… ¿Sabrías diferenciarlos? Probablemente, no. Es por ello que, en el artículo de hoy, te contamos cuáles son las diferencias entre un plan de pensiones y un plan de jubilación.

Y es que, a pesar de que tienen ciertas similitudes, lo cierto es que cada uno tiene sus propias características. Estas características propias tienen un efecto directo tanto en la rentabilidad de los mismos como en las imposiciones fiscales de cada uno. Por lo tanto, conviene tenerlas claras para poder elegir de forma inteligente la opción que más nos interesa.

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¿Qué es un plan de pensiones?

Infografía | Diferencias entre plan de pensiones y plan de jubilación

Un plan de pensiones es un vehículo de ahorro e inversión voluntario y privado ofrecido por las entidades financieras (generalmente, bancos). Se trata de un vehículo muy popular en España porque permite obtener ciertos beneficios fiscales y porque, durante mucho tiempo, ha sido el que más ha aparecido en los medios de comunicación al hablar de provisión para las pensiones.

En esencia, un plan de pensiones es un lugar (el fondo de pensiones) donde el interesado va poniendo una cantidad de dinero (generalmente, 8.000€ al año, porque es el máximo que desgrava a Hacienda), y ese dinero se invierte en diferentes activos financieros, con el objetivo de obtener una rentabilidad a lo largo de los años.

Como puedes imaginar, existen diferentes tipos de planes de pensiones adecuados a cada nivel de riesgo, de forma que una persona que sea muy conservadora puede optar por los planes de pensiones de renta fija y otra persona que quiera asumir más riesgo y conseguir una mayor rentabilidad puede optar por la renta variable.

Por supuesto, se trata de un vehículo de inversión a muy largo plazo. La idea de un plan de pensiones es ir haciendo aportaciones anuales desde que uno tiene, por ejemplo, 25 años, hasta la edad de jubilación, o sea, 65 años. De esta forma, se logra capitalizar durante 4 décadas el ahorro y el resultado es una rentabilidad muy alta.

En cuanto a la tributación, como ya hemos comentado, están exentos de tributar en el IRPF los 8.000€ o menos que ingreses en un plan de pensiones. Es por ello que muchísimas personas utilizan este vehículo de inversión. Sin embargo, conviene mencionar que no es una exención de impuestos, sino un aplazamiento, puesto que habrá que tributarlos cuando retiremos el dinero del plan de pensiones una vez lo liquidemos.

Para terminar con los planes de pensiones, hay que mencionar que son muy ilíquidos. Esto significa que resulta muy difícil retirar el dinero del plan de pensiones. Sólo puede hacerse en la jubilación o en algunos supuestos muy concretos, como accidentes que supongan una invalidez para el titular y beneficiario.

¿Qué es un plan de jubilación?

Por su parte, el plan de jubilación no es un producto que ofrezcan las entidades financieras, sino que los ofrecen las aseguradoras. De hecho, un plan de jubilación es, en esencia, un seguro de vida en el que una parte de la prima que se paga va destinada a constituir un ahorro con vistas a la jubilación. Es decir, el plan de jubilación se contrata y se paga una prima fija y periódica de forma clara.

En algunos casos, la rentabilidad que ofrecen los planes de jubilación puede estar garantizada (al menos, un cierto mínimo de rentabilidad). No obstante, esto no es general y hay planes de jubilación que no ofrecen esta rentabilidad mínima asegurada. También hay que tener en cuenta que si la rentabilidad está garantizada, será baja y, además, las primas serán altas. Recuerda que la rentabilidad y el riesgo van siempre de la mano.

En cuanto a la liquidez y la posibilidad de retirar el dinero antes de llegar a la edad de jubilación, no hay ninguna obligación legal, pero sí deberás atenerte a las cláusulas que hayas firmado en la póliza. Generalmente, estos productos permiten un reembolso anticipado bajo ciertas condiciones (por ejemplo, con una penalización o perdiendo el derecho a la garantía de rentabilidad, en caso de haberlo).

En cuanto a la parte fiscal, aquí es donde más pierde el plan de jubilación frente al plan de pensiones. Y es que, a pesar de que todas las características mencionadas son mejores en el plan de jubilación que en el plan de pensiones (salvo casos puntuales), lo cierto es que el plan de jubilación no permite aplazar el pago de impuestos. Lo que sí permite es restar las primas satisfechas una vez se recupera la inversión realizada.

Para terminar, hay que mencionar que existen diferentes tipos de planes de jubilación: los Planes Individuales de Ahorro Sistemático, los Planes de Previsión Asegurados y los Unit Linked. Los primeros son seguros de vida con un cierto rendimiento sobre el capital, los segundos son semejantes a los planes de pensiones y los últimos no tienen una garantía sobre el capital aportado.

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¿Qué me conviene?

Depende. Si eres una persona muy conservadora y no quieres el más mínimo riesgo en tus inversiones, lo mejor es apostar por un plan de jubilación. En cambio, si quieres conseguir un extra de rentabilidad, deberás apostar por un plan de pensiones. Adicionalmente, si te interesa especialmente el aplazamiento de impuestos, el plan de pensiones será mejor que el plan de jubilación.

Y así podríamos seguir con cada casuística particular. Lo mejor que puedes hacer es evaluar tu situación y ver cuál de los dos vehículos es el que mejor se ajusta a tu situación particular.

Como puedes ver, existen varias diferencias entre un plan de pensiones y un plan de jubilación, y es importante que las conozcas si tienes pensado empezar a ahorrar y capitalizar para tu jubilación mediante alguno de estos dos instrumentos. Y recuerda que, además de estos dos, existen muchos otros que pueden interesarte (como los fondos de inversión, por ejemplo).

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