historia de los microcréditos

Un poco de historia de los microcréditos: ¿Cómo y dónde nacieron?

Si eres cliente habitual de Vivus o de alguna otra empresa de microcréditos seguramente alguna vez te habrás preguntado cómo, cuándo y donde nació este concepto financiero que tanto ayuda al día a día de muchas familias. Hoy vamos a repasar un poco la historia de los microcréditos. ¿Te animas a bucear un poco en este apasionante mundo?

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Breve historia de los microcréditos. Muhammad Yunus: el origen

historia de los microcréditos

Actualmente, el concepto microcrédito forma parte de nuestro día a día, pero los micropréstamos no son tan antiguos como podríamos llegar a pensar y nacieron en un lugar muy concreto, en un momento muy concreto y por un motivo muy concreto. Los microcréditos fueron inventados, implantados por primera vez y popularizados por el Graamen Bank en el sudeste asiático hace más de 30 años.

Vamos a ponernos en contexto antes de comenzar esta historia de los microcréditos. Bangladesh. Años 70-80. Tras conseguir una beca, un profesor bangladesí se doctora en economía por la Universidad de Vandervil de Tennessee en EEUU en 1969. A pesar de tener un trabajo como docente en Estados Unidos, Muhammad Yunus (que así se llama el ‘inventor’ de los micropréstamos) decidió volver a Bangladesh, su país de origen para incorporarse al departamento de economía rural de la Universidad de Chittagong en Jobra, ciudad en la que había nacido, situada al sur del país.

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Yunus demostró ser un hombre preocupado por mejorar la vida de las personas que se encontraban a su alrededor (por ello años más tarde recibiría el Premio Nobel de la Paz), por lo que dedicó largo tiempo a detectar los problemas de su entorno, intentar comprenderlos y pensar en cómo resolverlos. Este es el origen de la historia de los microcréditos: conceder préstamos de pequeño importe con tasas de interés razonable a personas que querían iniciar pequeños proyectos empresariales y no tenían acceso al crédito bancario tradicional.

En el año 1974, una terrible hambruna provocó miles de víctimas haciendo que a Muhammad Yunus se le encendiera la bombilla: con muy poco dinero, esas personas que habían sido víctimas de la inanición, podrían aspirar a salir adelante a través de pequeñas iniciativas empresariales con un capital inicial tan pequeño, que los bancos tradicionales ni los consideraban como clientes. Por dos motivos:

  • Carecían de avalistas y/o garantías para responder de la devolución del préstamo.
  • Prestar cantidades de dinero tan pequeñas, sencillamente, no era rentable.

Yunus avaló, personalmente, los préstamos que una entidad bancaria concedía a los más desfavorecidos, de 27 dólares, para ser exactos, y rápidamente pudo constatar que más del 98% de los préstamos eran reembolsados.

Para poder luchar de cerca contra la pobreza y la exclusión financiera, Yunus creó el Grameen Bank en 1976. Un banco que basaba su actividad en la confianza hacia las personas, hacia las mujeres, especialmente. Y a pesar de la sorpresa de muchos, el Grameen Bank se mostró no sólo como solidario, integrador y beneficioso para la comunidad, sino también como una iniciativa económica y financieramente rentable, que marcaría absolutamente la historia de los microcréditos.

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Desde ese momento, los microcréditos se convirtieron en un icono global de la cooperación al desarrollo. Tanto que en 2005 el entonces secretario general de la ONU, Kofi Annan, se refirió a ellos como una herramienta fundamental para la lucha contra la pobreza en todo el planeta. Un año después, Muhammad Yunus recibió el premio Nobel de la Paz por su lucha, canalizada a través del Grameen Bank, para lograr una economía justa para las clases pobres.

El microcrédito en Europa Occidental

El concepto de microcrédito se ha popularizado y extendido por todo el mundo. También ha llegado a las sociedades de Europa Occidental, incluido nuestro país, en el que Vivus fue pionero. Aunque su implantación, por supuesto, requiere de unas especificidades especiales, ya que las circunstancias de Bangladesh y las de España o Francia son, hoy por hoy, muy distintas.

En España, el micropréstamo empezó a tomar cierto impulso a principios de la década actual. Al igual que en otros países desarrollados, aquí se ha adaptado al contexto socioeconómico, pero teniendo siempre en cuenta su objetivo último: dotar de financiación a personas que no podrían obtenerla de otra manera. 

En la actualidad, según el Banco Mundial, existen alrededor de 7.000 instituciones microfinancieras que otorgan microcréditos. Impresionante, ¿verdad?

¿Qué te ha parecido la historia de los microcréditos? ¿La conocías?