Patinetes eléctricos

Patinetes eléctricos: ¿merecen la pena o son una moda pasajera?

Están por todas partes. Poco a poco, los patinetes eléctricos empiezan inundar las ciudades. Algunas personas creen que son el medio de transporte con más futuro: sostenible, cómodo y económico. Otros piensan que solo se trata de una moda pasajera. ¿Quién tiene razón?

Si te estás preguntando si merece la pena comprarse uno, sigue leyendo. En este artículo trataremos de resolver todas tus dudas.

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Ventajas de los patinetes eléctricos

Te resumimos algunas de las principales ventajas de este medio de transporte tan de moda:

  1. El desembolso se rentabiliza muy rápido. Aunque los patinetes no son precisamente baratos, en pocos meses de no usar el coche o el transporte público has rentabilizado la compra.
  2. Siempre contigo. Puedes ir al trabajo con él y guardarlo en la oficina o a la universidad y dejarlo en clase. Prácticamente puedes usarlo para todo. Cuando llegas al destino, lo pliegas y no ocupa demasiado espacio.
  3. Lo recargas en cualquier sitio. Cualquier toma de corriente es válida para recargar un patinete, por lo que podrás conectarlo en casa o en la oficina y tenerlo siempre listo para usar.
  4. Es un medio de transporte sostenible. Aparcando el coche y usando este medio de transporte le haces un favor al medio ambiente.
  5. Mola. Sí, mola mucho. Un paseo en la ciudad en patinete antes de llegar a la oficina es la mejor forma de despejarte y empezar el día con una sonrisa.

Inconvenientes de los patinetes eléctricos

Pero no es oro todo lo que reluce. Los patinetes eléctricos también tienen algunas desventajas:

  1. No son baratos. La horquilla de precios empieza en los 300 euros aproximadamente y llega hasta lo que te quieras gastar. Cuesta menos que una moto, pero es un desembolso a considerar.
  2. Batería. Las cinco o seis horas para una carga completa de la batería no te las quita nadie. Esto se soluciona cargándolo de noche. Además, la autonomía no es para tirar cohetes (prometen 35-40 kms pero la realidad es que la mayoría apenas superan los 20-25).
  3. Velocidad y potencia limitada. La velocidad máxima está en torno a 25 kms/hora, que no es la de un coche pero tampoco está nada mal, sobre todo si tenemos en cuenta que uno de cada tres usuarios de patinetes eléctricos se lesionan, lo que nos lleva al siguiente inconveniente.
  4. Son peligrosos. Hay que gastar cuidado encima al circular si no te quieres llevar un susto. Ante una caída, tu cuerpo es el único chasis. Y más vale no salirse de los carriles bici o de las vías específicas.
  5. Están en un limbo legal. No se consideran ni vehículos ni bicicletas ni peatones, por lo que están en un limbo legal y cada ciudad los regula como quiere a través de ordenanzas municipales.
  6. Los días de lluvia, te mojas. Tienen el mismo problema que las bicis y que las motocicletas: si llueve, te mojas.

Entonces, ¿merece la pena comprarse un patinete eléctrico?

Vamos a darte la respuesta más odiada de todas: depende. Si vives en un pueblo o en una ciudad pequeña en la que puedes ir caminando a todos sitios, pues no tiene mucho sentido cambiar tus hábitos comprándote un patinete eléctrico. Caminar es más sano y sigue siendo más económico.

Por el contrario, si vives en una ciudad más grande y el patinete eléctrico te permite dejar el coche aparcado y prescindir del transporte urbano, entonces sí que es una opción bastante interesante.

Los patinetes eléctricos son fáciles de transportar, cómodos de usar y su precio no es prohibitivo. Casi con toda seguridad, estamos ante uno de los medios de transporte del futuro.

 

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