Ola de calor: trucos para sobrevivir

Ola de calor: 20 consejos para sobrevivir a este verano

¿Tú también temas la ola de calor? El verano ya está aquí, el sol brilla con intensidad y los termómetros superan los 30 grados en muchas partes del país. El calor ha llegado para quedarse. Muchos de nosotros pasamos meses esperando la llegada del verano, y cuando llega, acabamos sufriendo las consecuencias de las altas temperaturas.

Este año también hay que tener en cuenta que lo más probable es que vayamos a tener que pasar más tiempo del habitual en nuestras casas, ya sea por cuestiones de teletrabajo o por la menor oferta de actividades de ocio al aire libre.

Por esta razón hemos reunido 20 consejos para sobrevivir a esta ola de calor y mantener fresco, tanto nuestro cuerpo, como nuestro hogar.

 

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Cómo sobrevivir a la ola de calor

  1. Bebe adecuadamente.

Nuestro primer consejo es uno de los más fundamentales y que más debemos tener en cuenta. Una continua hidratación es muy importante para mantener el equilibrio en nuestro cuerpo y a nuestro cerebro funcionando de la mejor manera.

Estas bebidas no deben estar nunca demasiado frías, siempre será mejor tomarlas a temperatura ambiente y lo ideal sería una cantidad de más de 2 de litros de agua (o similares) al día.

  1. Come bien.

Adapta tu alimentación al entorno. Durante la temporada de verano, es más fácil encontrar fruta tropical como piña, melón o sandía y otras frutas de muy buena calidad. Este tipo de alimentos contienen altos niveles de agua y minerales y, por lo tanto son el aperitivo perfecto para el verano.

Alimentos más tradicionales como el jamón también aportan una valiosa dosis de sal que perdemos con el sudor.

  1. Ajusta tu ropa.

Una de las ventajas de los que trabajamos desde casa es que no tenemos que preocuparnos mucho por la ropa que llevamos (siempre que no tengamos una videoconferencia).

Aprovéchalo para usar ropa más holgada, preferiblemente de lino o algodón. Estos materiales son permeables y aportan mayor frescura.

  1. Ventila adecuadamente.

Lleva a cabo las precauciones contra el calor lo antes posible. Abre las ventanas y ventílalas justo después de levantarte. El aire sigue siendo fresco hasta, aproximadamente, las 8:30 de la mañana. A partir de esa hora, deja abiertas las ventanas pero oscurece la habitación con las persianas o cortinas para bloquear el sol.

  1. Saca la bicicleta del trastero.

¿Vas a moverte dentro de tu ciudad? Utiliza la bicicleta. Uno de los peores lugares donde se puede estar en una ola de calor es en un coche. Muévete en bicicleta para realizar trayectos cortos y disfruta del aire en la cara.

  1. Evita la exposición al sol en horas clave.

Lo recomendable es no tener exposición solar entre las 12 del mediodía y las 3 de la tarde y si vas a hacer deporte al aire libre, aumenta todavía más esta franja horaria, de 11 del mediodía a 4 de la tarde.

  1. Tomate en serio los síntomas corporales.

¿Sientes Náuseas? ¿Mareos? ¿Somnolencia? Todos estos son posibles signos de problemas en nuestro cuerpo derivados del calor.

Si sientes estos síntomas sal del sol, bebe agua y toma algo salado. Si no te sientes bien después de 30 minutos, consulta un médico.

  1. Micro-piscinas.

¿Tienes que trabajar desde casa con este calor? Llena un cubo con agua fría y pon los pies a remojo debajo del escritorio. Verás que sensación más agradable.

  1. Deja a un lado el alcohol.

Calor y alcohol no pueden ir de la mano. El alcohol es un vasodilatador, y esto provoca que el calor corporal ascienda hasta la superficie de la piel, haciendo que sientas más calor del que realmente hace. Así que este verano, aléjate de esa cerveza, por muy fría y tentadora que parezca. Este es uno de los consejos que hay que seguir.

  1. Practica yoga.

Sí, puede que suene un poco extraño pero se ha demostrado que algunos ejercicios de yoga pueden ayudar a regular nuestra temperatura corporal. Si todavía no has probado esta actividad, este puede ser un buen momento para empezar. No necesitas ningún equipamiento, solamente un espacio cómodo.

  1. Spray refrescante.

Todo lo que necesitas es té verde y una botella tipo spray. Lleva el té a ebullición, déjalo enfriar, ponle unos cubos de hielo y viértelo en la botella. Rocíate el té de vez en cuando en la cara. Verás que sensación.

  1. Usa sombrero.

Nuestra cabeza es la parte más importante de nuestro cuerpo y la que más tenemos que poner atención para que no se sobrecaliente. La mejor manera de proteger nuestra cabeza es usar un sobrero. Esto es especialmente importante para los más pequeños.

  1. Cuidado con la comida.

Las altas temperaturas aumentan el riesgo de salmonella: asegúrate de cocinar los alimentos por completo. Tanto carnes, como aves, pescados, mariscos o huevos.

  1. Cuidado con las medicaciones.

Algunos medicamentes deben tomarse de manera diferente cuando nos encontramos con altas temperaturas.

Por ejemplo, los antibióticos hacen que la piel sea más sensible: demasiada luz solar se convierte en un peligro. Asegúrate de revisar el prospecto o preguntar a tu farmacéutico.

  1. Mantén las piernas en alto.

Las altas temperaturas pueden causar problemas en la circulación de muchas personas. Para activar la circulación correcta en nuestras venas musculares es muy recomendable mantener las piernas en alto.

  1. Protección solar.

Puede  parecer una recomendación obvia, pero nunca está de más. Proteger nuestra piel de la radiación UV es uno de los pasos más importantes a la hora de exponernos al sol y a el calor.

Aplica la loción al menos 30 minutos antes de tomar el sol. Así es como los ingredientes funcionan de manera más efectiva.

  1. Duchas de agua tibia.

Lo sabemos: una ducha fría es lo que más apetece con el calor, pero desafortunadamente solo proporciona enfriamiento durante un periodo muy corto de tiempo. El agua fría hace que los poros se contraigan, haciéndote sudar aún más después del baño. El agua tibia siempre es mejor.

  1. Usa el hielo con inteligencia.

Con el calor, los cubitos de hielo no deben estar en nuestros refrescos, sino en nuestras manos. Pasa los hielos por tu cabeza o deja que se derritan en la curva de tu brazo. ¡Muy refrescante!

  1. Apaga tus dispositivos.

Televisores, impresoras y todo aparato electrónico que tengamos cerca se encuentra constantemente irradiando calor. Si no lo utilizamos, mejor desconectarlo.

  1. Prepara la cama.

Por último, para asegurarte que tu cama no se convierte en una trampa de calor, usa sábanas de satén. La tela tiene un efecto genial. Y si esto no funciona, un último recurso puede ser guardar las sábanas y las fundas en el congelador durante unos minutos. Frescor asegurado.