Así funcionan los depósitos bancarios extranjeros

Depósitos bancarios extranjeros: todo lo que necesitas saber

Los depósitos bancarios son productos de ahorro que suelen ofrecer las entidades bancarias, enfocados a clientes con una alta aversión al riesgo, es decir, aquellos que buscan mantener el patrimonio e incrementar su valor en un porcentaje conservador y, a cambio, no estar preocupado por el riesgo que asumen. Pero, ¿y los depósitos bancarios extranjeros, cómo funcionan?

Los tipos de interés al 0% que llevamos viviendo los últimos años, han reducido la rentabilidad de los depósitos de los bancos españoles, por lo que, cada vez más, se pone en valor la alternativa de buscar estos productos en los mercados europeos.

 

¿Cómo de seguro es invertir en depósitos bancarios extranjeros?

Todos los bancos que tienen su sede en territorio de la Unión Europea están bajo la supervisión del Banco Central del país al que pertenezcan, por lo que son una inversión segura.

Por otro lado, al igual que con los bancos españoles, cualquier banco europeo está adherido al Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), por lo que tu cuenta estará cubierta hasta la cantidad de 100.000€ en caso de que la entidad en la que has depositado tu dinero, quiebre.

La única diferencia del FGD con respecto al Fondo de Garantía de un banco español es que el origen del Fondo de Garantía de Depósitos tendrá el origen nacional del banco, pero las garantías son las mismas que con un banco nacional.

 

¿Qué ventajas tienen los depósitos bancarios extranjeros?

Estas son las principales ventajas de invertir en depósitos bancarios europeos:

  1. La rentabilidad que ofrecen por los depósitos es más alta que la de los bancos españoles. El tipo de interés medio de la zona euro suele ser algo más del doble que la media española, superando en la mayoría de ocasiones el 1% TAE.
  2. El dinero está seguro y protegido, garantizado por el FGD del país de origen de la entidad bancaria. En determinados países la normativa es incluso más favorable que la española. En Holanda, sin ir más lejos, si se produjera una quiebra de la entidad tendrían que abonarte el dinero en máximo 20 días.
  3. La operativa es gestionada únicamente a través de internet, lo que permite evitar colas, desplazamientos y esperas. Así, podremos tomar nuestras propias decisiones y estudiar el producto sin que el comercial del banco esté intentando que contratemos otro producto simultáneamente.
  4. Los distintos Fondos de Garantía de Depósitos, de carácter nacional, nos permite diversificar los riesgos. No dependemos únicamente del FGD nacional sino que cada inversión en cada cuenta bancaria estaría protegido por el FGD de cada país de origen.
  5. La cancelación anticipada es una opción, pues la mayoría de depósitos extranjeros aceptan la devolución del capital antes de que finalice al cien por cien el plazo pactado en un inicio, aunque siempre suelen conllevar alguna penalización, bien en eliminar los intereses pendientes por recibir o incluso, la devolución de todos los rendimientos que haya a nuestro favor.

 

¿Qué tengo que tener en cuenta al contratar un depósito bancario extranjero?

Las entidades bancarias extranjeras buscan clientes entre los ahorradores españoles, conocedoras de cómo los bajos tipos de interés ofrecidos por las entidades nacionales hacen que aquellos perfiles de bajo riesgo comiencen a interesante por diversificar sus inversiones en bancos europeos.

La oferta, comúnmente, proviene de dos grupos:

  • Banca Farmafactoring (BFF Banking Group): es un grupo existente desde 1985 y formado por un conjunto de empresas farmacéuticas y biomédicas que buscaba alzarse como un interlocutor capaz de gestionar el crédito en el servicio sanitario.

Este grupo bancario italiano es una de las entidades más sólidas a nivel europeo, con presencia en ocho países de la Unión.

 

  • La fintech Raisin, que opera en territorio español desde finales de 2016 y permite acceder a múltiples depósitos de bancos extranjeros, actuando como intermediario.

La fintech en sí misma no gestiona el dinero, ya que no tiene licencia bancaria. Simplemente hace de puente para facilitar movilizar tu dinero desde una entidad española hasta otra perteneciente a la Unión Europea. Así, tu dinero realmente estará en el banco depositario, protegido por el Fondo de Garantía de Depósito del país correspondiente.

 

Una vez que tengas claro el producto bancario que deseas contratar dentro del territorio de la Unión Europea, pero fuera del territorio español, deberías tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

  1. Investiga la entidad bancaria para asegurarte de que es un banco fiable. En los rankings de clasificación de las agencias de rating puedes encontrar los resultados que los bancos están obligados a presentar trimestralmente. Así, puedes ver la solvencia y los resultados de la entidad y las opiniones de otros clientes antes de decidirte finalmente por dicha entidad.
  2. Investiga y comprueba que la entidad bancaria esté adherida al Fondo de Garantía de Depósitos de su país, así como las condiciones que establece dicha normativa en el país para devolver el dinero en el caso de que la entidad se viera en problemas y llegase a quebrar.
  3. Debes investigar también qué opciones tienes frente a una cancelación anticipada. Aunque los plazos de los depósitos bancarios no son muy extensos en el tiempo y podemos elegir uno y otro en función de esta característica, puede ser que en algún momento concreto tengas la necesidad de disponer de tu dinero de manera inmediata. Así, deberías conocer las condiciones bajo las cuales podrías disponer de tu dinero de manera anticipada y qué consecuencias negativas puede suponer esto en tu rentabilidad.
  4. Si elegimos depositar nuestro dinero en un producto bancario cuyo país no tenga el euro como moneda, tendremos que ser conscientes del riesgo de divisa que puede suponer la fluctuación del euro con la moneda en la que depositamos nuestro dinero.
  5. Aunque la Unión Europea suele ser un territorio bastante estable a nivel político y social, puede ser que en algunos territorios tengan determinados momentos más frágiles y en esos momentos ofrezcan rentabilidades más atractivas, lo cual supone un riesgo para el inversor.
  6. La fiscalidad también es algo a tener en cuenta, pues deberías asegurarte de que exista un convenio entre los países para evitar una doble imposición y evitar pagar impuestos dos veces, tanto en la hacienda extranjera como en la española.

 

En resumen, los depósitos bancarios extranjeros son una buena opción para tu dinero. Además, hoy en día, gracias a internet, es muy fácil y seguro contratarlos.