Cómo recurrir una multa de tráfico

Cómo recurrir una multa de tráfico

¿Tú tampoco sabes cómo recurrir una multa de tráfico? Esa pareja de la Guardia Civil dándote el alto en una carretera. Ese minuto en doble fila y a tu regreso, un papelito pillado en el limpiaparabrisas. Ese correo certificado que te llega a casa de la DGT. Sí, ese día ya no tiene arreglo. Sabemos que tenemos que rascarnos el bolsillo y hacer frente a una multa por haber cometido una infracción con el coche. Pero no todo está perdido. Te vamos a ensañar cómo recurrir una multa de tráfico. Tú última oportunidad para librarte de la sanción.

Lo más importante es no perder tiempo en tomar la decisión. Hay que tenerlo claro. ¿Por qué? Muy sencillo, cuando recibes una notificación de sanción tienes una bonificación del 50% si realizas el pago de la multa en los siguientes 20 días naturales. Cosas del pronto pago.

Imagina que tu infracción es de 100€ y haces el pago voluntario. Estás de enhorabuena, solo tienes que pagar 50€. Si decides presentar alegaciones y recurrir, desde ese momento, pierdes la opción a reducir la sanción ese 50%. Por eso es importante saber qué hacer y cómo apelar.

 

Lee también: Los 50 radares que más multan en España

 

¿Qué debo hacer para recurrir una multa de tráfico?

Una vez que has decidido que no es justa la sanción (piénsatelo bien porque el camino hasta que consigas que te den la razón no es fácil) lo primero es ver qué organismo es el que la tramita.

Si la multa te la ha puesto la policía municipal o local, cualquier trámite que inicies tiene que ser a través del ayuntamiento correspondiente. Te recomendamos que empieces por pedir un documento normalizado para la presentación de las alegaciones o el recurso. Si, por el contrario, han sido agentes de la Guardia Civil los que han hecho la denuncia, tus trámites deberán ser a través de la Dirección General de Tráfico (DGT).

Te recordamos que las multas pueden comunicarse por los propios agentes en el momento de la infracción o te pueden llegar a posteriori. En estos casos las malas noticias vendrán de la mano del cartero, en un correo electrónico o, si no ha sido posible por ninguno de estos medios, a través del Tablón Edictal Único.

¿Que no tienes idea de qué es ese tablón? Pues es el cajón de sastre que tiene Tráfico para comunicar las sanciones a todos aquellos a los que no les han podido localizar. En ese tablón virtual (no te pongas a buscarlo en la delegación de tráfico de tu zona) se hace una comunicación electrónica que viene a sustituir a la notificación personal, cuando esta no es posible.

 

Lee también: Estas son las multas que más puntos quitan del carnet de conducir

 

Cómo recurrir una multa en 5 pasos

  1. Comprueba los datos.

Vale, ya tenemos la denuncia. ¿Qué es lo primero que debemos hacer? Ver si tiene todos los datos básicos imprescindibles. Es decir, deben constar los datos del coche o de la moto, una descripción del hecho denunciable (qué has hecho para ser merecedor de la multa), dónde y cuándo se produjo, y quien denuncia (en el caso de agentes de la policía o de guardias civiles, su número de identificación profesional).

Si alguno de esos datos no consta o son erróneos, ya tienes una base para solicitar que la denuncia no se tramite por defectos de forma. Por ejemplo, si un agente te multa pero el número de matrícula del vehículo no es el de tu coche, estás de enhorabuena. Hay un defecto de forma que podría invalidar la infracción.

  1. Mira el motivo de la denuncia.

En el caso de que  todos los datos sean correctos, revisa los motivos de la denuncia y el material documental que se aporta. Imagina que te han cazado con un radar por exceso de  velocidad. En este supuesto debería aparecer el radar que detectó el exceso de velocidad, la fotografía de tu coche y la velocidad registrada a la que circulabas. Eso sí, todos los radares cuentan con un margen de error que debe ser aplicado.

Supongamos, además, que el vehículo que aparece en la fotografía no es el nuestro o no se aprecia la matrícula correctamente. Son también motivos para presentar alegaciones.

No olvides, por otro lado, que en este tipo de denuncias, el culpable es el conductor, no el propietario del vehículo. Por tanto, te pedirán que identifiques a quién conducía ese día y a esa hora en esa vía. Estás obligado a hacerlo. De lo contrario, sí que te tocará pagar la multa.

  1. Documenta, documenta y documenta.

Volvamos un paso atrás. Si los hechos que se detallan en la denuncia no son exactos, podremos alegar ante el ayuntamiento correspondiente o la DGT. Tenemos 20 días naturales desde la recepción de la multa para presentar alegaciones y un mes para recurrir desde que te notifiquen la resolución a las mismas.

No te quedes corto con la documentación. Aquí no vale esa máxima de “menos es más”. Presenta toda la documentación que creas oportuna para demostrar que los hechos no fueron como figura en la denuncia.

Volvamos a un caso real. Te han puesto una multa por saltarte un stop, pero la señalización no se veía, o estaba tapada, o la señal estaba muy deteriorada. Ve al sitio en cuestión y haz fotos que sostengan tu argumento. En este caso, una imagen vale más que mil palabras.

  1. Ve al juzgado.

Una vez presentemos las alegaciones, la administración las evaluará y emitirá finalmente una resolución, admitiendo o rechazando tus argumentos. El paso siguiente, si no son atendidas tus razones, es el recurso o acudir a los tribunales para hacer valer nuestros derechos.

  1. Atención con la prescripción.

Finalmente, hay otra cuestión que tienes que tener en cuenta. Se trata de la prescripción del plazo de comunicación de la sanción. Según la legislación actual, las infracciones leves prescriben a los 3 meses. Las graves y las muy graves, a los 6. El plazo empieza a contar desde el mismo día en que ocurrieron los hechos.

Esto significa que si la irregularidad era, por ejemplo, una multa por aparcamiento cometida el 1 de enero y se nos comunica el 10 de abril, esa infracción habría prescrito y podríamos recurrirla.

Como la cantidad de casos a los que te puedes enfrentar es casi infinita y la normativa en materia de tráfico muy extensa, hay organizaciones y empresas que pueden asesorarte si recibes alguna notificación. Incluso, muchos seguros del automóvil ya incluyen en la póliza una asesoría para este tipo de casos que, queramos o no, siempre te acaban haciendo el día un poco más gris.

Y si necesitas dinero para pagar la multa o iniciar los trámites para recurrirle, en Vivus estamos aquí para ayudarte con nuestros micropréstamos.