¿Qué es el alquiler vacacional?

Alquiler vacacional: todo lo que necesitas saber en 7 preguntas

¿No sabes lo que es el alquiler vacacional? Desde la gran crisis inmobiliaria de 2008 el mercado de la vivienda ha cambiado mucho. Una de las grandes tendencias de los últimos años en este mercado ha sido el de la democratización de la vivienda vacacional. Gracias a plataformas como AirBnB, cualquier persona tenía el poder de convertir su casa en un pequeño hotel en el que hospedar turistas.

Con la llegada del verano, esta opción todavía gana más tracción, y es que, con el objetivo de subirse a esta hola del micro hospedaje, muchos propietarios dejan sus viviendas habituales para alquilarlas y obtener así, un rédito económico más que interesante.

Pero como tantas otras cosas, no es oro todo lo que reluce y, para convertirse en un “host” hay que tener varias cosas en cuenta. Como siempre, en cualquier situación nueva, el conocimiento es poder, y por esa razón, hoy traemos una guía con todo lo que debes saber a la hora de preparar tu vivienda para el alquiler vacacional en 7 preguntas.

 

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¿Qué es el alquiler vacacional?

Lo primero que debemos conocer es a lo que nos referimos con un alquiler vacacional o turístico, puede parecer bastante básico, pero es algo que hay que tener muy claro: cuando estamos hablando de alquiler vacacional, y cuando estamos hablando de otra modalidad.

La primera gran diferencia es la duración de la estancia. Un alquiler vacacional se considerará como tal, siempre que la estancia no supere los 31 días de duración. Otra diferencia muy importante es que en el alquiler turístico los propietarios ceden la vivienda perfectamente preparada y amueblada, y además esta se promociona y comercializa a través de canales de oferta turística.

 

¿Qué beneficios tiene?


El principal beneficio y por el que muchas personas se deciden por esta opción es sin duda la rentabilidad. Al alquilar nuestro espacio por días, el precio por noche es mucho mayor que al alquilarlo por mensualidades, lo que hace que, en zonas de alta demanda turística, esto suponga un gran cambio en la rentabilidad total de nuestra vivienda.

Otro beneficio que no hay que obviar es el pago asegurado. Mientras que al alquilar siempre existe riesgo de impagos o retrasos, en el caso de esta modalidad de alquiler, el pago está asegurado. Al estar la mayoría de veces gestionado por un intermediario, este asegura, entre otras cosas, el pago acordado siempre.

 

¿Se necesita algún tipo de permiso?

No todo puede ser tan bonito y efectivamente todo este mundo del alquiler turístico está cada vez más regulado. Ya en 2013, este tipo de alquileres fueron excluidos de la normativa de Arrendamientos Urbanos, pasando a ser competencia de las Comunidades Autónomas.

Esto significa que no existe una sola regulación, ni un criterio uniforme sobre la licencia para el alquiler turístico. En cada comunidad tenemos un escenario regulatorio con unas peculiaridades diferentes. Por eso será importante asegurarse el conocimiento de las normas propias de la región donde se encuentre nuestra vivienda.

En Andalucía, por ejemplo, está permitido el alquiler de habitaciones individuales, mientras que en otras comunidades como Cataluña, eso está prohibido. Al tratarse de un mercado al que podríamos llamar seminuevo, esta situación es muy cambiante y se publican cambios de manera constante, así que será importante mantenerse actualizado.

¿Cuánto se puede ganar?

Esta quizás sea la pregunta más complicada de contestar con exactitud, ya que dependerá de muchos factores como: la zona, el tipo de vivienda, la temporada, el nivel de ocupación, el marketing, los costes, la regulación, los impuestos, los intermediarios…

En fin, que la combinación de estos factores son los que determinarán cuánto se puede ganar y si es más rentable esta opción o la de un alquiler tradicional. Pero si quieres una aproximación de lo que podrías ganar, tienes herramientas como esta, que rellenando algunos datos de tu vivienda y localización te da una aproximación que te puede dar una idea de los ingresos que podrías obtener.

¿Qué obligaciones tenemos como propietarios?

Y como con los permisos, también en otras facetas del alquiler vacacional, los propietarios tienen una serie de derechos y una serie de obligaciones que deben cumplir para estar en armonía con la legalidad y la regulación de cada zona geográfica.

Las obligaciones básicas que debe cumplir, contando la de tener todos los permisos en regla, son las de:

  • Registrar la propiedad como alojamiento turístico en el ayuntamiento.
  • Tener un registro de todos los viajeros que se hospeden.
  • Tener la casa preparada para su uso y disfrute.
  • Respetar las normas de la comunidad de vecinos.
  • Proteger los datos de los huéspedes.
  • Declarar los ingresos obtenidos.

¿Hay que pagar impuestos sobre los ingresos del alquiler recibido?

Efectivamente, como cualquier otro negocio, un alquiler vacacional es considerado un rendimiento, por lo que también está sujeto a obligaciones fiscales. Cuando estemos valorando esta modalidad de alquiler debemos ser conscientes de que nos tocará pasar por hacienda.

Según se especifica en la Agencia Tributaria sobre la vivienda de uso turístico, los propietarios no profesionales deberán incluir los ingresos por el alquiler de la vivienda en la declaración de la renta anual como rendimientos del capital inmobiliario. También podremos deducir los gastos en los que se haya incurrido, como los suministros, internet y otros servicios.

¿Qué más debería saber?

Un factor importante a tener en cuenta, sobre todo si se va a realizar una inversión en una vivienda para alquilarla a turistas, es asegurarse que se permitirá tal práctica. En muchas ciudades se ha restringido el número de viviendas disponibles a este uso y ya no se emiten permisos. Será vital asegurarse si la vivienda que vamos a comprar tiene ya el permiso o la ciudad en la que se encuentra es más flexible a la hora de emitirlos.

Otra recomendación es la de un seguro. No es obligatorio contratar un seguro con ninguna compañía, sin embargo, es aconsejable estar asegurados ante posibles daños a la casa por parte de los inquilinos. También es útil contratar algún tipo de seguro de responsabilidad civil en caso de que el huésped sufra un accidente en la propiedad.