Tarjetas de crédito y seguridad

Tarjetas de crédito: Consejos de seguridad para su uso

Las tarjetas de crédito y de débito son hoy día uno de los medios de pago más populares y extendidos entre la población debido a su comodidad, su facilidad de uso y su aceptación generalizada. Además, el hecho de estar protegidas por un sistema de claves hace que sean más seguras que el dinero en efectivo.

A pesar de esto, es totalmente imposible eliminar el riesgo de fraude cuando hacemos uso de las mismas. Por esta razón, no está de más que sigamos algunos consejos básicos de seguridad que pueden evitarnos algún que otro quebradero de cabeza.

Tarjetas de crédito sí, seguridad también

  1. Precaución máxima al utilizar la tarjeta en el datáfono. Siempre debemos cubrirlo al marcar el PIN, pues es el momento en el que nuestra clave está expuesta a ojos ajenos.
  2. Aunque parezca una obviedad, no anotar el PIN junto a la tarjeta ni en el mismo bolso. Por muy práctico que para nosotros esto sea, piensa en lo que le facilitas el trabajo al caco que te roba el bolso. Lo recomendable es memorizar el PIN y no dejar copia escrita del mismo.
  3. Conservar los recibos de compra y comprobar cada mes el extracto que nos envía la entidad emisora de nuestra tarjeta con dichos recibos. Una vez hecho esto, eliminar los recibos.
  4. Especial atención cuando usemos las tarjetas para hacer algún pago a través de internet. Repasemos algunas pautas importante en este sentido:
    • Comprobar que operamos en un sitio web seguro.  Debe aparecer un candado o llave sin romper y la conexión segura cambiará desde “http://…” a “https://…”.
    • Asegurarnos de la autenticidad del comercio y de que tiene sus certificados actualizados.
    • Imprimir los justificantes de pago del comercio, así como las confirmaciones enviadas por correo electrónico.
    • Operar con tarjetas que tengan limitada la disponibilidad para evitar que en caso de fraude el quebranto sea demasiado grande.
    • Siempre que se pueda, utilizar pasarelas de pago tipo Paypal.
    • Hacer uso de tarjetas virtuales, que son una variante de las tarjeta monedero que sirven exclusivamente para comprar en internet. Este tipo de tarjetas no existen físicamente, sino que solo son un número, un PIN y una fecha de caducidad.

En definitiva, si queremos simplificar, estos consejos podrían resumirse en uno solo: usar las tarjetas con cabeza y de forma responsable. Si los seguimos al pie de la letra será prácticamente imposible que seamos víctima de un fraude con nuestra tarjeta.