Vivus.es

















¿Qué son las políticas activas de empleo?

¿Qué son las políticas activas de empleo?

El paro es uno de los problemas más graves de la economía española, si no el peor. Por ello, una de las prioridades del gobierno siempre es crear empleo y, en la medida de lo posible, proteger a los desempleados. Al conjunto de medidas que adopta el Estado relacionadas con el mercado laboral se les denominan políticas de empleo.

Es importante distinguir entre políticas activas de empleo, que son las que están orientadas a la creación de empleo; y políticas pasivas de empleo, que son las dirigidas a la protección de los desempleados.

Las políticas activas potencian la creación de empleo de forma directa mediante la oferta de puestos de trabajo o indirectamente mediante medidas que aumenten el número de empleos a corto o medio plazo. Podemos diferenciar dos grandes categorías de políticas activas en función de dónde actúan:

1. Políticas activas dirigidas a la población activa:

  • Fomentar el empleo público. Consiste en la creación de empleo por parte de las distintas administraciones públicas. Por ejemplo, aumentando el número de plazas para funcionarios de la educación.
  • Reducción de la oferta de trabajo. A veces se ponen en marcha medidas obligatorias o incentivos para que los trabajadores reduzcan su tiempo de trabajo. El objetivo que se pretende es que queden huecos en el mercado laboral que posibiliten el acceso de nuevos trabajadores. Por ejemplo, mediante la jubilaciones anticipadas, la reducción de la jornada laboral o la prohibición de horas extraordinarias.
  • Formación e inserción. Con estas medidas se pretende mejorar la cualificación de los trabajadores. El progreso de la sociedad hace que los trabajos cada vez se vuelvan más complejos tecnológicamente, por lo que es necesario reciclar a los trabajadores y ofrecerles la cualificación que el mercado laboral exige.

2. Políticas activas dirigidas al mundo empresarial:

  • Fomento de la contratación por parte de las empresas. El sector público puede incentivar a las empresas para que aumenten su contratación. Por ejemplo, mediante subvenciones a la creación de empleo o mediante bonificaciones en las cotizaciones de la Seguridad Social.
  • Autoempleo. Cada día se valora más al empleado capaz de crear su propio puesto de trabajo. Por esta razón, las administraciones subvencionan y promocionan las iniciativas empresariales. En este sentido, las cámaras de comercio o las asociaciones de jóvenes empresarios suelen ser bastante efectivas promoviendo el autoempleo.
  • Flexibilización del mercado laboral. Consiste en la eliminación de trabas y regulaciones para contratar y despedir empleados por partes de las empresas. Cada vez parece más evidente que cuanto más flexible sea un mercado laboral, menor es su tasa de paro.

Para terminar, en relación a las políticas activas de empleo, también es importante reseñar el papel que juegan las oficinas de empleo. Estas sirven para asesorar a los parados para conseguir empleo al tiempo que actúan como intermediarios entre empresas y trabajadores. En nuestro país tenemos el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), aunque también oficinas privadas autorizadas a actuar como intermediarios, como las agencias de colocación.

Compártelo:

Sobre el Autor

Aurelio JimenezEconomista liberal, formador y blogger. También trabajo en @elblogsalmon. He ascendido laboralmente sin necesidad de practicar sexo.

Ver todos los post de Aurelio Jimenez