hábitos que te permiten ahorrar

Hábitos que te permiten ahorrar mucho más sin apenas esfuerzo

Todos queremos ahorrar, por muy difícil que a veces pueda parecernos. Sin embargo esto es mucho más fácil de conseguir si tenemos buenos hábitos financieros. Nos referimos a ciertas rutinas y maneras de comportarnos en nuestro día a día que nos permitirán ahorrar mucho más a final de mes. Algunos ejemplos de buenos hábitos para ahorrar son los siguientes:

7 hábitos que te permiten ahorrar mucho más

  1. Ponte metas a corto plazo. Por ejemplo, ahorrar diez monedas de euro esta semana; o ahorrar 300 euros en una hucha en seis meses. El ahorro es más eficiente cuando se planifica con pequeños horizontes temporales, lo cual no quita que pensar en ahorrar para el largo plazo también ofrezca sus beneficios, como veremos en el siguiente punto.
  2. Piensa en tu jubilación. Quizás aún falten 30 años, pero ese día llegará. ¿Cómo te gustaría que fuese? ¿Te imaginas lo que podrías hacer jubilado y con 150.000 euros ahorrados en tu cuenta corriente? Para conseguirlo sólo tendrías que ahorrar 5.000 euros al año durante 30 años. Eso sólo son 416 euros mensuales. ¿Qué te hace pensar que no puedes conseguirlo? ¿Sabes que si además invirtieses ese dinero podrías obtener una rentabilidad enorme?
  3. Cuando tengas delante tuya algo que quieras comprar, piensa si realmente lo necesitas. Evita la compra compulsiva y haz una compra totalmente racional. Para ello, responde a estas dos preguntas antes de efectuar una compra: ¿Realmente necesito esto? ¿Seré más feliz cuando lo posea? Si dudas con la respuesta de alguna de las cuestiones, no lo compres.
  4. Posterga la compra para el día siguiente. Si en el punto anterior respondiste “sí” a las dos preguntas, no te precipites aún en hacer la compra, espera a hacerla mañana. Si incubas la decisión durante al menos 24 horas, las verdaderas razones de compra aflorarán por sí solas, por lo que tu compra será racional. Por el contrario, si pasado ese tiempo empiezas a dudas si comprar o no, es porque realmente no necesitas comprar ese artículo.
  5. Calcula el precio de las cosas en función de tus horas de trabajo. Imagina que quieres comprar un robot aspirador que cuesta 400 euros. Si tu salario mensual es de 1600 euros, significará que has tenido que trabajar durante una semana para poder comprarlo. En otras palabras, el robot te cuesta 40 horas de trabajo. ¿Te sigue mereciendo la pena comprarlo?
  6. Paga todo en efectivo y usa billetes pequeños. No pagues con tarjeta algo que cuesta 100 euros, hazlo mejor con diez billetes de diez euros. Despréndete de ellos uno a uno. Pagando en efectivo y con billetes de poco valor la sensación de pérdida del dinero es mucho mayor. Si no experimentamos la sensación de desprendernos del dinero, no conseguiremos interiorizar lo que cuesta ganarlo.
  7. Establece normas de compra sobre cómo quieres gastar tu dinero. Por ejemplo, sólo comprar ropa si está en rebajas; o sólo ir al supermercado a horas en las que no tenga hambre; o sólo compraré online tras haber comparado el precio en tres tiendas diferentes. Estas pequeñas reglas te ayudarán a ahorrar no gastando más dinero del necesario.

En definitiva, de lo que se trata es de desarrollar una serie de hábitos que te permiten ahorrar dinero sin salirte del presupuesto previsto, planificando correctamente tus compras y estableciendo unos criterios objetivos que te alejen de las compras irracionales.