Congelar la comida

Congelar la comida: 7 trucos para ahorrar tiempo y dinero

Nos guste o no, gran parte del salario mensual se nos va en algo tan básico como es comer. De hecho, seguro que muchas veces has ido al supermercado y te has pegado un buen susto a la hora de pagar, ¿o no? Por eso, ya que es una necesidad que cuesta un dinero, será mejor aprovechar la comida y que no se eche a perder. ¿Cómo? Te lo contamos. Hablemos sobre congelar la comida 😉

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7 trucos para ahorrar al congelar la comida

1º. Sí, la fruta también se congela.

¿Nunca has pensado en congelar la fruta? En realidad, es un método bastante útil y práctico. Como sabrás, la fruta se echa a perder con facilidad. Para evitarlo, congélala y conseguirás que dure mucho más tiempo. Además, podrás consumir fruta de cualquier temporada durante todo el año.

2º. Congela el queso.

Congelar el queso es algo que nadie tiene en cuenta, pero que resulta de lo más cómodo, ya que, siempre y cuando lo dejes descongelar antes de volver a meterlo en el frigorífico, se conserva en perfecto estado. Otro truco muy útil es licuar el queso antes de congelarlo, de manera que puedas descongelar pequeñas porciones sin desperdiciar nada. ¡Un súper truco para congelar la comida!

3º. Haz salsa de más, ¡y a congelar!

¿Alguna vez has tenido antojo de comer algo acompañado de tu salsa favorita y no has tenido tiempo para ponerte a cocinarla? Seguro que sí, ¡pero eso se acabó! Acostúmbrate a cocinar tus salsas favoritas en mayor cantidad y meterlas al congelador. Así, cuando se te antoje, solo tendrás que descongelarla y estará como recién hecha.

4º. ¿Y qué hay de los bocadillos?

¿Te cuestan las mañanas?, ¿a menudo se te pegan las sábanas y te da pereza salir a comprar una barra de pan y prepararte el bocadillo para el trabajo? Aquí tienes la solución: prepara el bocadillo la noche anterior y mételo en el congelador. La carne, la mantequilla y cientos de alimentos más se conservan a la perfección. ¡Pruébalo!

5º.  Carne marinada y adobada.

Aprovecha el tiempo de congelación para marinar o adobar la carne. ¿Cómo? Muy sencillo. Solo tienes que colocarla en una bolsa de congelación y, a continuación, echar la mezcla para adobarla o marinarla. Así, cuando se descongele, solo tendrás que cocinarla.

6º. La repostería también se congela.

La repostería requiere mucho tiempo, eso es así. Si te metes en la cocina a hacer un postre, te llevará un buen rato. Por eso, quizá te interese saber que los postres se conservan perfectamente en el congelador. La próxima vez, prueba a hacer de más y congelarlos… comprobarás que cuando los comas parecerá que los acabas de sacar del horno.

7º. Congela la comida casera.

Hay semanas realmente estresantes y, muchos días, por falta de tiempo o de ganas, pedimos comida a domicilio o compramos comida rápida en lugar de cocinar. Estos gastos, a largo plazo, se notan. Para evitarlo, ten siempre platos caseros en el congelador y, cuando estés en una de esas épocas, solo tendrás que descongelarlos y… ¡listos para comer!

Y esto es todo, ya sabes lo que tienes que hacer y lo que no tienes que hacer a la hora de congelar la comida. Sacarás más provecho de tu compra y tu bolsillo lo notará. ¡Buen provecho!

 

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