Nos devolverán los bancos el dinero de nuestras hipotecas

¿Terminarán los bancos devolviéndonos dinero por la hipoteca?

El pasado mes de febrero se produjo una situación insólita en nuestra economía: el euríbor a doce meses, el indicador al que se referencian la mayoría de las hipotecas en España, entró en terreno negativo por primera vez en su historia, situándose en el -0,008%, debido a los bajos tipos de interés fijados por el Banco Central Europeo (BCE). ¿Significa esto que los bancos terminarán devolviéndonos dinero por nuestra hipotecas?

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En principio, la respuesta es no. Aunque a día de hoy el euríbor sigue en terreno negativo, los intereses de las hipotecas continúan en positivo gracias a que se les aplica un diferencial sobre el mismo. Si, por ejemplo, una hipoteca está referenciada al euríbor más un diferencial del 1%, el interés que se aplica será el resultado de restarle a ese 1% el euríbor actual, por lo que el valor resultante seguirá siendo positivo en tanto el euríbor negativo no sea superior al diferencial.

Por tanto, para que se de el caso de que el banco devuelva dinero a los hipotecados, el euríbor tendría que seguir bajando (situación bastante probable, por cierto), de forma que los primeros clientes en beneficiarse serán aquellos que contrataron sus hipotecas con diferenciales sobre el euríbor muy reducidos. Aunque a día de hoy estos diferenciales oscilan el 1% de media, hace unos años llegaron a concederse hipotecas mucho más ventajosas con diferenciales muy reducidos, sobre todo para los propios empleados de las entidades bancarias, que llegaron a beneficiarse de diferenciales del 0,1 y 0,2%.

La situación es bastante inusual y la Asociación Española de la Banca (AEB) ya ha comenzado a moverse para buscarle solución. En muchas hipotecas de las que se están firmando actualmente se incluye la llamada “cláusula cero”, con la que los bancos se protegen de intereses negativos. Sin embargo, en las hipotecas anteriores esta cláusula no existía, por lo que desde un punto de vista estrictamente legal, en teoría, podría darse la situación de que el banco “pague” al cliente, y lo entrecomillamos porque realmente no sería un pago, sino una reducción de la cuota que se paga mes a mes.

Otras medidas que las entidades bancarias ya se plantean para sus nuevos contratos hipotecarios es alargar más de un año los periodos de revisión de las hipotecas, en lugar de los seis meses a los que normalmente se hacen las revisiones actualmente. El objetivo es que el interés variable al que se conceden las hipotecas sea en realidad un fijo a varios años, con el que la banca se protegería ante la tendencia negativa del euríbor.

La controversia está servida: cuando el euríbor estaba por las nubes, el hipotecado tuvo que pagar; mientras tanto, ahora que se encuentra en terreno negativo, y se espera que se mantenga en el mismo durante varios meses, las entidades bancarias intentan buscar soluciones para no verse perjudicadas.

Pese a todo, no está de más recordar que la situación contraria a la actual podría darse dentro de unos años: a poco que la zona euro se recupere y el BCE suba los tipos de interés, el euríbor volverá a subir. En pleno boom inmobiliario este indicador osciló en valores cercanos al 4-5% durante mucho tiempo, situando su máximo histórico en el 5,393% en julio de 2008.