Qué es un notario y cuándo le necesito

¿Para qué sirve un notario?

El de notario es uno de los trabajos más importantes en nuestras sociedades desarrolladas. Y, sin embargo, son muy pocas las personas que realmente sepan qué es lo que hacen y de dónde viene su importancia (así como la razón por la que cobran tanto dinero). Es por ello que, en el artículo de hoy, vamos a resolver la duda de para qué sirve un notario.

Ya te adelantamos que, a pesar de que el trabajo del notario es fundamental en nuestras sociedades, el elevado salario que perciben no se deriva de ello principalmente, sino del hecho de que se trata de un sector altamente regulado y con una fuerte barrera de entrada. Pero no nos adelantemos… ¡Vamos a verlo todo a continuación!

 

¿Qué es un notario?

Un notario es una persona que se encarga de prestar el servicio notarial. Pero esto, lógicamente, es un poco tautológico. Ahora procederemos a explicar en qué consiste el servicio notarial. Antes de eso, debemos decir que es una persona considerada servidor público y su labor es dar fe pública de los actos y hechos que llevan a cabo ciertas personas.

Ahora, ¿qué es el servicio notarial? Ya lo hemos aventurado ligeramente en el párrafo anterior: “Dar fe pública de los actos y hechos que llevan a cabo ciertas personas”. Pero hay más. Las funciones de los notarios al completo son las siguientes:

  1. Elaborar y tramitar escrituras públicas para los hechos y actos que disponga la ley o para aquellos casos en que sea voluntad de las partes hacerlo.
  2. Elaborar escrituras públicas destinadas a la cancelación de hipotecas.
  3. Guardar, abrir y publicar testamentos cerrados.
  4. Reconocer documentos privados, dejando constancia pública de lo manifestado por el interesado y lo que hubiese contenido en el documento.
  5. Autentificación de copias o firmas.
  6. Dar testimonio escrito de que una persona está viva (es lo que se conoce como fe de vida).
  7. Expedir copias de escrituras públicas.
  8. Corregir errores en escrituras públicas.
  9. Guardar y conservar archivos notariales.

En definitiva, como ves, el papel del notario es hacer público para cualquiera que existe una realidad en relación a una persona o grupo de personas. ¿Con qué objetivo? Pues con el objetivo de que no pueda afirmarse lo contrario, puesto que eso llevaría a conflictos.

Por ejemplo, imagina que tu padre fallece y ha dejado en testamento todo su patrimonio a una persona (más allá de las obligaciones legales para los demás herederos). Si no hubiese un notario que confirmase esa realidad, lo demás hermanos podrían reclamar al heredero, puesto que no habría forma de garantizar la realidad de lo que el fallecido deseaba.

 

Sobre la fe pública o notarial

Todo lo anterior se hace sobre lo que se conoce como “fe pública” o “fe notarial”. Quizá hayas oído en alguna ocasión que los notarios “dan fe”. Esta expresión significa que esas declaraciones sobre las que se ha dado fe pública gozan de plena autenticidad y confianza.

Por tanto, el papel del notario es muy importante y se basa en la confianza. Es por eso que las falsificaciones y los engaños en el ámbito notarial están penadas muy gravemente.

 

¿En qué casos necesito un notario?

Otra pregunta frecuente al hablar de notarios es… ¿Cuándo los necesito? Al fin y al cabo, está muy bien la teoría sobre la importancia de dar fe pública de ciertas cosas, pero… ¿Cómo me afecta a mí en lo particular? Y la realidad es que existen multitud de casos en los que puedes requerir un notario (y, en ocasiones, es obligatorio por ley contar con uno).

Veamos algunos de estos casos (no es una lista exhaustiva, tenlo en cuenta):

  •       Para hacer testamentos.
  •       Para dar fe de que se ha realizado una donación.
  •       Para cualquier operación de compraventa.
  •       Para cualquier operación de préstamo o crédito.
  •       Para las capitulaciones matrimoniales.
  •       Para la celebración de una boda (así como sus separaciones y divorcios).
  •       Para la constitución o disolución de sociedades mercantiles.
  •       Para dar fe de fusiones, escisiones o transformaciones empresariales.
  •       Para la transmisión de acciones y participaciones.

En definitiva, hay multitud de casos en los que o bien es obligatorio acudir al notario, o bien es muy recomendable hacerlo (recuerda, el notario da fe pública de las cosas, así que puede evitarte muchos problemas). Además, ten en cuenta que el notario es un agente neutro con un profundo conocimiento de la ley, por lo que puede ayudarte a tomar las mejores decisiones y evitar problemas legales.

 

Consejos al acudir al notario

A continuación, para terminar, te damos algunos consejos que deberías tener en cuenta al acudir al notario:

  1.     Negocia antes: El notario está para cerrar los flecos y dar fe de los acuerdos entre las personas, no para estar presente durante todo el proceso de discusión y debate sobre los términos de los acuerdos. Primero, llega al acuerdo con tu socio, tu pareja o quien sea, y, después, acude al notario para dejar cerrado el asunto.
  2.     Ten en cuenta que es un proceso que lleva tiempo: En muchas ocasiones, los acuerdos realizados o las escrituras de las que hay que dar fe requieren horas de estudio. No vayas con prisas al notario.
  3.     Haz caso al profesional: Como dijimos anteriormente, el notario es un agente neutro que está ahí para velar por tu bienestar. Es su obligación. Por lo tanto, aprovecha para hacer preguntas y, ante la duda, haz caso a sus consejos. Es mejor pasarse de precavido y tenerlo todo bien atado que lo contrario.
  4.     Cuentas claras: El coste de los notarios está fijado por ley, por lo que no tienes de qué preocuparte. Los notarios tienen fama de ser caros, pero, en muchas ocasiones, los costes no son del propio notario, sino del banco, impuestos, comisiones de todo tipo… Pide factura y, en el caso de que no entiendas algo, pregunta.

Como puedes ver, el trabajo de notario es muy importante en nuestras sociedades desarrolladas. Es, por decirlo de una forma simplista, “una persona que garantiza”. Y eso es fundamental en una gran variedad de situaciones. Llegar a ser notario es un proceso muy costoso, pero, quienes llegan a serlo, pueden estar tranquilos en lo que a trabajo y salario respecta durante el resto de su vida.