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La reventa e Internet: dos grandes amigos

La final de la Champions, un concierto de los Rolling o un abono de todo el fin de semana para el Sónar. En la reventa tenemos de todo y a precios desorbitados. Y ha llegado también a Internet. Por esto nos encontramos con páginas que se dedican a esta actividad exclusivamente. Entre ellas cabe mencionar Ticketbis, Seatwave, Tengoentradas.com o Viagogo.

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La reventa es fundamentalmente un mercado entre particulares. Por esta razón, la ley no tiene contemplada con exactitud y concreción suficiente, la situación de este tipo de transacciones comerciales. Es decir, si una persona tiene una entrada que no puede usar, en lugar de perderla, se pone en contacto con alguna de estas páginas y publica su anuncio. Ellas cobran un diez por ciento y garantizan el envío de la entrada, además de se asegurarse de que no se trate de un fraude. Para ello, retienen el pago una semana para comprobar que la entrada es válida.

No obstante hay ciertos riesgos. Como acabamos de ver, existe una especie de vacío legal de modo que si hubiese algún problema ¿a quién reclamamos? Asimismo los precios son libremente establecidos por los usuarios, de tal forma que no será extraño toparnos con precios draconianos.

Como en todo, hay algunos trucos que pueden despistar a los compradores noveles. Estad atentos y no os sorprendáis si leéis algo similar a esto: “Vendo un bolígrafo por 250 euros y de regalo: una entrada para el concierto de Bruce Springsteen en el Estadio Vicente Calderón”.  La cuestión es que para evitarse posibles problemas, los vendedores utilizan este tipo de fórmulas para vender su entrada y “lavarse las manos”.

Este peculiar negocio ha visto a lo largo de su historia prácticamente de todo. Algunos fans han desembolsado hasta siete mil dólares por un ticket. Son los amantes del fútbol americano los que han superado esta cantidad para ver  la final de la Superbowl de este año entre los Patriots y los Seahawks.  En nuestro país también podemos citar casos escandalosos. Precisamente el año pasado, cuando los Rolling pisaban las calles de Madrid, un aficionado del grupo llegó a pagar hasta doce mil euros por una entrada. Así que lo dicho: preparad vuestros bolsillos y abrid bien los ojos.

¿Alguna vez os han revendido unas entradas? ¿Usaríais estas webs para hacerlo? Danos tu opinión dejando un comentario.