Falsas creencias sobre la declaración de la renta

Falsas creencias sobre la declaración de la renta

La declaración de la renta está rodeada de mitos y falsas creencias. Como suele pasar con casi todo, cuando muchas personas repiten lo mismo, el mensaje gana credibilidad y la gente termina aceptando como verdadero algo que no lo es. Hablemos sobre falsas creencias sobre la declaración de la renta.

¿Cuántas veces has escuchado, por ejemplo, que si tienes dos pagadores el mismo año terminas pagando más de IRPF? Pues no tiene por qué ser así. Este es solo uno de los muchos bulos en torno al borrador de la renta. ¿Quieres conocer el resto de falsas creencias sobre la declaración de la renta?

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Algunos bulos sobre la declaración de la renta que debes conocer

falsas creencias sobre la declaración de la renta

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  1. Una vez que solicitas el borrador, es obligatorio presentar la declaración de la renta, una de las falsas creencias sobre la declaración de la renta más extendidas.

Para nada. Tu borrador de la renta es solo eso, un borrador. Puedes solicitarlo para comprobar cuáles han sido tus ingresos durante el año o cuáles tus retenciones, pero si no cumples los requisitos exigidos para presentar la declaración de la renta, no tienes por qué hacerlo.

  1. Una vez que haces la renta por primera vez ya tienes que hacerla siempre.

Muchas personas creen erróneamente que si presentan la declaración de la renta por primera vez, a partir de ese momento tendrán que presentarla todos los años, pase lo que pase. Es un mito sin fundamento, ya que no todos los años tienen por qué cumplir los requisitos exigidos por la Agencia Tributaria.

  1. Lo que dice el borrador siempre es lo correcto.

La mayoría de la gente que solicita el borrador de la renta lo acepta a la primera y sin comprobar nada, sobre todo en los casos en que sale “a devolver”. Actúan así por un solo motivo: pereza. Es más fácil (y barato) aceptarlo que buscar la ayuda de un asesor fiscal para comprobar que todo está bien.

Nunca hay que dar por sentado que los datos sean correctos. Quizás no incluyen alguna deducción, las retenciones son erróneas… Hacienda no tiene por qué saberlo todo de ti y es tu obligación revisar que la información de tu borrador es completa.

  1. Si has ganado menos de 22.000 euros brutos no tienes por qué presentarla.

La Agencia Tributaria explica este punto de forma muy clara en su web. Aunque el límite de 22.000 euros anuales es la norma general, solo se aplica cuando proceden de un único pagador y se cumplan una serie de condiciones. Cuidado porque hay mucha letra pequeña.

Por ejemplo, si tienes dos pagadores y uno de ellos supera la cuantía de 1.500 euros, entonces tendrás que presentar la declaración aunque hayas ganado menos de 22.000 euros, siempre que tu retribución haya sido superior a 12.643 euros.

  1. Si tienes varios pagadores tendrás que pagar más, otra de las falsas creencias sobre la declaración de la renta.

Tener dos pagadores no tiene por qué significar que pagarás más. Lo que influye no es el número de pagadores, sino los ingresos totales que hayas tenido durante el año. Como es lógico, cuánto mayores sean estos ingresos, mayor será la cantidad de dinero que tendrás que pagar en concepto de IRPF.

  1. Si el borrador te sale a devolver, cuánto antes lo aceptes antes lo cobras.

Esta es de las falsas creencias sobre la declaración de la renta más graciosas de todas. ¡Es mentira! No tienes por qué hacer guardia frente al ordenador esperando el inicio de la campaña de la renta ni ser el contribuyente más rápido de la historia en pulsar el botón de aceptar.

Hacienda no suele tardar más de un mes en pagar, a no ser que tu devolución supere los 3.000 euros o que tenga que hacer alguna comprobación en el borrador. Como máximo, en 6 meses deberías tener el ingreso en cuenta.

 

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