El paro en España

El paro en España, ¿hay solución?

Uno de los problemas más graves de la economía española es su desorbitada tasa de paro.  En la actualidad, según Eurostat, la oficina estadística comunitaria, esta se situó el pasado mes de agosto en el 19,5 % de la población activa, de forma que nuestro país es el segundo con mayor tasa de paro de la Unión Europea, sólo superado por Grecia.

La situación, como pueden comprobar, es grave.  Por desgracia, en España ya  estamos acostumbrados a tener una tasa de paro de dos dígitos, pero esto no es en absoluto lo normal en Europa. Como prueba, la tasa de desempleo en el mismo mes en el conjunto de la Unión Europea (UE) fue del 8,6 %, la menor cifra desde marzo de 2009.

Si tomamos como referencia la Eurozona, es decir, el conjunto de países que utilizan el euro como moneda, la tasa de paro de este selecto grupo de economías se situó en el 10,1% el pasado mes, la más baja desde julio de 2011 según informa Eurostat.

La realidad es extremadamente preocupante si comparamos estos porcentajes, ¿no creen? En cifras absolutas los datos son aún más desoladores: de los 20,9 millones de parados que había en la Unión Europea en la última estadística de Eurostat, 4.442.000 eran españoles. Vamos, que uno de cada cuatro parados de la UE es español.

Por países, las tasas más bajas durante agosto de 2016 se han anotado en la República Checa (3,9 %) y Alemania (4,2 %), en contraste con los datos más elevados de Grecia (23,4 % en junio de 2016) y España. Los valores de nuestro país y del país heleno son totalmente atípicos dentro de la estadística europea y elevan considerablemente la tasa media de paro del conjunto de la UE. Lo normal entre nuestros vecinos europeos es tener una tasa de paro bastante por debajo del 10 %.

No obstante, es importante reseñar la evolución a la baja de la tasa de paro en nuestro país. La recuperación económica está trayendo consigo una caída lenta pero progresiva de la tasa de desempleo en España. En términos interanuales, el descenso ha sido de 2,3 puntos porcentuales, desde el 21,9 que se marcó hace justo un año, según Eurostat.

Ante este panorama tan desolador: ¿qué hacemos? Sin lugar a dudas, el mercado laboral español pide una nueva reforma a gritos, y posiblemente esta reforma pase por una mayor liberalización del mismo, al estilo alemán, checo o austriaco, que en parte ponga fin a la temporalidad y a la excesiva dualidad del mismo (diferencias de derechos entre trabajadores fijos y temporales).

¿No sería una buena solución copiar a los países que lo están haciendo bien en materia laboral? Evidentemente, las economías con un 4-5 % de paro, y no otras, han de ser nuestra referencia.