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Ocho consejos para que tu nutrición sea saludable, equilibrada e inteligente

Somos lo que comemos, por lo que un plan de nutrición saludable, equilibrada e inteligente es fundamental para lograr un buen estado de salud. Está más que demostrado que para evitar problemas de corazón, diabetes o cáncer es condición necesaria seguir una buena dieta con una alimentación equilibrada.

En pocas palabras, una dieta saludable es la base de un cuerpo sano. Comiendo bien te sentirás bien, tendrás más energía y serás más feliz. Pero si no sabes por donde empezar a comer bien, no te agobies. A continuación te vamos a dar unos consejos muy sencillos para lograr que tu nutrición sea la mejor posible.

Claves para tener la mejor nutrición

  1. No tengas prisa comiendo.

Estamos acostumbrados a ir con prisas a todas partes, y ese estrés lo trasladamos al momento de la comida. Debemos acostumbrarnos a comer despacio y sin prisas para evitar digestiones pesadas, gases o malestar físico. Además, comiendo despacio aumentaremos la sensación de saciedad, por lo que no necesitaremos comer tanto para sentirnos llenos.

  1. No te obsesiones con las calorías.

Mucha gente cree que comer sano se basa en contar calorías y no pasarse de las que su cuerpo quema cada día. Sin embargo, no todas las calorías son iguales y, como te puedes imaginar, no son lo mismo 150 calorías de fruta que de bollería industrial. Por tanto, no te obsesiones con ellas y aprende mejor a diferenciar alimentos sanos de alimentos “tóxicos”.

  1. Come de forma variada.

Si quieres comer de forma equilibrada has de introducir todo tipo de alimentos en tu dieta. Entre proteínas, carbohidratos y grasas existen infinidad de alimentos que puedes combinar para lograr verdaderos manjares sabrosos y saludables. ¡No te limites a pollo y arroz!

  1. Ten un desayuno sano.

El refranero español recomienda desayunar como un rey y cenar como un mendigo, pero esto no es tan simple como parece. Aunque el desayuno es la base del día, este ha de ser sano. Debes evitar cualquier tipo de alimento procesado como bollos, cereales refinados o galletas.

  1. Usa la regla del 80/20.

Si no quieres complicarte más de lo necesario con la alimentación porque no tienes tiempo o porque el asunto te genera estrés, puedes seguir la regla del 80/20. En otras palabras, mantén un equilibrio alimenticio en el que el 80% de lo que comas sea sano y el 20% caprichos.

  1. Aprende a comprar.

Si compras mal, comerás mal, por lo que es muy importante que aprendas a hacer la compra. Para empezar, evita los supermercados y compra todo lo que puedas en los mercados tradicionales, donde todo será mucho más sano y barato. Y si no te queda más remedio que comprar en el súper, fíjate al menos en los ingredientes de lo que compras. La etiqueta nutricional de los alimentos ofrece mucha información útil. ¡Échale un vistazo!

  1. No pases hambre.

Las dietas hipocalóricas son peligrosas, por lo que debes dejar de lado el “truco” de quedarte con un poco de hambre después de cada comida.  Se ha demostrado que a largo plazo lo único que consigues es generar un metabolismo más lento. La alternativa inteligente es comer alimentos más sanos hasta quedar satisfechos.

  1. Presta especial importancia a las bebidas.

Olvídate de las bebidas calóricas como los refrescos o el alcohol. Los líquidos con calorías engordan y no aportan nada positivo al organismo. En su lugar debes beber agua, café, infusiones y té. Y si estás tan enganchado a los refrescos de sabores que no puedes pasar sin ellos, sustitúyelos por los productos de la marca Bolero, que hay de cientos de sabores y no tienen azúcar.

Se acabaron las excusas para comer mal. ¡Ponte las pilas con tu alimentación y tu nutrición desde hoy mismo!