Cómo llegar a fin de mes si tienes una crisis económica

Cómo llegar a fin de mes: 4 señales que indican que tu economía va muy mal

¿No sabes cómo llegar a fin de mes? El dinero es, sin lugar a dudas, la mayor preocupación de todas las familias. Pasamos la vida trabajando para llevar dinero a casa y poder vivir con desahogo. Pero, por mucho que lo intentemos, a veces nuestra situación económica no es tan buena como desearíamos. Son muchas las familias que tienen problemas para llegar a fin de mes, pero van tirando como pueden.

Sin embargo, en ocasiones, la situación puede ir empeorando poco a poco sin darnos ni cuenta. Por eso, es importante llevar un control de los gastos que nos permita ser conscientes de si nuestra economía se mantiene o va a peor. Solo así podremos tomar medidas para mejorar nuestra situación. La pregunta es: ¿cómo podemos identificar esa mala racha? Te lo contamos.

 

Cómo llegar a fin de mes si detectas problemas económicos

1º. Gastas más de lo que ingresas.

A veces cometemos el error de creer que «si gano X, puedo gastar Y», sin pensar en todos los gastos fijos que se restan de nuestra cuenta bancaria automáticamente, o sin dejar un poco de margen para imprevistos. Siempre debes tener en cuenta que, entre unas cosas y otras, al final «cobras» menos de lo que pone en tu nómina.

Por eso, si vas viviendo mes a mes con lo que ganas en el trabajo y no guardas una parte para imprevistos, terminarás gastando más de lo que ingresas. Aunque esta situación, en un primer momento, pueda ser llevadera (ya que acabarás el mes en números rojos y al cobrar se pagará esa deuda), con el paso del tiempo será insostenible.

Esta es la señal más reveladora de que tu economía no va bien y de que debes tomar medidas. Para empezar, debes revisar tus facturas y anotar los gastos fijos: luz, teléfono, hipoteca, seguros, impuestos, etc. Además, es conveniente que incluyas también una cantidad de margen por si hubiera algún gasto inesperado.

Una vez que sepas cuánto dinero restante te queda, tendrás que apañártelas para no exceder esa cantidad ningún mes. Para ello, tendrás que recortar y priorizar gastos, comprar primero lo importante y, si sobra dinero, hacer otras compras secundarias o darte un capricho. Solo así conseguirás llevar un control de tu dinero y no gastar más de lo que ingresas. ¡Inténtalo!

2º. No sabes exactamente en qué lo gastas.

El hecho de gastar más de lo que ingresamos suele ir ligado a no saber en qué se gasta el dinero. A la hora de planificar el mes o pagar un gasto importante, todo el mundo tiene en cuenta gastos fijos de un importe elevado, como, por ejemplo, la hipoteca o la factura de la luz.

Sin embargo, muchas veces no tenemos en cuenta otros gastos que, aunque sean pequeños, restan dinero igual; por ejemplo, el seguro del móvil, suscripciones a plataformas como Netflix o HBO, etc. Estos gastos son mínimos en comparación con los anteriores y, por ello, tendemos a ignorarlos. Pero ¡ojo!, poco a poco, también van sumando. De hecho, si juntamos todos estos gastos, es posible que la cifra resultante sea una suma de dinero importante.

El error de muchas familias es no tener en cuenta estos pagos y otros pequeños gastos del día a día, ya que llega fin de mes y se preguntan dónde ha podido ir a parar tanto dinero. Por eso estos pagos son los más traicioneros, ya que son cantidades tan pequeñas que no se tienen en cuenta y van bajando tu cuenta bancaria de manera silenciosa. Esto, tarde o temprano, llevará a la primera señal, es decir, a gastar más de lo que ingresas.

Para evitarlo, te recomendamos que analices tus gastos (tanto en efectivo como con tarjeta) del último mes y observes cuánto has gastado en cada cosa. Hoy en día, hay cientos de aplicaciones, como Fintonic, que organizan tus pagos por categorías. ¡Así conseguirás llevar un control de tus gastos mensuales!

3º. Tienes demasiadas deudas.

Otra señal muy clara de que tu economía no va bien son las deudas. Seguro que todos en algún momento hemos llegado un poco justos a fin de mes o hemos tenido que pedir un préstamo al banco o incluso dinero prestado a algún amigo o familiar, ¿verdad?

Esta situación es de lo más normal, ya que hay meses que, según las circunstancias, nuestros gastos se disparan. Sin embargo, si acostumbramos a acabar todos los meses con muchos pagos pendientes o en números rojos, deberíamos plantearnos tomar medidas.

Como hemos dicho, es normal tener pequeñas deudas de vez en cuando y no pasa nada si una vez, solo una, tenemos 30 euros en números rojos. El problema es deber dinero en exceso. Se estima que si la deuda oscila entre el 20 % y el 30 % de nuestros ingresos, debemos empezar a preocuparnos, pues si perdiésemos el trabajo o tuviésemos un gasto inesperado no podríamos pagarla.

La situación ideal para evitar este problema es no tener ningún préstamo o pagos fijos todos los meses; pero esto, siendo realistas, es prácticamente imposible. Por ello, te recomendamos analizar tus cuotas mensuales y, en caso de que superen el 20 % de tus ingresos, prescindir de aquellas que no sean necesarias o cambiar las condiciones del contrato para reducir el importe de la cuota. ¡Así vivirás mucho más desahogado!

4º. No haces presupuestos mensuales.

Todas las señales anteriores surgen del mismo error: no hacer presupuestos mensuales para saber cómo llegar a fin de mes. Como hemos comentado, es importante controlar cuánto dinero podemos gastar cada mes, en qué gastamos nuestros ingresos y gestionar correctamente las deudas. La manera más fácil de hacerlo es estableciendo presupuestos mensuales.

Para ello, te recomendamos que, basándote en los gastos de un mes anterior, estimes el dinero que destinas a cada cosa (ocio, comida, alquiler, etc.). De esta manera, podrás determinar en qué categorías debes apretarte el cinturón para no pasarte del presupuesto estimado. ¡Y eso no es todo! Si cumples tus presupuestos cada mes, no solo no llegarás justo a fin de mes, sino que incluso podrás tener unos ahorros. Merece la pena intentarlo, ¿verdad?

La mala planificación de los gastos es la mayor causa de una mala economía. ¡Aprende a remediarlo con estos cuatro consejos!