peligros de la deuda

Los tres peligros de la deuda

Vivimos en una sociedad con muy fácil acceso al crédito. El dinero ajeno está al alcance de todos en casi cualquier momento y lugar. Desde el banco que te oferta un préstamo para amueblar toda la casa hasta el centro comercial que te financia la compra de cualquier artículo, la posibilidad de endeudarnos siempre está presente. Pero los peligros de la deuda están ahí.

Por esta razón, si no queremos cometer un error grave del que arrepentirnos durante mucho tiempo, debemos ser extremadamente cautos antes de comprar a crédito. Para ello, lo mejor es ser conscientes de los riesgos derivados del endeudamiento.

En nuestra opinión, estos son los tres peligros de la deuda:

  1. Gastamos dinero por encima de nuestras posibilidades.

Cuando usamos un dinero que no es nuestro, lo normal es que también lo gastemos como si no fuese nuestro. Lo que queremos decir con esto es que al financiar una compra, en muchos casos gastamos dinero por encima de nuestras posibilidades. En otras palabras, compramos cosas que realmente no podemos permitirnos.

Quizás no estamos dispuestos a comprar un televisor nuevo que cuesta 999 euros, pero si nos ofrecen la posibilidad de pagarlo a 45 euros mensuales, la cosa cambia. Esos 45 euros son una cantidad asumible para casi todo el mundo, mientras que los 999 euros no lo son. Sin embargo, el dinero que pagaremos finalmente por el televisor será mucho mayor si fraccionamos el pago y además pagamos intereses y comisiones.

  1. Pagamos mucho más dinero por el mismo producto.

Deuda y pago de intereses van de la mano. Estos intereses hacen que al endeudarnos paguemos mucho más dinero que si comprásemos al contado. Las comisiones vinculadas a muchos préstamos personales y tarjetas de crédito también encarecen el precio final del producto que financiamos.

Volviendo al ejemplo del televisor, para una financiación a 24 meses con un tipo de interés del 8%, el pago mensual sería de 45,18 euros. Esto significa que en total estaremos pagando por el televisor 1085 euros, es decir, casi 86 euros más que si lo pagásemos al contado.

  1. Vivimos estresados y con miedo.

La deuda esclaviza a las personas. Si vivimos con una hipoteca, un préstamo personal y un par de tarjetas de crédito pendientes de pago, nos convertimos en esclavos de nuestro dinero: ya no trabajamos para nosotros, sino para nuestras deudas.

Una de las peores cosas que le puede pasar a una persona es que pierda su libertad. El excesivo endeudamiento puede repercutir gravemente sobre nuestro estado de ánimo y puede hacer que nuestras relaciones personales y nuestra salud se vean resentidas.

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