Trucos para tu perfil de Linkedin

8 consejos para triunfar en LinkedIn con tu perfil profesional

¿Eres consciente de lo importante que es tener un buen perfil para triunfar en LinkedIn? Nos referimos a la red social de profesionales por excelencia; al Google del mundo laboral. Si quieres estar en ella y que tu presencia no pase desapercibida vas a tener que esforzarte un poco. El “estar por estar” no te va a servir de nada.

Por estar razón, en este artículo te vamos a dar ocho consejos para que tu perfil de LinkedIn tenga huella propia. Presta atención y aprenderás a mejorar tu escaparate profesional sin apenas esfuerzo. Créenos, es mucho más fácil de lo que parece.

 

[¿Necesitas una ayuda este mes? Solicita tu préstamo aquí

Cómo hacer un perfil profesional para triunfar en LinkedIn

Define para qué quieres usar LinkedIn.

Como te decíamos, LinkedIn es el Google de los profesionales, por lo que debes tener muy claro cuál es tu objetivo y qué quieres conseguir usando esta red social. En función de esto podrás orientar tu perfil y definir los siguientes pasos a seguir. Si no lo tienes claro, no podrás sacarle todo su provecho.

Hay quienes buscan un nuevo empleo, otros pretenden conocer a profesionales de su sector, hay quién quiere encontrar inversores para su proyecto, otros conseguir clientes o proveedores, buscar sinergias… ¿Qué pretendes conseguir tú?

 

Tu foto es el espejo de tu perfil.

Como suele decirse, una imagen vale más que mil palabras. La fotografía que uses en tu perfil puede decirlo todo sobre ti, tanto lo bueno como lo malo. Y ojo porque LinkedIn no es Instagram, así que antes de subir tu foto asegúrate de que cumple los patrones de una buena foto profesional.

Nuestro consejo es que salgas solo en la fotografía, sin amigos, pareja o hijos. También que se te vea bien el rostro y aparezcas de forma natural y sonriendo. Sobra decir que la foto debe ser en buena calidad. A ser posible, tomada por un fotógrafo para que la luminosidad sea perfecta. La imagen es otra de las maneras de conseguir triunfar en LinkedIn.

 

La foto de fondo también es muy importante.

El banner de fondo que aparece en tu perfil también ofrece información sobre quién eres y qué pretendes en LinkedIn. Aprovecha este espacio con una imagen con la que quieras que te identifiquen. Por ejemplo, una imagen relacionada con tu empresa o un fondo neutro con una sola frase. Si quieres resultar original, evita los bancos gratuitos.

 

Cuida tus datos principales.

Los datos claves de tu perfil son los que aparecen en la parte superior. Cualquiera que quiera saber quién eres y a qué te dedicas consultará, como mínimo, esta parte. Si lo que lee le parece interesante, seguirá leyendo el resto de tu perfil.

  • Nombre completo: debes poner tu nombre y tus dos apellidos. Nada más. Ni que decir tiene que no es serio usar un perfil falso ni un perfil personal como página de empresa.
  • Titular profesional: la línea que aparece justo bajo tu nombre es muy importante, quizás la que más. A pesar de esto, poca gente le presta la atención que merece. Tienes 120 caracteres para resumir tu perfil en una sola frase, así que más vale que no te lo tomes a la ligera.

En este punto debes evitar los tópicos del tipo “Profesional con 20 años de experiencia en…”, “Empresa líder en el mercado”, “MBA en la Universidad de Houston”… Tienes que ser más original, utilizando este espacio como tu elevator pitch.

  • Las palabras claves son esenciales: es muy importante que uses palabras claves en tu descripción de la forma más optimizada posible. ¿Cuál poner? Antes de empezar tendrás que averiguarlas. ¿Qué palabras clave definen tu profesión?

Usa el storytelling en tu extracto.

El extracto es lo siguiente que verán sobre ti, por lo que también debe ser original y no limitarte a hacer en él un resumen de tu carrera profesional como si de un currículum vitae se tratase.

Debes usar este espacio para escribir un texto que invite a seguir leyendo tu perfil. Para lograrlo, el storytelling puede ser tu aliado perfecto. A todos nos gusta leer historias. Cuenta la tuya con gracia y todos quedarán enganchados a tu perfil desde el primer momento.

Por ejemplo, si eres abogado y tu padre también lo era, podrías contarles la anécdota de cómo tu madre preparaba café antes de la llegada de los clientes para que estos se sintiesen como en casa. Échale imaginación.

 

Tu experiencia no se limita a datos y fechas.

En la parte de experiencia debes hacer un listado más o menos elaborado de todas las empresas en las que has trabajado en el pasado, así como las fechas y cuál era tu puesto de trabajo.

Pero no te quedes solo en eso; es muy soso. Explica también cuáles eran tus responsabilidades o cuáles fueron algunos de tus logros. Por ejemplo, si lograste cerrar un acuerdo con un importante cliente que obligó a ampliar la plantilla de la empresa, este es el lugar indicado para hacérselo saber al mundo.

 

No te olvides de las aptitudes y valoraciones.

Es una de las secciones más olvidadas en los perfiles de esta red social. Está al final del todo y casi nadie le hace caso. ¿Por qué no aprovecharla para mostrar tus habilidades profesionales? Tus contactos podrán validarlas y oye, es importante que todos sepan qué es lo mejor que sabes hacer.

 

Publica y comparte.

Tu perfil de LinkedIn puede ser espectacular, pero si no publicas ni compartes nada, parecerá que tienes abandonada esta red social. Por tanto, muéstrate activo de cara a lo contactos que ya tienes. Esto te ayudará a conseguir protagonismo para que otras personas conozcan tu perfil y se interesen por saber más de ti.

Sobra decir que el contenido que compartas debe aportar valor y estar alineado con tu forma de pensar y con tus objetivos en LinkedIn. Si eres un profesional del marketing, por ejemplo, a nadie le va a importar que compartas una noticia sobre fútbol, pero sí puede interesarles un buen artículo de un blog americano del sector poco conocido.

Y para terminar, un último consejo: intenta encontrar el equilibrio entre tu yo como ser humano y tu yo profesional. Con un “15 años de experiencia en empresa líder del mercado” no vas muy lejos hoy en día. Recuerda que somos personas leyendo a personas, no máquinas.

 

Si necesitas una ayudita extra, en Vivus podemos ofrecerte un préstamo rápido de hasta 1.000 euros (300 si es la primera vez que lo solicitas) para poder hacer frente a cualquier imprevisto que te pueda surgir. Es muy sencillo y solo te tomará diez minutos. ¡Apenas hay papeleo!