obsolescencia programada

Obsolescencia programada: ¿cómo saber cuándo cambiar de gadget?

La obsolescencia programada es uno de los grandes problemas de nuestra sociedad. Los gadgets tenológicos que compramos están diseñados para que se rompan pasado un tiempo específico. ¿Es esto ético? No, sin duda. Pero las grandes empresas seguirán fabricando productos con fecha de caducidad porque esta es su forma legal de evitar que sus ventas decaigan.

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¿Qué hacer ante la obsolescencia programada?

Ante esta situación, los consumidores no tenemos más remedio que aceptar con hastío y frustración que muchas veces es más caro reparar un producto para alargar su vida útil que sustituirlo por uno nuevo. La lucha contra la obsolescencia programada es bastante complicada, pero no por ello debemos darlo todo por perdido y sucumbir ante las políticas de marketing enfocadas en que sustituyamos nuestros aparatos tecnológicos cada año.

Si la batería de tu teléfono móvil cada vez dura menos, si tu ordenador portátil cada vez tarda más en arrancar o si tu Smart tv ya no carga ciertas aplicaciones,  es evidente que estás siendo víctima de la obsolescencia programada de estos productos. Pero tranquilo, quizás aún no sea necesario ir corriendo a la tienda a buscarle un sustituto de última generación.

Muchas veces, nuestro gadget deja de funcionar pero la garantía del mismo nos permitirá repararlo. Otras veces ni siquiera hay que llegar tan lejos. En el caso de los teléfonos móviles, las tablets o los ordenadores, podemos probar a borrar aplicaciones para liberar memoria, restaurar o formatear el dispositivo, incluso llevarlo a reparar a un distribuidor no oficial, que seguro es más barato que el oficioso.

Sin lugar a dudas, debes evitar caer en la trampa de las nuevas especificaciones innovadoras y revolucionarias de la última versión del gadget que quieres sustituir. Las empresas invierten millones de euros en publicidad  para que los consumidores creamos que necesitamos a toda costa adquirir ese producto, pero ¿realmente necesitas estar a la vanguardia tecnológica?

¿Cuándo caer en la trampa de la obsolescencia programada?

Antes de decidirte a sustituir el gadget supuestamente obsoleto por otro nuevo y muy caro te recomendamos que hagas un sencillo ejercicio de reflexión: revisa la fecha de compra de todos los gadgets que posees y el precio de compra de cada uno de ellos. Presta especial atención al producto en cuestión que deseas sustituir. Quizás lo compraste hace poco más de un año y te costó casi 800 euros. ¿Fue una inversión inteligente o por el contrario hiciste el ganso con tus ahorros?

También sería muy recomendable que buceases en la red buscando información sobre el nuevo gadget que deseas adquirir. Si, por ejemplo, quieres un iPhone nuevo en tu bolsillo, no te centres exclusivamente en la web de Apple para recabar información sobre el mismo. Contrasta en blogs y webs especializadas la opinión de la gente sobre este nuevo producto y tal vez te des cuenta de que a pesar de lo innovador y revolucionario que a simple vista pudiese parecer, no necesitas ese teléfono tan caro.

Sin lugar a dudas, el tema es complicado y polémico, hasta el punto de que la Unión Europea decidió recientemente plantar cara a la obsolescencia programada con el objetivo de que los consumidores podamos “disfrutar de productos duraderos y de alta calidad que puedan ser actualizados y reparados”. Esperemos que la propuesta avance y se consiga que la tecnología sea duradera y accesible para todo el mundo. ¡Nuestra cuenta corriente lo agradecerá!

 

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