contraseña perfecta

Claves para tener una contraseña perfecta

Todos somos conscientes de lo importante que es tener una contraseña segura para proteger el acceso a nuestras cuentas bancarias, a nuestro correo electrónico o a nuestras redes sociales. Sin embargo, ¿llevamos esto a la práctica? ¿Es nuestra contraseña verdaderamente segura y a prueba de curiosos y hackers?

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Algunos ejemplos de contraseñas populares nada seguras son: “123456”, “qwerty”, “password” o “iloveyou”. Estas contraseñas son clásicos que probablemente en algún momento hayan protegido alguna faceta de nuestra vida digital. El nombre de la mascota, la fecha de nacimiento de nuestro hijo o el nombre de la pareja también aparecen en la lista de contraseñas a evitar a toda costa.

Cómo diseñar una contraseña perfecta

Diseñar una contraseña perfecta es una labor un poco más compleja. Como mínimo se recomienda que esta tenga ocho caracteres y que se entremezclen letras mayúsculas, minúsculas, números y símbolos. Buscamos una clave compleja pero que a la vez nos resulte fácil de recordar. Por ejemplo, si nuestro perro se llama Dexter, nuestra hija nació el día 12 y nos encanta el verano, nuestra contraseña podría ser “Dex12ver%”.

Hay dos reglas básicas en torno a las contraseñas. La primera, es que solo debes saberla tú. Nunca debemos facilitar nuestras contraseñas a nadie, ni siquiera a nuestra pareja o a nuestro amigo del alma. Todo el mundo es de nuestra confianza hasta que deja de serlo, por lo que mejor evitar problemas en el futuro.

La segunda regla es que hay que usar varias claves. Somos conscientes de que lo más sencillo es tener una contraseña para dominarlas a todas: email, Facebook, Twitter, Instagram, ordenador… Sin embargo, esto no es nada aconsejable. La regla a seguir es: un servicio, una contraseña. Estas deben ser únicas y totalmente diferentes unas de otras.

Si eres de los que te pasas la vida haciendo click en “¿Has olvidado tu contraseña?”, quizás deberías recurrir a un gestor de contraseñas. Se trata de aplicaciones que guardan tus contraseñas de una manera completamente segura y protegidas por una clave maestra. Además, pueden generar contraseñas complejas por ti si así lo deseas.

En relación a esto último, mucho ojo con las preguntas que usamos para recuperar la contraseña: ¿Cómo se llama tu mascota? ¿En qué año naciste? ¿En qué colegio estudiaste? Son preguntas de respuesta bastante sencilla para alguien que nos conozca relativamente bien. No deberíamos asumir el riesgo de que estos se hagan pasar por nosotros y nos roben la clave respondiendo a una pregunta tan simple. Las preguntas de recuperación de contraseña han de estar bien elaboradas y ser lo suficientemente complejas como para que sólo nosotros sepamos darles respuesta.

Si necesitas más consejos, te invitamos a que visites la web de la Oficina de Seguridad del Internauta, donde encontrarás muchísima información sobre como optimizar las contraseñas que usas en internet.

 

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