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Cómo ahorrar con la caldera de gas

22/9/2022
Cómo ahorrar con la caldera de gas | Vivus.es
Autor
Vivus

El invierno está a la vuelta de la esquina y, este año más que nunca, todo hace indicar que será el más duro de los últimos años. La guerra entre Rusia y Ucrania está provocando serios problemas en el abastecimiento del gas natural a toda Europa, y eso está teniendo impacto sobre su precio.

Ante este escenario, muchas personas se plantean acciones para ahorrar en su caldera de gas. A continuación, os dejamos algunos consejos para hacerlo.

Consejos para ahorrar en tu caldera de gas

Aunque el mayor factor que influye en tu factura de gas es, evidentemente, el precio al cual se paga en cada momento, existen pequeñas acciones que, si las realizas conjuntamente, te permitirán ahorrar con la caldera de gas.

Fijar correctamente la temperatura

Dependiendo del tipo de vivienda y de su orientación, puede que necesites fijar una temperatura u otra. Lo ideal es que, durante el día, esta no supere los 23º, y sea inferior a los 18º por la noche. Esto puede hacerse a través de un termo donde se fije esta temperatura.

Los modernos termostatos inteligentes permiten también programar esta temperatura, y se ajustan de forma automática si hay una ventana abierta o si los inquilinos no se encuentran en el hogar en ese momento. Así, se logra el mayor ahorro posible.

Un correcto mantenimiento en la caldera

Hacer el correcto mantenimiento de la caldera no es una simple acción preventiva para evitar fugas de gas; también puede reducir, y de manera notable, la factura de gas.

Por un lado, evitará un desgaste demasiado rápido del aparato, lo que permitirá aumentar su vida útil durante más tiempo. Y, por otro, reducirá las fugas de calor que tanto repercuten en la factura de gas.

El etiquetado energético

La eficiencia energética de la caldera y otros aparatos generadores de calor también es fundamental para ahorrar. De hecho, desde el 26 de septiembre de 2015, se aplican a los productos de calefacción y producción de ACS las Directivas Europeas ErP (Ecodiseño) y ELD (Etiquetado Energético).

Entre los datos que ofrece esta etiqueta se encuentra el nivel de eficiencia energética, indicado en una escala que abarca desde las categorías de mayor eficiencia (A+++) a menos eficientes (G) debiendo indicarse de forma separada la eficiencia para la calefacción y la generación de agua caliente sanitaria. Es importante elegir la caldera que tenga la máxima eficiencia energética, aunque sea más cara, ya que a largo plazo supondrá un ahorro mucho mayor.

La apuesta por la condensación

La tecnología por condensación permite que el calor residual contenido en los gases de escape también se utiliza durante la combustión de los pellets. Esta es una diferencia importante con respecto a las calderas de combustión, en las que el agua en forma de gases de escape se escapa sin ser utilizada.

De hecho, la condensación aporta la eficiencia energética máxima. Pero es que, además, estos aparatos permiten ahorrar hasta un 30% en la factura del gas al recuperar el calor perdido. Además, sus emisiones son mucho menos contaminantes al aumentar el rendimiento y consumir menos gas.

Purgar los radiadores de manera frecuente

Dentro de las tareas de mantenimiento que podemos realizar por nosotros mismos está la purga de los radiadores. Básicamente, consiste en eliminar el aire sobrante del circuito de los radiadores, mejorando el rendimiento energético de toda la instalación.

Si al revisar los radiadores compruebas que tienen burbujas de aire, puedes tener un importante problema, ya que para calentar la estancia, necesitarás un esfuerzo adicional de la caldera y, por ende, un mayor consumo.

El aislamiento de la vivienda, tu mejor aliado

Una vivienda mal aislada es una estancia donde el escape de calor está más que asegurado. En este tipo de viviendas, obligamos a las calderas a realizar un esfuerzo extra para calentar la vivienda, con las implicaciones que tiene esto para la factura de gas.

A pesar de que la inversión sea muy importante, la realidad es que adoptar las pertinentes reformas de aislamiento térmico reduce el consumo en climatización de manera significativa. Tanto es así que la diferencia entre un hogar correctamente aislado con respecto a uno que no lo está, puede suponer hasta un 50% menos en el consumo de gas.

Apuesta por paneles reflectantes

A menudo, los radiadores están pegados a la pared. Esto provoca que, cuando enciendes la calefacción, una parte importante del calor se filtra a través de la pared, perdiéndose. En estas circunstancias, un buen truco para ahorrar con la caldera de gas es colocar paneles reflectantes entre el radiador y la pared.

Estos paneles reflejan el calor que va hacia la pared y lo devuelven hacia la estancia de la vivienda, aumentando la eficiencia energética y reduciendo el gas necesario para calentar la sala. Si las paredes son de mala calidad y estos paneles consiguen absorber mucho calor, se puede ahorrar dinero. Además, no son excesivamente caros.

No dejes ropa o toallas encima de los radiadores

Muchas personas acostumbran a dejar la ropa recién lavada o las toallas encima de los radiadores. Sí, es cierto que secan mucho antes, pero es una mala práctica que te puede salir muy cara. Si pones ropa encima del radiador, cortas el flujo de aire que sube hacia arriba, que es justamente lo que calienta las estancias de la vivienda. La casa no se calentará tan rápido y la caldera tendrá que trabajar más, aumentado el consumo.

Así que, si realmente quieres acelerar el secado de tu ropa, es mejor poner un tendero de interior cerca del radiador que despeje ese flujo de aire. La ropa tardará más en secarse y puede que la toalla no esté tan caliente cuando salgas de la ducha, pero al menos te permitirá ahorrar en la caldera de gas.

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