
El Black Friday comienza el viernes 28 de noviembre y ya queda poco para prepararse. ¿Estás listo para los descuentos?
Comprar en Black Friday (con cabeza) puede suponer un gran ahorro a largo plazo. Para ello, no hay que sucumbir a descuentos que no sabemos si son reales o si valen la pena. En Vivus queremos ayudarte a tomar las mejores decisiones durante esta “black week”, y por eso hemos elaborado una guía para saber qué sí necesitas comprar en Black Friday y qué no, con un test interactivo para que descubras tu perfil como consumidor. Ya no queda nada, ¡vamos allá!
Hay una clara diferencia entre adquirir un producto porque lo necesitamos o porque está barato. Un descuento del 50% en un producto que no hubiéramos comprado de no haber visto el descuento es un gasto, no un ahorro. Si seguimos la lógica de las rebajas, lo que parecía una buena oferta podría terminar transformándose en un producto olvidado en un cajón. Y, lo peor; perder una oferta buena que de verdad necesitamos porque no habíamos planificado qué era un buen gasto y qué no.
El objetivo que los consumidores deberíamos tener en Black Friday no es dejar de comprar; es identificar cuando una compra nos beneficia.
Con este test rápido podrás descubrir si eres más de los que planifican sus compras o de los que caen en las ofertas sin pensar dos veces. No te preocupes: no hay respuestas correctas ni incorrectas, solo más información para ayudarte a mejorar tus decisiones.

Instrucciones: Coge lápiz y papel. Responde con "Sí" o "No" a cada una de estas preguntas y ve sumando tus puntos. Cada “Sí” vale 1 punto.
Comprador impulsivo
Las ofertas te ganan. Sientes que pierdes oportunidades si no compras ya. Quizás sea el momento de aumentar el control sobre tus decisiones y acotar lo que gastas.
Tip: empieza por marcar un presupuesto para este Black Friday.
Ahorrista en construcción
Tienes buenas intenciones, pero a veces te dejas llevar. Un poco más de planificación hará una gran diferencia. Planifica tus compras y no tengas miedo de dejar pasar una oferta.
Tip: haz una lista de qué necesitas y qué no y sé realista.
Estratega del ahorro
¡Enhorabuena! Eres de los que compran siguiendo una lógica de finanzas preestablecida. Usas el Black Friday como una oportunidad real de ahorrar en lo que realmente necesitas. Sigue así.
Tip: Tampoco dejes pasar una oportunidad que de verdad vale la pena por ser demasiado ahorrador, ¡una buena compra en Black Friday es equivalente a ahorro a largo plazo!
En ese caso, Vivus está para ayudarte con un microcrédito que podrás devolver al mes siguiente, o bien en cómodos plazos si así lo necesitas.
Nuestras ayudas están pensadas para usar con responsabilidad, como un puente temporal entre una buena decisión y tu capacidad real de pago. Si sabes que puedes devolver ese importe en los plazos acordados, y que la compra tiene un valor real para ti, contar con un apoyo como Vivus puede evitar que pierdas una oportunidad que no se repetirá.
Nuestros préstamos personales son claros, rápidos y transparentes, y ofrecen una seguridad real a la protección de tus datos. Puedes pedirlos sin nómina ni aval. ¡Hay hoy el cálculo a través de nuestra calculadora y descubre cuánto puedes pedir y en cuánto tiempo puedes devolverlo!

¿Lo necesitas de verdad o no? Vamos a ayudarte a descubrir si ese descuento tan jugoso vale la pena.
Si antes del 1 de noviembre no habías pensado en ese producto, es probable que no lo necesites tanto como crees. El deseo puede estar provocado por el precio, no por una necesidad real.
Tip Vivus: Para comprar en Black Friday solo lo que sí necesitas haz una lista de los diez productos que realmente este Black Friday. Todo lo que no esté en esa lista es sospechoso de gasto innecesario. Después, asigna un presupuesto límite para gastar en tu Black Friday y, de entre esos diez artículos, selecciona aquellos que entren dentro del límite y realmente necesitas.
Algunas tiendas suben precios días antes para simular grandes descuentos. ¿Solución? Usa herramientas que comparan el precio histórico del producto como Verificador de Ofertas, Kelpa, etc. No te olvides de pasar cada URL de cada producto por estas herramientas y que no te la cuele nadie. ¡Aquí para listo tú!
Esta es una regla simple pero efectiva: si crees que solo lo usarás una vez (o lo guardarás “por si acaso”), puede que no valga la pena. La rentabilidad real de una compra está en su uso, no en su precio. Aplica esto especialmente en moda, gadgets y electrodomésticos.
Vale, hemos hablado mucho de no comprar productos innecesarios. Sin embargo, hay compras durante el Black Friday que sí son inteligentes y suponen un gran ahorro con respecto al resto del año.
La primera es la tecnología que usas a diario: un portátil para trabajar, un móvil que ya no da más de sí, unos auriculares si teletrabajas o viajas con frecuencia, una tablet si eres diseñador/a… Si sabes que vas a usar ese producto a diario y, además, su precio baja considerablemente durante el Black Friday, aplazar esa compra sería menos rentable. Especialmente si se trata de reemplazar un equipo viejo o estropeado, esperar más tiempo puede salir caro.
Otra compra muy inteligente son los electrodomésticos. Una lavadora que ya no centrifuga y pierde agua, por ejemplo. Sí, esa que necesita una pieza de repuesto que vale casi tanto como comprar otra lavadora. Black Friday es buen momento para sustituirla.
Apostar por una aspiradora más eficiente que la que ya tienes porque sabes que te va a ahorrar tiempo a la hora de limpiar es una buena compra. Lo mismo con un televisor si aún no te has pasado a la smart TV (desde donde puedes ver YouTube, Netflix, Amazon Prime… porque se conecta a internet).
Más compras inteligentes: servicios con suscripciones anuales que ya pensabas contratar, como la matrícula de un curso online para adquirir una nueva habilidad que te otorgue más valor en el mercado laboral, una suscripción a un antivirus o almacenamiento en la nube… Estos servicios también tienen descuentos en Black Friday, y este es el mejor momento para adquirirlos.
Por supuesto, no debemos olvidarnos de los productos de reposición programada que, sí o sí, se renuevan cada cierto tiempo. Calzado de invierno, básicos de ropa, repuestos de hogar, artículos escolares o de oficina… Si vas a tener que comprarlos, mejor que sea ahora. Y, hablando de productos que vas a tener que comprar sí o sí: las compras de Navidad: decoración y regalos. No hay mejor momento del año para hacerse con ellas con buenos descuentos.