Cómo saber si un préstamo online es seguro

Cómo saber si un préstamo online es seguro

Los préstamos online se han vuelto muy populares en los últimos años, y no nos extraña. Sus ventajas están fuera de toda duda: fáciles de solicitar, rápidos, cómodos y… ¿seguros? En este artículo te explicaremos cómo saber si un préstamo online es seguro y te daremos algunos consejos para aprender a identificar a las empresas fraudulentas que los ofertan.

 

Seis consejos para saber si un préstamo online es seguro

Infografía | Cómo saber si un préstamo online es seguro

Infografía | Cómo saber si un préstamo online es seguro

  1. No hay que pagar nada por adelantado.

El primer requisito que debe cumplir un préstamo online para ser seguro es que la empresa que lo concede no pida dinero por adelantado. Si el prestamista te obliga a pagar alguna comisión o a adelantar la primera cuota antes de concederte el préstamo, desconfía. Lo más probable es que estés ante una estafa.

No debemos pagar ni un solo céntimo por adelantado cuando queramos contratar un préstamo en internet. Ninguna entidad financiera o bancaria que sea seria te pedirá un pago de este tipo, y si encuentras a alguna que lo hace, primero descártala y luego denúnciala.

No obstante, puede darse el caso de que intentes contratar un préstamo online a través de un intermediario que se lleva una comisión. En este caso, solo en este, es posible que el intermediario quiera cobrar su comisión antes de hacer el trabajo de encontrar el mejor préstamo adaptado a tus circunstancias.

 

  1. La página web es segura.

Otro aspecto fundamental para intuir si un prestamista es confiable o no, es comprobar si la web cumple los requisitos de seguridad mínimos. Para ayudarte a diferenciar entre una web segura y otra maliciosa, te recomendamos que tengas en cuenta los siguientes aspectos:

  • Comprueba el protocolo del navegador. Es tan sencillo como comprobar que la página web comienza con un https (terminado en “s”). Por ejemplo, https://www.vivus.es. Esto nos indica que la web cumple con unos estándares de seguridad y, por tanto, es confiable.
  • Comprueba que tiene certificado de seguridad SSL (Secure Socket Layer). Esto significa que la información de la página web va cifrada y que nuestros datos están protegidos. Importantísimo que la página en la cual hay que introducir los datos para solicitar el préstamo tenga este certificado SSL. La forma de verificarlo es comprobando si aparece un candado al lado de la url.
  • Verifica la legalidad de la página. Otro aspecto importante que debemos revisar es si la página tiene las secciones “Aviso legal” y “Política de privacidad”. En estas páginas deben aparecer los datos de la empresa, el responsable, dónde podemos ejercer nuestros derechos de reclamación y/o devolución, etc. El RGPD (Reglamento General de Protección de Datos) obliga a las webs a tener estas secciones.

En resumen, si la web comienza por “https”, lleva un candado justo al lado de la url y cuenta con las secciones legales obligatorias, en principio no hay motivos para desconfiar. Parece una web segura.

 

  1. Las opiniones de otros usuarios son positivas.

Las opiniones de los consumidores también son muy valiosas en estos casos. Deberías buscar por internet y consultar la reputación que tiene la empresa, lo que dicen de ella otras personas que hayan podido contratarle un préstamo en el pasado, etc.

Puedes echar un vistazo en redes sociales, leer opiniones en comparadores de préstamos, consultar foros… Cuánto más intensa y laboriosa sea tu auditoría online, más valiosa será la información que obtengas.

Lo que en ningún caso te recomendamos es que confíes a ciegas en las opiniones de los usuarios en la propia web del prestamista, ya que podrían ser falsas. No tiene por qué, ya que muchas entidades reciben el feedback de sus clientes y lo hacen público en sus webs, pero no te fíes.

 

  1. Cuenta con el sello AEMIP.

La AEMIP es la Asociación Española de Micropréstamos, una asociación profesional que tiene como objetivo proteger el sector de las de empresas de microcréditos y el interés de sus clientes.

Como te explicamos en este otro artículo, la AEMIP aboga por la autoregulación del sector desde la transparencia y haciendo hincapié en el uso responsable de estos productos.

Si el prestamista se encuentra inscrito en esta asociación, podemos confiar en él y estar tranquilos. Por el contrario, si no es socio de la misma deberíamos extremar las precauciones. Para saber si una empresa está inscrita o no en la AEMIP debemos buscar en la web el sello de este organismo.

Logo Asociación Española de Micropréstamos

Logo Asociación Española de Micropréstamos

 

  1. Usa un método de identificación seguro para sus usuarios (por ejemplo, Instantor).

Instantor es una herramienta que permite validar la identidad de los usuarios que solicitan un crédito online. Pero no solo eso, también realiza un análisis financiero del solicitante sin que sea necesario enviar ninguna documentación. Los datos se tratan con total confidencialidad y se eliminan una vez que se haya realizado el informe que solicita el prestamista. Como método de identificación es cien por cien seguro.

Si ves Instantor en la web de un prestamista puedes estar tranquilo de que tu identificación se realizará de forma segura. Como te explicábamos en otra ocasión, es un método tan seguro como el que usa cualquier banco online.

 

  1. Origen de la información del préstamo.

Internet y hackers van unidos de la mano. Si te has enterado de la oferta del préstamo online a través de un email, de un mensaje en Facebook, en un grupo de WhatsApp o porque algún desconocido te ha contactado por privado en una red social, casi con toda seguridad estás ante una estafa.

Ten muchísimo cuidado cuando te ofrezcan el préstamo por fuentes externas, y más si te piden datos personales, la cuenta bancaria o te hacen una oferta irresistible que debes aceptar en un plazo muy limitado de tiempo. Si tiene pinta de que es demasiado bueno como para ser verdad, posiblemente es que sea mentira.

En el caso de que te llegue un email con información sobre el préstamo, revisa la identidad del emisor y asegúrate de que no se trata de una práctica fraudulenta de phising (suplantación de identidad). En este artículo aprenderá qué es y cómo debes evitarlo.