Brexit para no expertos

Brexit para no expertos: así es como quiere salir UK de la UE

A no ser que hayas vivido en una cueva durante los últimos meses, posiblemente te hayas enterado de que Reino Unido ha decidido en referéndum salir de la Unión Europea (UE). A este proceso se le conoce como Brexit y ha puesto patas arriba tanto a la sociedad británica como al proyecto integrador europeo. El principal motivo esgrimido por los ingleses para abandonar la UE es endurecer la entrada de inmigrantes en las islas.

El día de la votación del Brexit se desplomó la libra y los mercados internacionales se dieron un batacazo enorme, principalmente el euro. Las razón de esta hecatombe económica parece bastante clara: la incertidumbre sobre qué pasará cuando Reino Unido esté fuera de la UE y cómo se llevará a cabo este proceso.

Las consecuencias del miedo siempre han sido nefastas sobre las economías y en este caso no iba a ser diferente. Desde el Brexit, la inflación se ha disparado en las islas británicas, pasando del 0,5 % al 1 %. Además, los expertos advierten de que lo peor aún está por llegar, cuando el proceso secesionista esté más avanzado. La gran incógnita es, por tanto, determinar cuál será la hoja de ruta de Reino Unido para abandonar a sus vecinos europeos minimizando los efectos negativos.

Theresa May, sustituta de David Cameron tras la dimisión de este por el referéndum, ha confirmado que efectivamente habrá Brexit y que antes del mes de marzo de 2017 invocará el artículo 50, el cual proporciona dos años para la salida de cualquier estado miembro de la UE, salvo acuerdo por unanimidad entre todos los socios. Parece claro, por tanto, que en 2019 Reino Unido ya no pertenecerá a la UE.

Durante este tiempo averiguaremos si las intenciones de May pasan por un Brexit blando o por un Brexit duro. En el primer caso, Reino Unido abandonaría la UE pero conservando una situación similar a la que ahora tienen países como Noruega o Suiza. Esta salida no sería económicamente catastrófica y supondría que las islas se quedasen con los aspectos de la UE que más le interesan, como el libre acceso al mercado único de personas y capitales.

Por el contrario, un Brexit duro significaría la ruptura total de Reino Unido con sus vecinos europeos. Nos referimos a una salida sin acuerdos intermedios, sin mercado común y sin libre circulación de personas o capitales. Las consecuencias económicas de este salida sí serían más catastróficas para los ingleses, pues se quedarían totalmente al margen de la economía comunitaria. Quizás se trate de la opción más probable, pues difícilmente la Comisión Europea aceptará un Brexit a la carta para los ingleses.

La situación, por tanto, es difícil para Reino Unido en estos momentos. Incluso en el propio partido de la primera ministra británica existen dudas qué opción de salida es mejor para el país. No obstante, y sea cual sea la opción final elegida, lo que sí que parece bastante claro es que la economía británica se verá mucho más perjudicada que la comunitaria como consecuencia del Brexit.